5 animales del Sahara

Mamíferos, insectos y reptiles, entre otros, se han adaptado a la perfección al hostil clima del desierto y a la falta de agua

Rodeados de arenas, con temperaturas muy cambiantes entre el día y la noche, y una falta de agua bastante notable, los animales del Sahara se han podido adaptar al desierto y sobrevivir a su manera. Te contamos sobre algunos de ellos en este artículo.

¿Qué animales del Sahara existen?

La fauna del desierto es muy particular, ya que lleva una vida más que sacrificada con tanto calor y sol durante el día y temperaturas bajo cero por la noche. Además del típico camello o dromedario y las cabras –ambos domesticados– existen otros animales del Sahara:

1. Escorpión amarillo

Esta especie de escorpión venenoso –imagen que encabeza este artículo– mide unos 10 centímetros de largo y es muy llamativo por sus colores amarillos que resaltan entre la arena; la punta de la cola es negra. Es común verlo no solo en el Sahara, sino en otros ambientes desérticos de África y la península arábiga.

El veneno del escorpión amarillo es realmente potente, ya que está formado por varias neurotoxinas, entre ellas el péptido clorotoxina. La picadura es muy dolorosa y puede ser mortal en los niños o personas con problemas cardíacos, en los cuales provoca edema pulmonar.

2. Fénec

Se lo conoce como zorro del desierto y se caracteriza por sus largas orejas, las cuales le sirven como sistema de refrigeración de la sangre. Junto a su pelaje claro y fino, puede soportar las temperaturas elevadas y el clima extremo en el Sahara.

Zorro del desierto o fénec: comportamiento

Es el cánido más pequeño que existe, ya que no mide más de 40 centímetros, y su cola es larga (unos 30 centímetros), la cual le sirve como cojín cuando duerme en su madriguera en las horas más calurosas de la jornada. Caza por las noches y se alimenta de reptiles, roedores, aves y huevos. Complementa la dieta con frutos que consigue, junto con el agua, en los oasis.

3. Addax

Se lo llama ‘antílope blanco’ –aunque su cuerpo sea también marrón– y es otro de los típicos animales de Sahara. Tiene la capacidad de pasarse casi un año sin beber agua y de comer solo vegetación rala. Para reducir el gasto energético y evitar las horas más calurosas, permanece inactivo entre el amanecer y el atardecer.

Addax del desierto

El addax es un bóvido de cornamentas curvas que vive en rebaños pequeños organizados mediante cierta jerarquía; solo quedan algunos de estos grupos en estado salvaje. Se realizaron varios intentos para conservar la especie, la cual está en peligro crítico de extinción, pero los efectos son a largo plazo.

4. Víbora de las arenas

Su nombre científico es Cerastes cerastes y se la llama también ‘víbora cornuda’ debido a que presenta dos protuberancias puntiagudas encima de la cabeza. Sin lugar a dudas, esa es su característica distintiva. Además, tiene ojos prominentes –más grandes en los machos– y puede medir unos 80 centímetros de largo (las hembras son de mayor tamaño).

Víbora de las arenas

La víbora de las arenas es otro de los animales del Sahara cuyo cuerpo se mimetiza muy bien con los tonos locales; el patrón de su piel es amarillo, gris pálido, rojizo, marrón, rosado y beige. En el dorso cuenta con manchas oscuras, el vientre es blanco y la cola termina en un punto negro.

Se aparea principalmente en abril, la hembra pone como máximo 23 huevos en la arena o cuevas abandonadas y estos eclosionan a los dos meses. Las crías miden unos 15 centímetros de longitud y se valen por sí mismas desde el primer momento.

5. Gacela dorca

El último de los animales del Sahara de esta lista es otro bóvido que se ha adaptado muy bien a los desiertos del norte de África. Mide unos 65 centímetros y pesa no más de 20 kilos, se alimenta de la escasa vegetación y puede estar toda la vida sin beber: solo necesita la humedad de las plantas que consume. Si halla algún espejo de agua dulce, aprovecha para refrescarse.

Gacela Dorcas

La gacela dorca corre hasta 80 km/h cuando se siente amenazada, y complementa el escape con largos y altos saltos gracias a sus finas pero fuertes patas. El cuerpo de este mamífero es marrón, a excepción del vientre, que es blanco. Presenta cuernos cortos y rectos, y orejas largas.

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