Refuerzo negativo en perros: qué no hay que hacer

15 junio, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Elsa M. de Arribas
El adiestrador canino puede optar por diferentes técnicas, siendo una de ellas el refuerzo negativo.

Actualmente, se habla de distintos métodos de enseñanza para perros, y estos se modifican cuanto más sabemos acerca del comportamiento de los canes y sus necesidades fisiológicas y emocionales. En concreto, se han determinado dos clases de refuerzos y castigos: positivos y negativos.

Sin embargo, no es tan sencillo determinar cuáles son las diferencias entre cada uno, y pese a ello, se utilizan a la hora de modificar la conducta de las mascotas. Por esta razón, hay que tener en cuenta qué no hacer con el refuerzo negativo en perros. A continuación, se va a comentar en qué consiste este tipo de refuerzo y los matices del mismo.

¿Qué es el refuerzo negativo?

En primer lugar, tanto los refuerzos como los castigos son estímulos aplicados al animal. El objetivo es enseñar una nueva conducta o corregir un mal comportamiento. En segundo lugar, los refuerzos y castigos son usados en diferentes tipos de disciplinas. Entre ellas, se encuentran el entrenamiento, adiestramiento o la educación.

Así, se podrá modificar la conducta del perro de la manera adecuada. No obstante, una pregunta que puede surgir es la diferencia entre refuerzo y castigo:

  • Refuerzo. Estímulos que fomentan la repetición de una conducta.
  • Castigo. Estímulos que provocan que una conducta deje de realizarse.

A su vez, dentro del refuerzo se encuentran el positivo y negativo. Lo mismo ocurre con los castigos:

  • Refuerzo positivo. Estímulos que fomentan la repetición de una conducta (premio).
  • Refuerzo negativo. Estímulos que eliminan la repetición de una conducta no deseada.
  • Castigo positivo. Este castigo relaciona algo malo con la conducta, por lo que incita a abandonarla.
  • Castigo negativo. Consiste en eliminar algo bueno debido a la conducta realizada, provocando de nuevo que deje de ejecutarse.
Adiestramiento del labrador retriever

Consejos sobre el refuerzo negativo

Normalmente, se recomienda el refuerzo positivo porque está más en sintonía con el bienestar del animal. Sin embargo, si se decide ejercer refuerzo negativo, es necesario tener en cuenta algunos factores:

No equivale a corregir

El término ‘refuerzo negativo’ se suele interpretar incorrectamente. Esto es debido a que los tutores realizan una comparación con el contrapunto positivo. Por ejemplo, el refuerzo positivo equivale a enseñar a los perros qué hacer mediante recompensas. Sin embargo, el refuerzo negativo no consiste en enseñar a los perros qué no hacer mediante correcciones.

No significa ‘detener el mal comportamiento’

La palabra refuerzo equivale a fortalecer un determinado comportamiento. Por otro lado, negativo hacer referencia al hecho de quitar algo. Por lo tanto, el refuerzo negativo consiste en eliminar algo y reforzar así un determinado comportamiento. Se potencia una conducta concreta, no se detiene un mal comportamiento.

Identificar la conducta a potenciar

Como ya se ha comentado, este tipo de estímulo elimina una acción desagradable. Sin embargo, normalmente se aplica la acción desagradable sobre el animal. De esta manera, el perro es expuesto a un estímulo negativo, que no desea. Posteriormente, se va eliminando el estímulo cuando el perro realiza una conducta deseada.

Por ello, conviene saber qué conducta positiva se quiere potenciar y cuál es la manera de enfocarla. Si se elige esta aproximación, hay que saber cómo ejecutarla para evitar provocar daños al animal.

No hay que aplicar este tipo de refuerzo sin un conocimiento previo del mismo

Los entrenadores aplican diferentes tipos de estímulos negativos. Entre ellos, se encuentran algunos tan comunes como la presión en la parte trasera del lomo:

  • Al ejercer presión en esa zona, se busca conseguir que el perro se siente. Y, en el momento que obedece, se detiene la presión sobre él.
  • Así, el perro asocia que en el momento que le indiquen sentarse debe de hacerlo. De esta forma evita exponerse a la presión que se realiza si no obedece.

Puede ser contraproducente aplicar este refuerzo

Hay que tener en cuenta que algunos estudios mencionan los riesgos de este tipo de refuerzo. Esto se debe a la aplicación de un estímulo negativo que posteriormente se eliminará.

Algunos estímulos pueden ser contraproducentes. Entre ellos, destacan la presión en el cuello o el uso de una pistola eléctrica sobre el animal.

El uso de estas técnicas ha sido asociado con una menor eficacia. Además, el carácter del perro puede cambiar, aumentando el riesgo de miedo o agresividad. Así pues, siempre hay que buscar el consejo de un especialista que sepa dar el enfoque adecuado. Normalmente, es preferible premiar un buen comportamiento, es decir, aplicar un refuerzo positivo.

Adiestramiento para perros.

Para finalizar, es importante tener en cuenta que cada animal tiene sus propias peculiaridades. Tampoco todos los animales se enfrentan a las mismas circunstancias. Por esta razón, conviene evitar generalizaciones sobre los tipos de refuerzos elegidos. En cada caso, serán más provechosos unos estímulos, métodos y materiales concretos.