Cómo criar peces guppys

Francisco María García · 7 junio, 2018
Para el correcto desarrollo de los pequeños de esta exótica especie, hay que tener en cuenta el número de litros por ejemplar, así como la temperatura

Es un excelente proyecto personal o familiar aprender a criar peces guppy. En primer lugar, comenzaremos por investigar un poco sobre ellos, con el fin de conocer sus características y rasgos distintivos.

Los guppy son peces originarios del norte de Sudamérica, particularmente del norte de Brasil y Venezuela. Se reproducen en riachuelos, lagunas pequeñas y estanques.

Son peces omnívoros de aguas cálidas y salobres. Se los distingue por su variada gama de colores y por su capacidad para reproducirse en cautiverio, a diferencia de otras especies. Es muy sencillo aprender a cuidar esta especie y cuidar sus crías.

Acondiciona el tanque para criar tus peces guppy

El tanque o depósito que albergará a tus peces guppy tiene que ser espacioso, con una longitud mínima de 40 centímetros. Debe contener aproximadamente entre 30 y 70 litros de agua.

Otro modo adecuado para determinar el agua necesaria es calcular siete litros de agua por cada pez guppy adulto. Hay que ajustar la temperatura del agua entre los 23,8 y los 26,6 grados centígrados y verificar que mantenga un pH neutro.

El agua del acuario o espacio para criar los guppy debe estar en óptimas condiciones, para que los alevines crezcan rápido y sanos. Es muy recomendable instalar un calentador y un filtro que debe ser suave, para evitar que aspire a los alevines, como se les llama a las crías de los guppy.

Cría de peces guppy

La vegetación

No hay que olvidarse de colocar plantas acuáticas naturales o artificiales, altas y bajas. Estas plantas servirán para dar cobijo a los alevines, que suelen refugiarse en el fondo del acuario; además, eso los mantendrá lejos del alcance de los adultos.

Selecciona tus guppys

En la selección se deberá tener en cuenta dos aspectos: patrón de color y forma de la cola. Los colores varían en la gama de los grises hasta el verde, rubios, albinos y azules.

Esto es igualmente aplicable a las aletas: cola delta, cola de abanico y la cola redonda. Aunque estas son las colas más comunes, existe una gran variedad de aletas y combinaciones posibles.

Lo ideal es seleccionar un macho y dos o tres hembras, con características similares, si deseas un solo patrón de color y una forma de aleta. Si lo que se desea es variedad y colorido, es posible cruzar guppys con rasgos opuestos.

Nacimiento de los alevines

Es sencillo darse cuenta de que la mamá está gestando peces guppys,  pues estará más gorda y en su abdomen aparecerá una mancha oscura. Otro indicativo es que se comporte de manera distinta a la habitual; tratará de aislarse o dejar de alimentarse.

Desde ese momento, hay que comenzar a contar entre 26 y 31 días, tiempo que durará su periodo de gestación. Al acercarse el momento del alumbramiento, el color de la mancha de su abdomen se intensificará, estará muy inquieta y la veremos temblar a causa de las contracciones.

Peces guppy: alevines

Cuando la hembra esté lista para dar a luz, hay que separarla del resto. Esto se puede hacer de dos maneras: o bien colocando dentro del acuario una malla, que funcione como una caja de cría, o poniéndola en una pecera aparte.

Cuidando los alevines

Es probable que nazcan en el curso de tres días entre 10 y 50 alevines. Con ello, el proyecto de criar peces guppy se habrá hecho realidad. Una vez que nazcan, hay que retirar a la hembra o los devorará. Los alevines están naturalmente preparados para sobrevivir por sí mismos.

Los alevines de guppy son omnívoros, pero en esta primera etapa hay que alimentarlos con artemia salina, al menos cinco veces al día. Otra alternativa alimentaria son las hojuelas de vegetales, o espinacas hervidas.

Siempre sus tomas de alimentos serán en pequeña cantidad; hay que recordar que son seres diminutos y un exceso de comida descompuesta en tu entorno podría enfermarles.

Conservaremos limpia el agua del tanque, cambiando el 40% cada 15 días. La temperatura será constante de 25 grados centígrados, hasta que los alevines se hayan desarrollado completamente.

Cuando los alevines hayan cumplido un mes y medio o dos meses de edad, podremos retirar la malla que funciona como caja de crianza o devolverlos al acuario principal.

Observaremos los alevines y verificaremos su estado físico; si vemos alguno que no está en buenas condiciones, que no nada bien y parece enfermo, hay que retirarlo. Un alevín muerto contaminará el agua y afectará sensiblemente a los demás.