Terapia de conducta para perros

Ante comportamientos indeseados, ya sea por un problema físico o psicológico, hay que acudir al veterinario y, si este lo estima oportuno, derivarlo a un educador canino y empezar a tomar medidas que cambien su forma de actuar

Los perros, al igual que el ser humano, necesitan parámetros de conducta y convivencia bien establecidos, para dar forma a un carácter sociable, amistoso y adaptable. Esto es aún más importante durante los cinco primeros meses de vida, ya que permite el desarrollo de un estilo de vida agradable, tanto para la mascota como para su dueño.

Algunos perros tienen comportamientos relacionados con conductas socialmente no aceptadas o no deseables, tanto para el dueño como para el entorno.

Estas actitudes se expresan con agresividad, ansiedad, signos de amenaza, reacciones exageradas o incapacidad para contener las emociones. Se puede incluso causar daño a personas, otros animales o a ellos mismos.

Realmente, muchos de estos problemas derivan de una constante situación de estrés por parte del perro; sus reacciones son el resultado de no saber manejar la situación por parte del dueño. Por esto, muchos de los problemas se solucionan simplemente con terapias de reducción de estrés.

Problemas conductuales

Los problemas conductuales en perros pueden tener dos causas:

  1. Orgánicas: es decir, por algún problema físico que le cause molestias o dolor.
  2. No orgánicas: cuando la conducta del animal deriva de causas no físicas. Por ejemplo, si el can ha tenido etapa de cachorro difícil o traumática.

 ¿Cómo se manifiestan estos problemas?

  • Agresividad. Este tipo de conducta inapropiada necesita tratamiento especializado y urgente, pues puede dañar a otros, animales o humanos.
  • Miedos y fobias. Puede ser a personas, objetos, sonidos, otros perros o animales. Lo ideal es que el dueño acompañe en el proceso de apoyo y superación de estos miedos.
  • Conductas destructivas.
  • Ladrido excesivo.
  • Ansiedad por separación. En este caso es importante la terapia para darle la confianza suficiente a la mascota para quedarse tranquila mientras está sola en casa.
  • Excitación e hiperactividad. Esta manifestación es muy cansadora tanto para el perro como para los que viven con él. El perro está en un constante estado de actividad y tensión, y no se relaja.
Ansiedad por separacion

Es importante tratar estas conductas por el bienestar tanto del perro como del dueño; si la conducta es demasiado molesta, hay dueños que finalmente optan por el abandono, maltrato o muerte de su mascota.

Objetivo de la terapia de conducta

El compromiso y constancia del dueño es lo más importante del plan de trabajo; si no estamos dispuestos a adiestrar a nuestra mascota en buenos hábitos, es difícil que lo ayudemos a mejorar su comportamiento. Especialmente importante es el componente emocional; debe haber comprensión, empatía y paciencia por parte del dueño durante el proceso.

Se recomienda iniciar el entrenamiento conductual cuando la mascota es todavía un cachorro, antes de los cinco meses. El objetivo de la terapia de conducta no es que el perro sea obediente, sino una mejora en la relación de este con su dueño; se trata de que compartir la vida cotidiana sea una experiencia de disfrute y alegría para ambos.

Evaluación

En la visita al experto de la clínica veterinaria, el especialista realiza una serie de preguntas al dueño y a las personas más cercanas al can. Las preguntas son del tipo: circunstancias en las que nació la mascota, como por ejemplo el número de perros de la camada, y cómo era la madre.

Todas las interrogantes están orientadas a analizar el origen del problema de conducta anómala en el perro, para poner un tratamiento efectivo.

Miedo el veterinario

 ¿Qué se hace en una terapia de conducta?

Esto depende de la causa de la conducta inadecuada que se quiere eliminar. Sin embargo, existen consejos generales que son importantes para la vida de cualquier perro. A saber:

1. Tener rutinas establecidas

Esto significa tener horarios bien establecidos para la alimentación, sus necesidades, juegos, paseos y descanso. Cumplir con estas necesidades básicas de una forma ordenada ayuda a ambos a llevar una vida más organizada y tranquila.

2. Ejercicio físico diario

Este punto es especialmente importante en perros domésticos; como hemos visto, la causa más común de comportamientos indeseados en los perros es la acumulación de estrés. La mejor forma de liberarse del estrés diario es con un buen paseo e incluso correr juntos (dependiendo de la raza y nivel de actividad del perro).

El sedentarismo conlleva riesgos importantes para el perro, como es el caso de la obesidad y algunas enfermedades asociadas. Sea cual sea la raza del animal, todos los canes necesitan algo de ejercicio diario.

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