Problemas de bazo en perros

21 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Silvia Conde
El hemangiosarcoma es el problema de bazo más común en los perros

El bazo es un órgano muy importante para la defensa del organismo que forma parte del sistema inmune de los vertebrados. El bazo en perros funciona como en humanos; en él encuentran los linfocitos, que son las células encargadas de combatir a los microorganismos invasores.

¿Para qué sirve el bazo?

El bazo se encuentra en la pared abdominal izquierda y, junto a los ganglios linfáticos, constituye la fuente principal de células inmunológicas y tiene una acción filtradora de la sangre:

  • Previene infecciones produciendo linfocitos que actúan contra los microorganismos que producen enfermedades.
  • Filtra la sangre destruyendo las células viejas y dañadas.
  • Almacena glóbulos rojos y plaquetas que intervienen en la oxigenación y coagulación de la sangre.
Bazo en perros

Problemas de bazo en perros

Las enfermedades más típicas que sufre el bazo son los tumores linfoma y hemangiosarcoma. El hemangiosarcoma es el tumor  más frecuente en perros. Los machos tienen mayor predisposición a sufrir problemas de bazo, así como ciertas razas como el pastor alemán, golden retriever, labrador retriever y bóxer. Normalmente, afecta a perros mayores.

El hemangiosarcoma

Es un tumor maligno y tiende a invadir otros tejidos del cuerpo. La causa exacta no se conoce, pero el pronóstico no es favorable, y es que el tratamiento está destinado a alargar la vida del animal lo máximo posible manteniendo el bienestar.

El hemangiosarcoma puede provocar problemas sanguíneos como la falta de coagulación. Los síntomas de esta enfermedad son poco específicos, pero suelen aparecer los siguientes:

  • Hinchazón del abdomen. El bazo se inflama y aumenta de tamaño (esplenomegalia) hinchando la cavidad abdominal.
  • Mayor tamaño de los gánglios linfáticos. En el perro hay ganglios submandibulares, preescapulares, axilares, inguinales y poplíteos. Cuando están hinchados podemos sentirlos al tacto.
  • Anorexia o pérdida de apetito.
  • Vómitos. El bazo ocupa un espacio mayor y puede ejercer presión sobre el estómago provocando que el animal vomite.
  • Letargo.
  • Fiebre.
  • Pérdida de peso.
  • Hemorragia. Un shock hipovolémico es una situación de urgencia veterinaria.
  • Anemia. La anemia puede detectarse en una analítica sanguínea.
  • Encías pálidas.
  • Diarrea.
  • Deshidratación.
  • Alteraciones cardíacas. Aumento o disminución del pulso normal.

Si el tumor llega a crecer mucho, puede hacer que el bazo se rompa provocando un colapso agudo en el sistema circulatorio, con dificultad para respirar, lo que pondrá en grave peligro la vida del perro.

Perro con cáncer en el veterinario

Tratamiento del cáncer de bazo en perros

El diagnóstico y tratamiento depende del tamaño y localización del tumor. Los síntomas también están relacionados con esto último. Es fundamental descartar la metástasis a otros órganos mediante pruebas específicas en el veterinario, como radiografías, ecografías abdominales y análisis de las masas o biopsias.

El tratamiento requiere una cirugía para extirpar el bazo. Esto se conoce como esplenectomía, pero la enfermedad no se cura con esta intervención, aunque ayuda a ralentizar el proceso.

La quimioterapia combinada con la cirugía se utiliza para remitir el cáncer y alargar la esperanza de vida. La quimioterapia en perros –y gatos– tiene menos efectos secundarios que en personas y puede aumentar su calidad de vida. El veterinario es quien marca el tiempo aconsejable de tratamiento con quimioterapia, pero es el propietario quien decide cuánto tiempo alargar el tratamiento.

La supervivencia con quimioterapia tras la cirugía aumenta la supervivencia en un alto porcentaje, por lo que vale la pena seguir con el tratamiento todo el tiempo que nos estipule el veterinario.

¿Puede vivir un perro sin bazo?

La respuesta es sí, pero siempre y cuando reciba tratamientos inmunopotenciadores y se cuiden todos los aspectos de su salud como el peso, la actividad, la alimentación y las visitas al veterinario. Pero si el problema está causado, como hemos visto, en un cáncer maligno, la extirpación del bazo no garantiza la cura de la enfermedad.

  • Fidalgo, L. E., Rejas, J., Ruiz de Dopegui, R., Ramos, J. J.Patología Médica Veterinaria. Salamanca, Kadmos, 2003.
  • Affinity-petcare. Cáncer de bazo: pronóstico del linfoma esplénico.
  • PortalVeterinaria. Revisión del hemangiosarcoma canino.