5 señales de que tu perro está envejeciendo

Laura Huelin · 2 octubre, 2018
Por lo general, los veterinarios establecen que un perro está envejeciendo a partir de los siete años de edad

A medida que nuestras mascotas se hacen mayores corren más riesgo de desarrollar enfermedades. Por eso, estar atentos para saber si nuestro perro está envejeciendo es fundamental para poder darle tratamientos preventivos y cuidar su salud.

¿Cómo saber si tu perro está envejeciendo?

Al igual que en las personas, la edad no pasa para todos los perros por igual. Depende de su tamaño, de su raza y de muchas otras variables. Generalmente, los veterinarios cuentan con que un perro deje atrás la adultez y entre en su período senior al cumplir los siete años de edad.

Sin embargo, eso no deja de ser una generalización: hay muchísimos perros de esa edad o incluso mayores que todavía están lejos de convertirse en ancianos. Aunque todavía sean joviales, a partir de edad es necesario hacer revisiones médicas más frecuentes.

Por lo general, los perros de tamaño grande envejecen más rápido que los perros pequeños: mientras que para un pastor alemán llegar a vivir 13 años es todo un logro, es una cifra que alcanzan rápidamente perros más pequeños como los yorkshires.

Pero para saber con seguridad cuándo tu perro está envejeciendo, lo más apropiado es que lo mires a él. Te daremos unas cuantas claves para entender el cambio de etapa en su vida, pero quién mejor conoce a los perros es quien vive con ellos.

1. Tiene menos energía

El primer cambio que se nota en el perro que está envejeciendo es el cambio en su energía: ya no tiene la vitalidad explosiva e incansable que tenía hace unos años. Aunque a los perros siempre les ha gustado dormir, ahora las siestas son más largas y prefiere otras actividades más tranquilas.

Perro con menos energía

Algunos incluso rechazan echar a correr detrás de una pelota y los juegos con otros perros son más pausados y menos físicos. Como le pasa a tantos otros animales al hacerse mayores, dejan de gustarles la adrenalina y la velocidad, y empiezan a disfrutar más de juegos relajantes o de dar pausados paseos.

2. Hay cambios en su humor

Cuando tu perro está envejeciendo puede sufrir cambios en su humor, aunque pueden ser muy diferentes dependiendo de cada caso: algunos tienen mucha más paciencia. Toleran mejor a los cachorros y a los niños pequeños y, en general, se toman las cosas con mucha más calma que antes.

Sin embargo, hay otros que se vuelven un poco más gruñones: ya no tienen ganas de aguantar ruidos estridentes o situaciones estresantes. Pero esto puede ser, además, un síntoma de dolor: si el carácter de tu perro cambia de esta manera, consulta con un veterinario para descartar que sienta malestar.

3. El comportamiento de otros perros

Cuando un perro está envejeciendo no solamente cambia él: cambia también la manera en la que los otros perros se relacionan con él. Los perros se entienden entre ellos de una manera que los humanos solo podemos imaginar. Los otros perros que conozca saben que se está haciendo mayor y qué es lo que necesita.

Comportamiento de los perros mayores

Así que si sus amigos del parque cambian la manera de jugar con él, si son menos insistentes para interactuar, o si notas que cada vez hay menos carreras y más presentaciones educadas, puede ser otra señal de que tu perro está envejeciendo.

Una excepción son los cachorros: los perros más jóvenes suelen sentirse atraídos por los mayores. Siempre que tu perro se lo permita, los cachorros intentarán jugar con él o lo observarán en la distancia.

4. Canas y cambios en el pelo

También se pueden apreciar cambios físicos cuando un perro está envejeciendo. Uno de los más evidentes afecta a su pelo: pueden salirle canas, el pelo es más seco y menos lustroso o tiene un color más apagado que de costumbre. En algunos casos, el pelo crece menos por ciertas zonas, es áspero o incluso le salen calvas.

Es común que le salgan canas a perros jóvenes, sobre todo por el lomo y justo alrededor de la boca. Sin embargo, cuando se hacen mayores, estas canas también les rodean los ojos y las orejas. Unos pocos perros pueden quedarse totalmente blancos.

5. Aparecen enfermedades y dolencias

Como también le ocurre a las personas, cuando tu perro está envejeciendo es más propenso a desarrollar muchos tipos de enfermedades. Las más frecuentes tienen que ver con los ojos, con las articulaciones, con los huesos y con el metabolismo. El peso de tu perro puede cambiar: puede empezar a adelgazar o empezar a engordar aunque siga su dieta habitual.

Enfermedades en perros ancianos

No debemos olvidar que hay muchas otras enfermedades diferentes que pueden afectar a los perros mayores, y que puede que no todas sean visibles: pueden sufrir desorientación, sordera, problemas de piel o alergias, problemas digestivos… Si tu perro empieza a acumular pastillas y visitas veterinarias tienes una de las señales más inequívocas de que está envejeciendo.

La importancia de los controles médicos

Por eso es tan importante que a partir de los siete años todos los perros hagan revisiones cada vez más frecuentes en el veterinario. Solo personal médico cualificado puede detectar los cambios de salud que está sufriendo un perro, mayor o joven, y proponer tratamientos para prevenirlos o para paliarlos antes de que afecte a su calidad de vida.