Esplenomegalia en perros

Los síntomas de esta enfermedad son dolor abdominal, diarrea, vómitos, falta de apetito o letargo; si se vislumbra alguno de ellos hay que llevar al can de inmediato al veterinario, pues la rápida actuación puede ser la diferencia o no de que permanezca con vida
Esplenomegalia en perros

Última actualización: 13 febrero, 2022

Estamos seguros de que te ha costado pronunciar el nombre de la enfermedad que encabeza el título de este artículo. No te preocupes, hoy vamos a hacer que te suene más familiar. Te hablamos sobre la esplenomegalia en perros. Ya verás que es más fácil de lo que parece, y una vez que sepas de qué va esta enfermedad, será más fácil pronunciar su nombre. ¡No te vayas!

¿Qué es la esplenomegalia en perros?

Aunque el nombre es muy técnico, la enfermedad en sí no es tan compleja: es una inflamación del bazo. Esta puede afectar a perros de diversas razas, géneros o edades, aunque los de mediana edad y los de gran tamaño son los más propensos a sufrirla.

No es una enfermedad que provenga directamente al bazo, sino que normalmente es la consecuencia de una infección de otra enfermedad. No obstante, cuando existe, se recomienda tomar el tratamiento explícito para la esplenomegalia en perros, independientemente de la enfermedad que la haya generado.

Causas de la esplenomegalia

Hay un amplio abanico de posibilidades que barajar cuando se diagnostica una inflamación del bazo. Es importante que un profesional identifique bien el origen de la esplenomegalia, pues de ello depende el tratamiento a seguir. Algunas de las causas más frecuentes son las siguientes:

  • Enfermedad intestinal. El bazo cumple un papel fundamental en la función del sistema inmunitario, por lo que algunas enfermedades pueden sobreestimularlo y ocasionar su agrandamiento.
  • Tumores. La inflamación también puede ser producto de la presencia de masas tumorales (cáncer). Esta es quizá una de las causas más problemáticas y peligrosas para la mascota, por lo que un diagnóstico a tiempo es esencial en estos casos.
  • Hepatitis. Las enfermedades del hígado suelen afectar también a los riñones y al bazo, ya que son órganos que se encuentran relacionados y cercanos dentro del cuerpo. Por ello, la hepatitis es capaz de ocasionar la esplenomegalia.
  • Torsión esplénica. Este problema hace referencia a la torsión física del bazo dentro del cuerpo. Aunque parezca increíble, dicho fenómeno puede ser producido por comer demasiada comida.
  • Lesiones o traumatismos abdominales. Los golpes también pueden llegar a afectar el bazo y provocar que se inflame. Esto incluye diversos accidentes o cualquier herida punzocortante que afecte el vientre de la mascota.

A pesar de la gran cantidad de causas que originan la esplenomegalia, existen factores y síntomas asociados ya identificados para cada una de ellas. Si tu perro sufre una inflamación del bazo, el veterinario hará un examen y podrá determinar la causa fácilmente si padece alguna de estas enfermedades.

Síntomas

Los síntomas de la esplenomegalia en perros son estos:

  • Diarrea.
  • Vómitos.
  • Falta de apetito.
  • Mucosas bucales pálidas.
  • Taquicardia.
  • Debilidad o colapso.
  • Dolor abdominal.
  • Letargo. Reduce el ritmo y la frecuencia de sus actividades.
Tratar diarrea en perros: alimentación

Si notas alguno de estos síntomas, lleva tu perro sin demora al veterinario. No olvides que la inflamación del bazo solo es la consecuencia de una enfermedad que podría ser grave. Atender a tu mascota a tiempo podría salvarle la vida.

No des por sentado ningún cambio que el animal sufra en su comportamiento o cuerpo: todos deben ser analizados por el veterinario. En caso de que le diagnostiquen esplenomegalia no dudes en pedir al veterinario más exámenes para identificar la enfermedad primaria que la está causando.

Diagnóstico

La mejor forma de saber si tu mascota sufre de esplenomegalia es observando su abdomen. Dependiendo del tamaño de la inflamación, este podría presentar una protuberancia poco común. Incluso si esta no existiera, el veterinario palpará el abdomen para descartar que haya inflamación.

Otra manera sería a través de rayos X, los cuales permiten ver el bazo y detectar anomalías de este o en sus alrededores. Y, por supuesto, un análisis de sangre podría dar indicios claros de otros problemas médicos que podrían haber ocasionado la inflamación.

Tratamiento

Lo más lógico, especialmente cuando la inflamación es muy grande, es entender qué la causa. Sabiendo que hay muchas enfermedades que pueden llevar a esta hinchazón, lo mejor es examinar a fondo al animal para entender cuál es la causa y partir de ahí poner un tratamiento.

Perro con vómitos y diarreas

En casos de esplenomegalia leve, se tratará la inflamación del bazo con fármacos indicados para ello. No obstante, en los casos más graves, la extirpación de este podría ser necesaria.

Esta es una enfermedad que no se puede prevenir, al menos no hasta el día de hoy. Pero ya sabes que tú y el tiempo que dediques en observar a tu mascota será primordial para evitar males mayores provenientes de cualquier tipo de afección o enfermedad.

No subestimes los cambios que tu animal pueda haber sufrido, por pequeños que sean. Una visita al veterinario no te cuesta nada y nunca está de más para asegurarse de que todo va bien.



  • Finkelstein Hetzel, A. (2012). Enfermedades de resolución quirúrgica y técnicas operatorias del bazo en el perro (Memoria para optar al titulo profesional, Universidad de Chile).