Los suricatos confían en centinelas experimentados

Eugenio Fernández · 14 octubre, 2018
Aunque ello pueda hacer pensar que los suricatos confían en aquellos ejemplares de mayor edad o jerarquía, realmente perciben cómo sus compañeros trabajan como guardianes

Los suricatos son una carismática especie de pequeño carnívoro africano. Conocidos por ser una de las especies donde mandan las hembras y por vivir en grupos, estos animales tienen un curioso comportamiento de vigilancia.

Suricatos y vigilancia

Estos mamíferos tienen muchos depredadores, principalmente aves rapaces como el águila marcial, además de chacales y otros grandes carnívoros. Por ello, han conseguido desarrollar muchas estrategias de defensa.

Los suricatos tienen llamadas de alarma para proteger a los más de 40 individuos que forman la colonia subterránea. Los centinelas aguardan cerca de las entradas en posición erguida, y emitirán una llamada en el caso de que haya depredadores. Las llamadas de alerta están presentes en muchos animales grupales y son algunos de los mejores ejemplos de la increíble comunicación animal.

Este comportamiento también ocurre cuando los suricatos salen a cazar, ya que principalmente se alimentan de invertebrados como escorpiones, además de algunas aves y reptiles.

De hecho, los suricatos son especialistas en arrancar el aguijón de los escorpiones para poder consumirlo, e incluso se ha visto cómo ayudan a sus hijos a aprender esta técnica realizando juegos con cadáveres o escorpiones ya heridos.

Suricatos vigilando

El papel de los centinelas

Normalmente, uno o varios suricatos son los centinelas, aunque se ha comprobado que la edad o el estatus no influyen en la frecuencia con la que cumplen este rol. Sin embargo, los suricatos parecen conocer cómo trabajan sus camaradas y cambian sus patrones de comportamiento dependiendo del centinela.

Un estudio publicado por dos investigadoras de la Universidad de Zurich registró las llamadas de hasta 66 centinelas a lo largo de nueve grupos de suricatos. Las llamadas son personales, por lo que se puede distinguir al animal que las realiza por la propia llamada.

Así, las científicas comprobaron que el sexo, la posición en la jerarquía o incluso la edad no tienen influencia en si los suricatos confían o no en las llamadas de alerta. Sin embargo, sí vieron que aquellas llamadas conocidas les daban mayor confianza, en especial aquellas que habían escuchado muchas veces, lo que parece indicar que confían en la experiencia.

Por otro lado, también se vio que aquellos animales con lazos familiares directos, como son los hermanos de la misma camada, confían más en las llamadas del resto de sus hermanos.

Suricatos en guardia

Los suricatos, unos animales que no son de cuento

A pesar de lo adorables que puedan parecer los suricatos, siempre hay que recordar que tal vez no sea buena idea tener un suricato como mascota, dada su agresividad, que en ocasiones dirigen hacia las crías del grupo y en otras hacia el ser humano.

En este sentido, un estudio también reciente demuestra que las hembras dominantes de suricatos son las que dan a luz al 90% de la progenie del grupo, y que en muchas ocasiones acaban con la vida de las crías de otros miembros de la colonia.

Los suricatos también pueden atacar a las personas, tanto a la hora de proteger a sus crías como a la hora de ser manejados. Son animales que necesitan excavar y vivir en comunidad, por lo que no están hechos para tener en una casa.