Pez cardenal de Banggai: características y estado de conservación

El cardenal de Banggai es un ejemplo claro de la importancia de adquirir únicamente animales criados en cautividad. La captura de animales silvestres amenaza con extinguir a esta especie.
Pez cardenal de Banggai: características y estado de conservación
Francisco Morata Carramolino

Escrito y verificado por el biólogo Francisco Morata Carramolino el 16 Mayo, 2021.

Última actualización: 16 Mayo, 2021

El cardenal de Banggai (Pterapogon kauderni) es un pez óseo que pertenece a la familia de los apogónidos. Este pequeño animal acuático destaca por su gran belleza y aspecto llamativo, que han provocado una popularidad siempre creciente en la acuariofilia.

A consecuencia de ello, el cardenal de Banggai ha sido sobreexplotado muy severamente. Estas prácticas, junto con su reducido rango de distribución, amenazan con la completa desaparición de la especie, que ya se encuentra en un estado precario. Te invitamos a seguir leyendo si quieres aprender más sobre el pez cardenal de Banggai, sus amenazas y su estado de conservación.

Características del cardenal de Banggai

Este es un pez bastante pequeño, que alcanza unos 8 centímetros como máximo. Tiene un cuerpo corto, aletas muy elongadas y está comprimido lateralmente. Junto con la coloración, todo ello le da un aspecto muy distintivo.

El color de fondo es plateado y está atravesado por 3 gruesas franjas negras verticales, que se extienden por las aletas, cada una enmarcada por 2 finas líneas blancas. La cola y la parte más anterior de la cabeza también presentan líneas negras.

Además, todo el cuerpo está salpicado por puntos blancos brillantes, que se concentran sobre todo en las aletas y la cola. Las aletas pelvianas están especialmente cubiertas de estos puntos blancos.

Todas las aletas de Pterapogon kauderni son muy prominentes, largas y finas. Están orientadas hacia el final del animal en forma de arco. La segunda aleta dorsal es especialmente larga, mientras que las aletas pelvianas son las más anchas y, a diferencia del resto, están redondeadas.

Por otro lado, la aleta caudal está profundamente bifurcada en 2 filamentos bastante estrechos.

La cara de un pez cardenal.

Hábitat y rango de distribución

P. kauderni es uno de los pocos peces marinos con un rango de distribución muy reducido. Es endémico de las islas de Banggai, un archipiélago que pertenece a Indonesia.

Dentro de su rango de distribución natural, tan solo existen unos 34 kilómetros cuadrados de hábitat potencialmente adecuado para este cardenal. Esta especie solo vive en zonas costeras, poco profundas y protegidas.

Además, no todo este territorio está ocupado actualmente. Estos peces solo se encuentra en 17 de las 20 islas grandes y 10 de las 27 islas pequeñas que conformas el archipiélago. El cardenal también ha sido introducido en otras localizaciones de Indonesia a partir del año 2000, por personas involucradas en el comercio de estos animales.

Estos peces tropicales muestran una preferencia por las aguas poco profundas, tranquilas, claras y cercanas a costas protegidas. Normalmente habitan en arrecifes de coral y praderas marinas, aunque algunas poblaciones pueden encontrarse en zonas abiertas.

Con frecuencia, los cardenales de Banggai se encuentran asociados al erizo de mar de espinas largas Diadema setosum, cuyas espinas utilizan para refugiarse. Lo mismo ocurre con la planta marina Enhalus acoroides, varias especies de anémona, estrellas de mar y corales.

En contraste con sus poblaciones naturales, algunas poblaciones introducidas habitan en puertos con aguas turbias y altamente contaminadas.

Estado de conservación del cardenal de Banggai

Actualmente, esta especie se encuentra en un estado de conservación desfavorable. Está catalogada como en peligro de extinción, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Hay una serie de factores que la amenazan, entre los que destacan los siguientes.

Distribución reducida y poblaciones aisladas

Como ya se ha establecido, este animal se encuentra en unas pocas localizaciones muy cercanas entre sí. Además, tiene unos requerimientos de hábitat muy específicos. Esto lo hace más vulnerable de lo normal.

Ya que toda la especie está concentrada en un mismo sitio, podría desaparecer fácilmente si este lugar se destruyera. Sus hábitats ya están siendo afectados por las técnicas pesqueras y la contaminación proveniente de los puertos, agricultura y demás actividades humanas.

A esto se une el hecho de que las poblaciones están aisladas entre sí. A pesar de que muchas poblaciones están a escalos kilómetros de otras, la ausencia de hábitats apropiados entre ellas impide que puedan alcanzarse.

Esta fragmentación aumenta el riesgo de extinción de la especie, ya que disminuye la variabilidad genética y la adaptabilidad evolutiva y aumenta la endogamia. Las poblaciones del cardenal muestran uno de los mayores grados de aislamiento genético de cualquier pez marino.

Explotación humana

Esta es la amenaza más grave para el animal, a causa de su gran demanda en la acuariofilia. Desde su redescubrimiento en 1994, las poblaciones han sido diezmadas en una red comercial que ha llegado a implicar hasta 17 aldeas locales y más de 230 pescadores, además de los exportadores que los transportan al resto del mundo.

A pesar de que se ha logrado la cría en cautividad, la inmensa mayoría de los ejemplares vendidos provienen de la captura de animales silvestres. Esta industria ha extinguido a la especie localmente y reducido las poblaciones totales en un 90 %.

Se estima que se capturaban entre 600 000 y 700 000 peces al año antes de 2001. En 2005, se sustraían entre 700 000 y 900 000 peces anuales. La mayoría de estos animales se destinan a Estados Unidos y Europa y un gran número de ellos mueren durante el transporte y nunca alcanzan su destino.

Un pez muy especial en un acuario.

A pesar de que reúne los criterios necesarios, no ha logrado introducirse la especie en el convenio CITES tras varios intentos. Aunque cuenta con otras figuras de protección, es imprescindible establecer medidas de conservación efectivas e inmediatas, o la especie terminará desapareciendo a consecuencia de la acuariofilia.

Te podría interesar...
El efecto del comercio ilegal en las especies de animales
Mis AnimalesLeerlo en Mis Animales
El efecto del comercio ilegal en las especies de animales

El efecto del comercio ilegal en las especies afecta no solo a los animales comerciados, sino al ecosistema en el que son liberados.