5 especies de iguanas

Yamila · 3 julio, 2018
Al margen de la que se suele adoptar como mascota, hay un total de 40 tipos diferentes de estos reptiles, la mayoría de América

Estos reptiles, que pertenecen a la familia de los Iguanidae, son endémicos de áreas tropicales. Son de sangre fría y pueden llegar a vivir 20 años. En este artículo te informamos sobre algunas de las especies de iguanas que existen en la actualidad.

¿Cuántas especies de iguanas hay?

En total, existen 40 especies de iguanas, la gran mayoría habitantes de América. Entre ellas podemos destacar a las más conocidas, incluso a la elegida como mascota en todas partes del mundo:

1. Iguana verde

Este lagarto arbóreo típico de Latinoamérica –desde México hasta Paraguay– puede medir dos metros de largo y pesar unos 15 kilos. Es herbívoro, aunque en estado salvaje puede comer algunos insectos pequeños ‘mezclados’ entre las hojas.

La iguana verde –foto que abre este artículo– es de ese color para poder mimetizarse con la vegetación de su entorno. Tiene las patas cortas terminadas en cinco dedos con garras muy afiladas para poder trepar sin problemas a los árboles. Es la más elegida como mascota.

2. Iguana marina

Esta es otra de las especies de iguanas de esta lista, y es el único lagarto dependiente del mar, ya que se alimenta de algas y los machos tienen la capacidad de nadar. Las hembras y las crías se alimentan cuando sube la marea: se quedan entre las rocas aguardando que llegue la comida. Estos son vulnerables al ataque de algunas aves como el gavilán.

Iguana marina de Galápagos

La iguana marina es endémica de las islas Galápagos y cuenta con un sistema especial para liberarse de la sal del agua a través de los orificios nasales. Tiene una coloración oscura que le permite, por un lado camuflarse con las rocas, y por el otro absorber mejor el calor del sol cuando sale del agua fría.

3. Iguana rayada

Esta iguana del género de los Ctenosaura conocida también como ‘garrobo’ vive en Centroamérica, concretamente en Panamá. Ha sido introducida por el hombre en algunas islas del Caribe y en Florida, Estados Unidos. Prefiere las zonas rocosas y arenosas.

Iguana rayada (Ctenosaura similis)

La iguana rayada es el lagarto más rápido de la tierra: alcanza una velocidad de 35 km/h. Los machos miden 130 centímetros y son un poco más grandes que las hembras. Los jóvenes son insectívoros y, a medida que crecen, se convierten en herbívoros; se alimentan de flores, hojas, tallos y frutos.

4. Iguana del desierto

Esta es otra de las especies de iguanas que podemos encontrar en el continente americano. En este caso, habita entre el suroeste de Estados Unidos y el noroeste de México. Elige, además del desierto, regiones secas, rocosas y a menos de 1 000 metros de altura. Soporta las altas temperaturas y crea su madriguera con montículos de arena.

Iguana del desierto: características

La iguana del desierto mide unos 60 centímetros y es de color beige o gris pálido con manchas oscuras en todo el dorso y vientre más claro. Durante la época de apareamiento, los laterales del cuerpo se vuelven rosados en ambos sexos. Se reproducen en primavera y la hembra pone como máximo ocho huevos.

Se trata de un animal herbívoro que se alimenta de hojas, brotes y frutos. También se siente ‘atraído’ por las flores de color amarillo. Los principales depredadores de esta iguana son las aves de presa, las comadrejas, los zorros y las serpientes.

5. Iguana crestada de Fiji

Es una de las pocas especies de iguanas que no viven en América. Lamentablemente, se encuentra en peligro crítico de extinción debido a la pérdida del hábitat natural por causa de la actividad agrícola, la introducción de plantas exóticas invasoras y los incendios forestales.

Iguana crestada de Fiji en peligro de extinción

La iguana crestada de Fiji es de color verde claro con fondo negro o gris y presenta bandas blancas en el cuerpo y cola. Mide unos 70 centímetros y los machos son más oscuros que las hembras. Al igual que las demás, es herbívora, así que se alimenta de flores, frutos, hojas y brotes.

El cortejo comienza en enero, se reproducen desde febrero a abril y la hembra incuba los huevos –entre dos y cuatro por temporada– durante nueve meses. Las crías nacen recién en octubre, durante la época de lluvias.