Scincus scincus: cuidados y cría en cautiverio

23 febrero, 2021
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Existe un vacío legal frente a la tenencia del pez de las arenas como mascota. Debido a la falta de información, este animal es extraído de la naturaleza y vendido posteriormente.

El pez de las arenas (Scincus scincus) es un animal que recientemente se ha popularizado como mascota exótica. Las personas simpatizantes de los reptiles lo admiran por su forma de moverse en la arena como si fuera un pez, ya que bucea y nada por la arena como si de agua se tratase.

Este animal proviene de desiertos como el Sáhara, pero también de zonas desérticas y áridas de Arabia Saudí, Irak e Irán. Son reptiles fáciles de mantener en cautividad, aunque la mayor parte del tiempo estarán enterrados bajo la arena del terrario. En las siguientes líneas, te mostramos las condiciones óptimas de mantenimiento de este escurridizo reptil.

Consideraciones previas

Aunque es un animal realmente llamativo por el cuerpo alargado, las cortas patas y los colores de la piel, Scincus scincus es una especie rara. La Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza no ha podido realizar un informe sobre su estado actual de conservación, debido a la dificultad de seguimiento de la especie.

Del mismo modo, el convenio CITES no incluye a esta especie en ninguno de sus anexos por una falta total de información. Asimismo, esta especie rara vez cría en cautividad y no existen datos válidos sobre su forma de reproducción. De hecho, no están seguros de si las hembras ponen huevos o, por el contrario, dan a luz crías vivas.

También se desconoce si existe la partenogénesis en la especie.

Todo esto conduce a que los animales vendidos en las tiendas o por particulares sean extraídos de su medio natural y no criados en cautividad. Cuando se compra un pez de las arenas, se está apoyando el tráfico ilegal o legal de especies y todo lo que ello acarrea.

Cara de un pez de arena.

Cuidados en cautiverio de Scincus scincus

Aunque no puedan criarse en cautividad o las probabilidades sean mínimas debido a la falta de información al respecto, este animal es de sencillo cuidado y manejo en el hogar. Siempre y cuando se le proporcione todo lo que necesita, el pez de las arenas vivirá tranquilo dentro de un terrario.

Terrario

A pesar de que Scincus scincus pasa la mayor parte de su vida enterrado bajo la arena, puede volverse más activo durante la noche, cuando sale a buscar alimento o pareja. Además, puede llegar a medir 20 centímetros de longitud y, por ello, es imprescindible que el terrario tenga un buen tamaño.

Las dimensiones mínimas del tanque son 75 x 30 x 30 (largo, ancho y alto), aproximadamente como una pecera de 75 litros de capacidad. El terrario debe estar protegido por una tapa para evitar que el animal escape.

El sustrato del tanque debe estar compuesto exclusivamente por arena fina y debe tener una profundidad de unos 5 centímetros. Esto se debe a que el pez de las arenas suele enterrarse a no más de 3 centímetros, pero es donde pasará más tiempo.

Existen tipos de arenas —formadas a base de carbonato cálcico— que son digeribles para los reptiles tras tragados accidentales. Esta será siempre la mejor opción de sustrato, pues así se evitan impactaciones indeseadas a largo plazo. 

Por otro lado, es interesante la colocación de plantas artificiales o naturales —como cactus y suculentas— que aguanten bien la falta de agua, así como cuevas y rocas que sirvan de escondites.

Condiciones ambientales

Este animal proviene de climas desérticos y, aunque puede resistir temperaturas muy altas, es mejor que la temperatura dentro del tanque nunca supere los 35 ºC. El rango óptimo para esta especie está entre los 23 y 27 ºC. Por la noche, durante las horas que la bombilla esté apagada, la temperatura debe descender hasta los 21 ºC aproximadamente.

El calor y la luz son otros 2 factores ambientales que debes tener en cuenta. Es necesaria la instalación de una lámpara de luz ultravioleta, que debe ser cambiada cada 6 meses o según fabricante. Además, son necesarias una bombilla de calor y otra de luz fría que marque cuándo es el periodo diurno y cuándo el nocturno.

El último factor que debes tener en cuenta es la humedad. Esta debe mantenerse por debajo del 30 %, de ahí que solo puedan colocarse plantas como cactus o suculentas, aunque deberán buscarse las que resistan más la falta de agua.

Alimentación de Scincus scincus

Scincus scincus es un animal insectívoro, ya que su dieta se basa en insectos y tiene la capacidad de detectar las pequeñas vibraciones que estos producen al andar sobre la arena. Estos reptiles son buenos cazadores y nunca deben ofrecérseles más insectos de los que puedan comer en 10 minutos.

Según la información aportada por tutores, estos animales también pueden comer hojas y verduras de forma esporádica, las cuales aportan algo más de agua. De todas formas, en cautividad es recomendable añadir un pequeño cacharro con agua para que tenga acceso a ella cada vez que lo necesiten.

Un pez de arena visto desde arriba.

Como hemos visto, los cuidados del pez de las arenas no difieren mucho de los de otros lagartos desérticos. La principal diferencia es la dificultosa cría en cautividad, razón por la cual los animales son extraídos del medio. Por ello, ya es cuestión de la ética de cada persona el hecho de adquirirlos o no.

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