Serpiente hocico de cerdo (Heterodon nasicus): cuidados en cautiverio

11 Enero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Heterodon nasicus es un especie de serpiente solo apta para personas que ya tengan experiencia con serpientes. Si el tutor cumple con estas características, puede ser una mascota perfecta.

La serpiente hocico de cerdo o hognose (Heterodon nasicus) es muy apreciada por sus curiosos comportamientos de defensa, así como por su resultona nariz, similar al hocico de un cerdo. No obstante, no es una serpiente para principiantes, a pesar de ser fácil de cuidar en cautividad.

Esta especie de serpiente proviene de Estados Unidos, pero otras muchas especies muy similares y más peligrosas originarias de otras partes del mundo pueden ser confundidas con ella. A continuación, te mostramos cómo cuidar de este curioso animal.

Consideraciones previas

La serpiente hocico de cerdo puede resultar una graciosa mascota por algunos de sus comportamiento naturales. Es un animal muy activo que pasa el día buscando alimento.

Cuando se siente amenazada es cuando expresa diversas pautas conductuales. Primero suele inflar la zona anterior de su cuerpo, de forma que adquiere un aspecto similar al de una cobra. Al parecer más grande, puede intimidar a su oponente. Además, estos reptiles mantienen la boca abierta y sisean si su agresor insiste.

Si esto no funciona, las serpientes se giran y enroscan para simular que están muertas. Para ello, quedan con la boca totalmente abierta, mientras salivan y abren una glándulas odoríferas que producen un olor repugnante. Este aroma a putrefacción puede repeler al agresor.

Aunque es rarísimo que este animal muerda como defensa, si lo hace la herida puede ser dolorosa. Estas serpientes poseen unos gruesos colmillos en la mitad de la mandíbula, que expulsan un veneno al morder.

Existen discusiones sobre si esta sustancia es realmente venenosa o simplemente es un producto digestivo previo, ya que estas serpientes se comen a sus presas vivas. No obstante, se ha visto que el veneno parece ralentizar el corazón de sus víctimas favoritas, los anfibios.

Aunque esta especie pueda ser domesticada y rara vez muerda, es mejor tener experiencia previa con otras especies de serpientes no venenosas y de carácter calmado antes que aventurarse con la serpiente de hocico de cerdo.

Una serpiente hocico de cerdo albina.

Cuidados en cautiverio de la serpiente hocico de cerdo

Aunque en la naturaleza este animal se encuentra en diferentes regiones y a distinta altitud, la gran mayoría de sus hábitats se componen de un clima seco y un suelo rocoso. Imitar este ambiente dentro de un terrario no tiene mayor dificultad.

¿Cómo debe ser el terrario?

Los ejemplares macho de serpiente hocico de cerdo no alcanzan un tamaño mayor a los 60 centímetros cuando son adultos. Por el contrario, aunque las hembras pueden llegar al metro, rara vez lo hacen. Por este motivo, no se consideran serpientes muy grandes.

Debido a su tamaño, las dimensiones mínimas adecuadas del terrario para un ejemplar adulto deben ser de una longitud de 60 centímetros. Por otro lado, la anchura y altura pueden estar entorno a los 40 centímetros.

El mejor sustrato es uno que no se apelmace, para que el animal pueda enterrarse. Si es de color claro mucho mejor, así los desperdicios y heces se verán con facilidad y podrán ser retirados. Un buen ejemplo de sustrato es la viruta de haya.

Como todas las serpientes, todo ejemplar debe tener un lugar de ocultación. Una cueva artificial para serpientes es una opción ideal. Además, para que el animal pueda hidratarse, siempre hay que colocar un baño de una profundidad suficiente, para que la serpiente no tenga problemas para entrar y salir.

Como elementos decorativos que sirvan a la vez de enriquecimiento ambiental, pueden colocarse piedras y ramas. Estas podrán ser cambiadas de lugar cada cierto tiempo para promover conductas naturales en el animal, como la exploración del hábitat.

Condiciones ambientales

A lo largo del año, esta serpiente está expuesta a cambios drásticos de temperatura y, por ello, tiene como estrategia la hibernación. Durante la mayor parte del año, el terrario debe mantenerse a una temperatura de entre 26 y 28 ºC, pero los ejemplares adultos pueden soportar perfectamente hasta 35 ºC.

Para mantener la temperatura dentro del terrario, puede colocarse una bombilla de calor roja, siempre protegida por una malla que evite que la serpiente se queme la piel, pues estos animales no sienten la temperatura como otros seres vivos.

Durante la noche, esta lámpara puede apagarse, ya que la serpiente hocico de cerdo está adaptada a este cambio en la naturaleza. Para que hiberne durante 3 o 5 meses al año, la temperatura dentro del terrario debe bajar hasta los 12 ºC y después elevarse paulatinamente, para que el animal salga del letargo.

Con respecto a la humedad, este debe estar entre un 60 y 70 %. Si sale del rango óptimo, la serpiente puede tener problemas para realizar las mudas de piel, lo cual puede acarrear enfermedades.

La alimentación de la serpiente hocico de cerdo

En estado salvaje, los sapos constituyen el 50 % de la dieta de la serpiente hocico de cerdo, la cual complementa su dieta con ranas, lagartijas y pequeños roedores. Los ejemplares más jóvenes también pueden capturar algún que otro insecto.

En cautividad, conseguir anfibios como forma de alimentación es muy complicado. Por ello, se anima a las serpientes a basar su dieta en ratones, que son fáciles de conseguir y aportan todos los nutrientes que necesitan.

Las serpientes jóvenes criadas en cautividad suelen rechazar los ratones, por lo que hay que impregnarlos con el olor de algún anfibio muerto. Esto tiene éxito, pero es difícil de realizar en un entorno doméstico. Con el tiempo, se van dejando de juntar los ratones con las ranas muertas, para que las serpientes se acostumbren a su aroma real.

Una serpiente nariz de cerdo adulta come un ratón adulto cada 7 o 10 días, mientras que los jóvenes toman un ratón pinky cada 5 o 6 días. Los ratones siempre deben ser ofrecidos muertos, previamente congelados y después descongelados.

Una serpiente hocico de cerdo sobre un fondo negro.

El temperamento asustadizo, su leve veneno y la complicación en relación a su dieta hacen que esta serpiente no sea apta para iniciados en los reptiles. Si consideras que no podrás conseguir que tu serpiente nariz de cerdo viva sana, mejor no la adquieras.

  • Bragg, A. N. (1960). Is Heterodon venomous?. Herpetologica, 16(2), 121-123.
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