Xifóforo: alimentación y reproducción

Este artículo fue redactado y avalado por el biotecnólogo Alejandro Rodríguez
20 julio, 2019
Te hablamos de un pez que vive en las aguas cristalinas de Centroamérica, pero muy habitual de los acuarios: el xifóforo, cuya cola en forma de espada es su rasgo más distintivo

Si te nombramos al xifóforo, quizá el nombre no te resulte familiar. Pero seguro que lo has visto más de una vez, ya que el animal que nos ocupa es uno de los peces de acuario más habituales. Conoce más sobre sus características, su alimentación y su reproducción a continuación.

¿Qué es un xifóforo?

Lo primero que hay que saber de este animal es que se trata de un pez que pertenece a un orden muy especial: los ciprinodontiformes. Este grupo de peces nos es muy conocido, ya que engloba a varias especies muy apreciadas para la cría en acuarios.

Dentro de los ciprinodontiformes, existe una familia de peces de agua dulce con una serie de rasgos muy característicos: su amplia distribución geográfica, el tamaño de sus ojos o su marcado dimorfismo sexual. Esta familia son los poecílidos, con hasta 40 géneros de peces distintos.

En este grupo de peces podemos encontrar especies muy conocidas, como la gambusia (Gambusia holbrooki) o el guppy (Poecilia reticulata). De entre todos los géneros, el que tratamos es Xiphophorus. Este género engloba 28 especies descritas, y entre ellas se encuentra el xifóforo (Xiphophorus hellerii). A este pez también se lo conoce como xipho o cola de espada.

Características generales

El tamaño medio del xifóforo varía ente los 14 y los 16 centímetros. Poseen un cuerpo robusto y alargado, que en los machos termina en una aleta caudal de lo más curiosa. Los radios de la parte inferior de la aleta se alargan, lo que da la sensación de que el xifóforo tiene ‘una espada’ a modo de cola.

Pez cola de espada

Existe una modificación adicional de las aletas en los machos, y es la que presentan en su aleta anal, que se ha transformado en un órgano utilizado en la cópula llamado gonopodio. Las hembras son de mayor tamaño, a pesar de no poseer la ‘espada’. También existen diferencias en la coloración entre machos y hembras, lo que evidencia un dimorfismo sexual.

La coloración del xifóforo varía entre los ejemplares salvajes y los domésticos. Si bien los peces salvajes tienen un patrón verdoso con algunas franjas ligeramente amarillas, los ejemplares para la cría en acuario presentan una amplia variedad de colores, desde el negro hasta el rojo.

Alimentación y comportamiento

Estamos ante un pez omnívoro, que se alimenta de pequeños invertebrados, algas y demás restos vegetales. Este tipo de dieta es la que presentan los ejemplares de vida salvaje. Si tenemos en casa un ejemplar en acuario, una dieta comercial equilibrada será suficiente, pero debe contener material seco y alimento vivo como larvas de mosquito o daphnias.

Normalmente, el pez cola de espada es un animal pacífico. Suele ignorar al resto de compañeros de acuario, siempre que sean del mismo tamaño. Sin embargo, el temperamento de los machos puede volverse violento, debido a disputas territoriales y también por razones reproductivas. Si piensas tener xifóforos en casa, lo ideal es que un solo macho conviva con varias hembras.

Xiphophorus hellerii

Reproducción del xifóforo

Todos los poecílidos son peces vivíparos, lo que implica que las hembras mantienen los huevos en su interior hasta el momento de dar a luz. Esto hace que los alevines sean de mayor tamaño que las crías de peces ovíparos, y que puedan nadar libremente sin necesitar demasiada protección de sus padres.

La fecundación ocurre cuando el macho, mediante el gonopodio, fertiliza a la hembra. Tras un periodo de entre cuatro y seis semanas, los alevines saldrán a la superficie. A partir de ese momento, hay que prestar atención al acuario, ya que un comportamiento muy común del xifóforo es el de perseguir a sus crías para intentar comérselas. Si tenemos cuidado y paciencia, transcurrido aproximadamente un año tendremos en nuestro acuario unos maravillosos ejemplares adultos de xifóforo.

  • Basolo, A. L., & Wagner Jr, W. E. (2004). Covariation between predation risk, body size and fin elaboration in the green swordtail, Xiphophorus helleri. Biological Journal of the Linnean Society83(1), 87-100.
 
  • Earley, R. L., & Dugatkin, L. A. (2002). Eavesdropping on visual cues in green swordtail (Xiphophorus helleri) fights: a case for networking. Proceedings of the Royal Society of London. Series B: Biological Sciences269(1494), 943-952.