8 curiosidades de las cobayas

Laura Huelin · 5 abril, 2018
Estas son comunes a todas las razas de estos mamíferos, que simplemente se diferencian por la clase de pelaje del que disponen; incluso hay una calva, producto de una mutación en un laboratorio

Las cobayas son unos roedores de tamaño mediano muy graciosos. Son expresivas, son simpáticas y se les considera como una gran mascota. Quien ha convivido con una cobaya sabe lo especiales que son estos animales, pero poca gente las conoce aún: te contamos ocho curiosidades de las cobayas.

Las curiosidades de las cobayas

La cobaya es una especie de roedores originarias de la selva sudamericana, aunque su carácter dócil y su simpatía les han llevado a convertirse en un animal de compañía a lo largo de todo el mundo. Hay varias razas de cobayas dependiendo del tipo de pelo que tengan, pero es lo único que las diferencia. El resto de curiosidades de las cobayas son comunes a todas ellas:

1. Pueden dormir con los ojos abiertos

Las cobayas son animales miedosos con muchos depredadores, por lo que siempre están alerta. Por eso, han desarollado la capacidad de dormir con los ojos abiertos y así poder despertarse con cualquier movimiento.

Algunas cobayas duermen siempre con los ojos abiertos y otras solo de vez en cuando. Pero si tienes una cobaya nueva en casa, y crees que no duerme, es posible que lo esté haciendo, ¡aunque no te des cuenta!

2. No sintetizan vitamina C

Al contrario que muchos otros animales, las cobayas no pueden crear la vitamina C con una alimentación normal. Toda esta vitamina que necesitan deben ingerirla directamente en su dieta.

El déficit de vitamina C produce escorbuto, problemas dentales como un crecimiento anormal de los incisivos y problemas oculares, por lo que es muy importante cuidar su alimentación. Los alimentos que más vitamina C tienen son el pimiento rojo, las espinacas, el brécol o las fresas, por ejemplo, y deben ingerirlos a diario.

3. Nunca dejan de hacer la digestión

El sistema digestivo de las cobayas no se mueve por sí mismo, sino que es capaz de seguir haciendo la digestión porque ingiere nuevos alimentos y estos empujan a los anteriores. Además, como es un roedor, los dientes nunca dejan de crecerle.

Por eso, las cobayas deben tener comida disponible siempre: comen pocas cantidades, pero muchísimas veces al día. El heno, un imprescindible en su jaula, les ayuda tanto a hacer la digestión como a desgastar los dientes y mantener su boca sana.

4. La primera cobaya en Europa fue de Isabel la Católica

Cuando los conquistadores españoles llegaron a Sudamérica, tardaron poco en encontrarse con las cobayas salvajes. Uno de ellos decidió coger una y llevársela como regalo a Isabel I de Castilla, la reina de España que había hecho posibles los viajes a través del Atlántico.

5. Tienen muchos nombres

Las cobayas tienen muchos nombres, dependiendo de en qué país se les esté nombrando. Los nombres más conocidos son cobaya o cuyo, pero también se les conoce como cuys, chanchitos o conejillos de indias.

En inglés se les llama guinea pig y no se sabe muy bien por qué. Se supone que pig, cerdo en inglés, viene del ruido que hacen, ya que parecen cochinillos. Sin embargo, no provienen de Guinea. Alguna gente apunta a que se vendían por una guinea y de ahí su nombre.

6. La cobaya skinny

Hay una variedad de cobaya que no tiene pelo. Se trata de la raza skinny, descendientes de una cobaya con una mutación espontánea que la hizo nacer calva en un laboratorio. Se reprodujeron fomentando el gen que les hacía perder el pelo, y así nació esta raza.

Cobaya skinny

Son cobayas normales, pero hay que tener en cuenta que son más vulnerables al frío y pueden, por lo tanto, resfriarse con más facilidad que el resto de cobayas. Las curiosidades de las cobayas en cuanto a razas no se acaban aquí, pero esta es la más extraña.

7. Se comen sus excrementos

Puede parecer una cochinada, pero es cierto: las cobayas hacen dos tipos de excrementos, que solo ellas pueden diferenciar; uno de ellos en ocasiones lo ingieren. Lo hacen porque hay nutrientes necesarios para su organismo y así los aprovechan. De todas las curiosidades de las cobayas, es cierto que esta es la más desagradable.

8. Son muy inteligentes

Las cobayas no solo pueden aprender palabras y obeceder nuestras órdenes, sino que disfrutan resolviendo problemas y aprendiendo trucos nuevos. Hay trucos sencillos y divertidos que puedes enseñarle a tu cobaya, pero también puede disfrutar de juguetes y puzzles que le hacen pensar durante un rato.

Las cobayas son pequeños roedores que han conseguido ganarse una vida cómoda dentro de nuestros hogares. Conoce cómo se comunica tu cobaya, ya que son animales muy expresivos, no te olvides de darle pimiento y disfruta de su compañía durante muchos años.