Los pájaros verdugos que hacen temblar a las rapaces

14 Enero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la veterinaria Érica Terrón González
Las aves de presa se han hecho durante años con el poder de los cielos, ganándose el respeto de animales y humanos. Lo cierto es que tienen competencia.

Los alcaudones o pájaros verdugos son aves que poseen algunas de las características de las aves de rapiña. Por eso, en conversaciones coloquiales, se suele decir que no tienen nada que envidiar a las grandes aves carnívoras.

Son pequeños pájaros de patas robustas, garras afiladas, un pico ganchudo —con una especie de diente en el extremo— y utilizan todas sus armas para alimentarse como es debido. ¿Será verdad que hacen temblar incluso a las rapaces?

Familia Laniidae, los conocidos como pájaros verdugos

También conocidos como alcaudones, los pájaros verdugos son aves paseriformes, como el resto de pájaros cantores. Aunque esta familia en concreto se ha llevado la peor parte en lo que a cantar se refiere, pero la más potente en cuanto a malicia.

Son pájaros conocidos en todo el mundo por sus hábitos carnívoros y carniceros, al empalar a sus presas en ramas o espinas. Esto los ayuda no solo a crear una despensa, sino a fijar la pieza mientras la parte en trozos más fáciles de ingerir. Por eso, sin ser un ave de presa como tal, dispone de todas las herramientas de un animal depredador.

La mayoría de estas aves viven en espacios abiertos, como la estepa o la sabana. Siempre habitan cerca de zonas de matorrales, entre los que se esconden y construyen su nido. En contraposición, hay otras especies que viven en bosques, lejos de los espacios abiertos, pero son las menos comunes.

La siniestra conducta de los pájaros verdugos ¿tiene alguna razón de ser?

Por supuesto. Ningún miembro del reino animal es cruel por naturaleza. Si los alcaudones han tenido que desarrollar distintas tácticas para alimentarse, es por pura necesidad.

Ya se ha visto la utilidad del empalamiento en materia de despensa y de sujeción de la presa, pero lo cierto es que esta no es su única finalidad. Gracias a esta posibilidad de poder guardar la comida para consumirla más adelante, los alcaudones pueden comer animales venenosos.

Durante el periodo de espera, las toxinas del organismo de la presa cazada se degradan y desaparecen. Así, el pájaro se la puede comer sin peligro. Por otro lado, la creación de estas singulares despensas les sirven a los machos para atraer a la hembra durante la época de cortejo.

Entre los animalillos empalados colocan otros objetos de colores brillantes y atrayentes. Luego, durante la danza ritual, bailan al rededor de las espinas imitando los movimientos de caza y ensarte. Así dejan claro ante los posibles oponentes sus capacidades como patriarca.

Algunos de los pájaros verdugos más conocidos

A continuación, hablaremos de algunas de las especies de la familia Laniidae más relevantes y las características que más llaman la atención sobre ellas. No te lo pierdas.

El alcaudón norteño

Lanius excubitor, también llamado gran alcaudón gris, alcaudón norteño o «picapuercos», es el más conocido de todos sus parientes. Su nombre en latín significa «centinela» y se lo ganó a pulso por la forma que tiene de cazar.

El alcaudón norteño permanece inmóvil durante horas sobre una rama, vigilando, hasta que la presa aparece. Es entonces cuando se lanza en rápido descenso para capturarla por sorpresa. Está muy extendido por Eurasia y Norteamérica y en ambos continentes destaca su comportamiento migratorio, ya que todos los inviernos vuela hacia el sur en busca de temperaturas cálidas.

Un alcaudón empalando a su presa.
Un alcaudón empalando a su presa.

El alcaudón dorsirrojo

Lanius collurio o alcaudón menor es propio de Eurasia y África y tiene hábitos por supuesto semejantes a los del resto de sus parientes. De ahí que esté bien armado con unas garras afiladas y un fuerte pico curvo con el que caza peces, insectos, pequeños roedores y otras aves.

Como el resto de pájaros verdugos, este ave empala a sus presas en una espina o rama cercana a su nido. De esta costumbre tan feroz viene el hecho de que los alcaudones suelan vivir en zonas de setos o arbustos espinosos, porque se valen de esas espinas para poder crear su propia despensa.

El alcaudón dorsirrojo es otro de los pájaros verdugos.

No todos los pájaros verdugos carecen de amenazas

El alcaudón real (Lanius meridionalis) se encuentra en la península ibérica y Francia y pasa por zonas del Asia Central. Al contrario que la mayoría de sus parientes, el alcaudón real está calificado por la Unión Internacional para la conservación de la Naturaleza (UICN) como una especie vulnerable.

Esta es una de las categorías que indican que se trata de una especie «casi» amenazada. Su declive parece relacionarse con los cambios en las prácticas agrarias, debido a dos grandes motivos:

  • Por un lado, la intensificación de las explotaciones agrarias, que resulta perjudicial para todas las aves insectívoras y carnívoras. Esto se debe al empleo abusivo de plaguicidas, que disminuye la cantidad de insectos y pequeños mamíferos.
  • Por otro lado, el abandono de la actividad agraria por el éxodo rural también es perjudicial. Las tierras de labranza abandonadas se matorralizan y limitan la disponibilidad de alimento.
Un alcaudón meridional.

Los pájaros verdugos utilizan algunas tretas para atraer a su presa

Los alcaudones pertenecen al grupo de las aves paseriformes, conocidas también como pájaros cantores. Si bien han demostrado con creces no ser demasiado buenos cantantes, sí que son buenos imitadores. Son capaces de emular el canto de casi cualquier ave y suelen utilizar esta faceta para propósitos no tan benévolos.

Aunque no merezcan el título que se les otorga de pájaros crueles por sus costumbres depredadoras, eso no significa que no puedan ser astutos. Por eso, aprovechan su capacidad como imitadores para atraer a posibles presas a su área de caza. Una vez allí, ya sabemos como acaba la historia.