El premio y el castigo en los perros: fundamentales para su educación

Cristina · 4 julio, 2015

Los expertos en psicología y en docencia afirman que las normas dan seguridad a los niños.

Es evidente que un pequeño que puede hacer lo que le viene en gana, sin que nadie le ponga límites, puede, en un principio, sentirse más libre. Sin embargo, con el tiempo, percibirá que no preocupa lo suficiente a sus progenitores y eso hará que se sienta inseguro.

Con las mascotas sucede algo parecido, salvando las distancias, por lo que resulta imprescindible el que también entiendan que no pueden hacer todo lo que quieren y enseñarles la diferencia entre lo que está bien y lo que no.

Lo que necesitan es, en una palabra, educación. Te contamos cómo, para impartírsela, el premio y el castigo resultan fundamentales.

La educación de los perros requiere ser constantes

Lo que no podemos olvidar en ningún caso es que para educar a nuestro perro hay que invertir una gran cantidad de tiempo y esfuerzo. En muchos momentos no lo pasaremos bien, pero como en todo la persistencia es clave para tener éxito.

El método del que te estamos hablando tiene la parte fácil, que es cuando premias a tu perro, pero también la parte dura, que es el momento en el que el castigo se hace imprescindible.

Elegir el refuerzo positivo seguro que no representa grandes dificultades. Sin embargo a la hora de escoger el refuerzo negativo la cosa se complica. Pero con los consejos que veremos a continuación todo será más sencillo.

El premio en la educación de los perros

galleta perro

A todos nos gusta que se nos valore el esfuerzo realizado, a los perros también. Así que hay que tener en cuenta que, si pretendemos que nuestro animal repita los buenos comportamientos, tenemos que reforzarlos.

Esto se lleva a cabo premiando el que cumpla las órdenes que le damos. Ojo, los premios no pueden durar toda la vida. Al menos, no aquellos que son tangibles, por lo que siempre tendremos que reforzar su comportamiento con un “muy bien”. El objetivo es utilizarlos hasta que aprenda a obedecer.

Para el refuerzo positivo podemos emplear cualquier premio que notemos que le agrada al animal. Lo habitual es utilizar un alimento, una golosina para perros, o un juguete, eso sí, siempre acompañado de un “muy bien”.

No olvides que mientras sea necesario este tipo de refuerzo es importante variar el premio para que no se haga rutinario para el perro.

Una vez que conseguimos que, como algo natural, obedezca nuestra orden concreta, retiraremos la recompensa y solo mantendremos el refuerzo positivo verbal.

Cuando haya un comportamiento que tengamos un mayor interés por implantar, utilizaremos un premio que resulte especialmente gratificante para él.

El castigo en los perros

eliminar orina de perro 2

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que el castigo nunca debe ser una vía de escape para tu mal humor o tu enfado ante su mal comportamiento. Debe tener siempre una función didáctica.

Una forma que recomienda los expertos de disciplinar al animal es darle un toque con una cierta contundencia, sin hacerle daño, en el costado al tiempo que pronunciamos con energía un “NO”.

Para otros adiestradores es útil es sacudirle ligeramente en el pescuezo tal y como hacía su madre. Cuando el comportamiento reviste una mayor gravedad, es adecuado tumbar al animal sobre su espalda, algo que le causa un gran enfado.

Si el perro regresa a comportamientos que ya se habían eliminado, bastará con un “NO” firme para que lo abandone. Una vez que esto suceda, hay que seguir jugando con él para que nuestra mascota perciba que esta es la manera en la que su amo se mostrará feliz.

No olvides que jamás hay que infligir al animal un castigo cruel ni humillante. No es ni humano ni eficaz. Lo único que conseguiremos es un perro temeroso y no uno obediente.

El castigo y el premio deben ser instantáneos

No deberíamos obviar que los perros tienen un memoria similar a la de los bebés, por lo que el premio, o en su caso el castigo, tiene que darse de inmediato. De lo contrario, en ningún caso el animal asociará en su mente buen comportamiento y recompensa.

Otro punto fundamental que resulta imprescindible para el éxito del proceso que todos los miembros de la familia tengan el mismo comportamiento. Siempre debe premiarse y castigar lo mismo.

Ahora ya sabes cómo educar a tu mascota, así que ponlo en práctica.