¿Qué es un ecosistema?

Virginia Duque 29 noviembre, 2017
Un ejemplo de ecosistema terrestre viene a ser la tundra del ártico mientras que, un ecosistema acuático puede considerarse el mar Caribe, por ejemplo.

Si bien es cierto que hemos escuchado la palabra en las aulas de la primaria y la secundaria, a menos que hayamos optado por una carrera en ciencias, es poco probable que tengamos fresca y clara la definición de lo que es un ecosistema. Para ayudarte, repasaremos de qué se trata, entre otros aspectos.

¿Qué es un ecosistema?

La palabra ‘ecosistema’ hace referencia a un conjunto de seres vivos que relacionan entre sí y dan lugar a diversos procesos.

Según el ambiente que compartan y que habiten su desarrollo será de una manera u otra. Así, de manera más sencilla, se podría decir que un ecosistema es un conjunto de organismos que comparten el mismo hábitat.

Ahora bien, ¿qué compone un ecosistema? Componentes vivos o bióticos y componentes no vivos o abióticos. Algunos ejemplos de componentes vivos son: las algas, las bacterias, las plantas, los hongos, los insectos y demás animales. Mientras que los componentes no vivos vienen a ser: la luz, la sombra, la temperatura, el agua, la humedad.

Peces nadando en el mar

Tipos de ecosistemas

Pueden haber dos tipos de ecosistemas: terrestre y acuático. A pesar de que nuestro planeta está cubierto en tres cuartas por agua, lo cual implica que hay muchos más ecosistemas acuáticos, por razones obvias, los más conocidos vienen a ser los terrestres.

Ecosistemas acuáticos

  • Acuático bentónico. Están al fondo de los ecosistemas acuáticos y en ellos podríamos destacar las algas.
  • Acuático nectónico. Aquellos animales que se trasladan por sí mismos a través del agua.
  • Acuático plactónico. Lo forman los organismos que flotan en el agua, y que, en un momento dado, pueden ser arrastrados por esta, pero no tienen la capacidad de moverse por ellos mismos.
  • Acuático neustónicos. Los que flotan sobre la superficie.

Ecosistemas terrestres

  • Desiertos.
  • Sabanas.
  • Bosques.
  • Páramos y tundras.

Características de un ecosistema

El intercambio que se produce entre los distintos seres vivos viene a ser lo que caracteriza un ecosistema. Por ejemplo, las plantas captan la energía solar y condensan la materia orgánica, tanto para su propio beneficio como para el de otros animales, que a su vez podrán alimentarse unos de otros.

Cuando los animales mueren, entran en escena los componentes bióticos descomponedores (mejor conocidos como bacterias y hongos), que convierten los restos muertos en nutrientes que son aprovechados por las plantas. De esta manera, se da inicio a un nuevo ciclo de vida.

La naturaleza lo aprovecha todo, de allí el éxito de los ciclos y la continuidad que ofrecen.

Tigre de bengala en la selva

Problemas de los ecosistemas

Los ecosistemas cada vez están más deteriorados por la acción humana. No solo por la amenaza que supone para las distintas especies sino para la flora y el suelo.

Al destruirse el hábitat de los seres vivos, se alteran los ciclos de vida y esto genera un desequilibrio en la naturaleza. Por ello, se tiene que numerosas especies han desaparecido por completo y muchas otras se encuentran amenazadas.

No hay que olvidar que todos los que cohabitamos el planeta, sin importar si somos humanos o animales, somos necesarios para la vida.

Los incendios, talas de árboles, la caza y la pesca arrasan muchos ecosistemas que pronto dejarán de existir. Eso sin contar el daño que causa el cambio climático, del cual también somos culpables, o la contaminación del suelo y el agua.

No es de extrañar que cada vez haya más decretos y leyes sobre la preservación de los ecosistemas, y que se esté sancionando a aquellos que las pasen por alto incluso con prisión.

Debemos ser conscientes que atacar los ecosistemas es atacarnos a nosotros mismos al poner en peligro la supervivencia de nuestra propia especie.

Una vez claro el concepto de lo que es un ecosistema, podemos llevar un estilo de vida más consciente y amigable con nuestro entorno. Tal y como es bien sabido, el saber no ocupa nunca demasiado lugar.

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