Aún existen ciervos prehistóricos: el muntíaco

Eugenio Fernández · 9 octubre, 2018
Los muntíacos son ciervos prehistóricos que llevan viviendo 35 millones de años en el planeta; se considera una especie exótica invasora en Reino Unido

Los ciervos prehistóricos como el megaloceros eran animales formidables, que superaban los dos metros de altura y los 3,5 metros de cornamenta. Estos animales fueron extinguidos por el hombre y los cambios del clima, aunque el muntíaco es un ciervo que aún vive y que se origina hace 35 millones de años.

El megaloceros o ciervo gigante

Cuando hablamos de ciervos prehistóricos nos viene a la mente este animal de grandes proporciones conocido como megaloceros. Estos ciervos prehistóricos poseían una cornamenta gigantesca, que en la época de su descubrimiento se tachó como motivo de su extinción.

Según ilustradores y estudiosos de la época era probable que la cornamenta de estos ciervos prehistóricos gigantes les hiciera presa fácil al enredarse en la flora o ser de difícil maniobra. Pero lo cierto es que estos animales vivían en la estepa y que la proporción era la normal en comparación con su tremendo cuerpo.

Esta especie vivió en gran parte de Eurasia, y antaño se creía que se había extinguido hace 10 000 años, de forma similar a la hiena en Europa. Sin embargo, los últimos estudios han demostrado que una población resistió hasta hace 7 000 años, cuando los primeros granjeros neolíticos llegaban a Rusia.

Megaloceros o ciervo gigante

El muntíaco: ciervos prehistóricos que aún viven

Sin embargo, hay unos cérvidos que aún no se han extinguido y que, tanto por su aspecto particular como por su origen en el Mioceno, son prácticamente ciervos prehistóricos que han sobrevivido: hablamos de los muntíacos.

Este género de ciervos de pequeño tamaño apareció en nuestro planeta hace unos 35 millones de años. Aunque llegaron a vivir en gran parte de Eurasia, hoy los muntíacos sobreviven en el sur de Asia: India, Sri Lanka, Indonesia, Myanmar o China.

Los muntíacos son ciervos muy particulares. En primer lugar, no poseen una época de la berrea del ciervo, puesto que al provenir de una zona tropical pueden reproducirse durante todo el año. Sus astas son pequeñas, aunque poseen algo más llamativo. Los machos tienen unos colmillos que sobresalen de su boca.

Otra de las cosas que llama la atención de los científicos es la genética de esta especie: el muntíaco indio posee solo siete cromosomas, lo que le convierte en el mamífero con menor cantidad. Esto choca con el muntíaco de Reeves, que posee casi siete veces más: 46 cromosomas.

Muntíaco de Reeves

El muntíaco, ¿una especie invasora?

Una de las cosas más llamativas en relación a estos ciervos prehistóricos es su presencia como una de las especies exóticas invasoras en Reino Unido. El muntíaco chino se escapó del parque de los ciervos de Woburn en 1925, y ha tenido una expansión brutal.

Actualmente se encuentra en gran parte de Inglaterra e incluso se ha extendido por Escocia. Han sido avistados también en Irlanda, donde sin duda han tenido que contar con una nueva intervención del ser humano.

Aunque sin duda están teniendo cierto impacto en la flora silvestre de Reino Unido, el mayor impacto de estos ciervos prehistóricos se da en los jardines particulares y en lo relativo a los accidentes de tráfico que causan, de forma similar al problema del jabalí urbano en España.

Cooke, A. S., & Farrell, L. (2001). Impact of muntjac deer (Muntiacus reevesi) at Monks Wood National Nature Reserve, Cambridgeshire, eastern England. Forestry74(3), 241-250.