El problema del jabalí urbano

Eugenio Fernández · 10 abril, 2018
La facilidad con la que se reproduce, favorecida por la caza entre otras razones, ha propiciado que este mamífero salvaje esté caza vez más presente en las ciudades; si bien suelen asociar a las personas como amigas que le van a proveer comida, es posible que en determinado contexto puedan ver a los humanos como amenaza

El jabalí urbano comienza a ser un problema en varias ciudades europeas, y probablemente el mejor ejemplo de ello sea Barcelona. Estos cerdos salvajes están comenzando a humanizarse y se alimentan de nuestros desperdicios, mientras el comportamiento del jabalí salvaje sufre grandes cambios que ponen en peligro la convivencia.

El jabalí urbano aprovecha los desperdicios humanos

El jabalí (Sus scrofa) es un omnívoro muy adaptable y con una gran tasa reproductiva, que en los últimos años ha tenido un repunte en sus poblaciones, lo que ha llevado a que invada zonas periurbanas en diversas ciudades como Barcelona.

Es uno de los animales más exitosos en nuestros ecosistemas, y a pesar de que su caza es abundante y está permitida, lo cierto es que hay muchos ejemplares. Algunos acusan a los propios cazadores: el uso de cebaderos, unido a una caza realizada sin criterios científicos y para obtener trofeos, ha hecho que incluso haga aumentar las poblaciones.

Estos animales entran a la ciudad en busca de alimento: los jabalíes rebuscan en la basura o incluso aprovechan los comederos de gatos callejeros para alimentarse, además de que en ocasiones reciben comida de los vecinos que desconocen los peligros de esta práctica.

Este suplemento extra de alimento permite a los animales aumentar enormemente su tasa reproductiva, lo que se traduce en camadas mayores de jabalí urbano. Aprenden durante su infancia que la comida humana es rica y sencilla de obtener, y crecen acostumbrados a ver coches y personas, lo que les hace menos temerosos.

¿Es peligroso el jabalí urbano?

Lo cierto es que aunque estos animales son confiados y no tienen porque atacar, siempre existe el riesgo de que opten por embestir ante una posible amenaza, especialmente cuando una madre se ve acompañada de sus crías.

Jabalíes urbanos

La gran fuerza de estos animales, junto a sus poderosos colmillos, hace que un ataque de jabalí pueda resultar mortal para perros, gatos o incluso personas. Es por ello que conviene alejarse de estos animales y nunca tomarse confianzas con ellos.

Otro gran problema que pueden causar son accidentes de tráfico, ya que cruzan carreteras constantemente, lo que supone un peligro tanto para los animales como para las personas. El aumento de enfermedades contagiosas entre ganado, fauna silvestre y personas también preocupa a las autoridades.

En general, el jabalí no tiene ninguna intención de atacarnos y nos ve como un amigo que le puede dar alimento, si bien es cierto que los animales y las personas suelen comunicarse mal, y el jabalí urbano puede tomarnos como una amenaza en diversos contextos, lo que pone en peligro nuestra seguridad.

Posibles soluciones al problema del jabalí urbano

Para controlar este problema, se está optando por eliminar los focos de alimento que atraen al jabalí: asegurar los contenedores y sensibilizar a la población para que no alimente al jabalí urbano es una forma sencilla de reducir el problema.

Jabalíes: zonas urbanas

Para aquellos que quieren ayudar a los gatos callejeros se recomienda contactar con protectoras y, en caso de querer alimentar a estos animales, hay que llevar pequeñas cantidades de comida y retirar las sobras que queden para evitar atraer al jabalí urbano a los refugios para gatos, pues también pueden ser peligrosos para ellos.

Por desgracia, otras soluciones incluyen abatir a estos animales de la mano de cazadores y funcionarios, por lo que las vías educativas pueden salvar la vida de muchos jabalíes. Otras formas de controlar esto pueden ser relocalizar a los animales, el uso de repelentes o la castración.

Lo cierto es que, independientemente de nuestras ideas, parece razonable que tengamos que aprender a convivir con este animal, y que lo ideal es reducir las causas por las que el jabalí decide salir de los bosques y adentrarse en los cascos urbanos: es algo que pone en peligro nuestra relación con la naturaleza una vez más, y de nuevo por culpa del hombre.