Orangután: características, comportamiento y hábitat

Virginia Duque Mirón · 2 noviembre, 2017

Hay muchas especies de simios. Pero los más conocidos quizá sean el chimpancé, el gorila y el orangután, siendo estos dos últimos los más grandes de la especie. Hoy queremos contarte todo lo que sabemos sobre el orangután. ¿Te quedas con nosotros?

Todo los que tienes que saber sobre el orangután

Otro nombre con el que se conoce al oraguntán es Pongo, y forma parte de la familia Hominidae, que significa “hombre de la selva”. A pesar de su tamaño y de su aspecto salvaje, pasa mucho tiempo de su vida en árboles, aunque sí es cierto que tiene repentinos cambios bruscos de humor.

Características generales

Su pelo es largo y pelirrojo, aunque no tiene demasiada cantidad. No tiene apenas nada de pelaje en su pecho, su vientre y la palma de las manos. Si está de pie, puede llegar a medir dos metros, aunque esto es algo excepcional, pues por norma general no supera el 1.75 metros. Menos que sus brazos, los cuales pueden llegar a medir hasta 3 metros si los extiende. De hecho, ya de todos nos es conocida la imagen de un orangután caminando sobre sus muñones.

Algo que destaca en su físico son unas adiposidades, o acumulaciones de grasa, que se encuentran sobre su cara y cuello. Se dice que cuanto mayores sean estas, más dominante es el lugar que ocupan en la manada. Su peso podría alcanzar hasta los 100 kilos.

Hábitat y alimentación

El oranguntán es un animal es peligro de extinción, aunque la mayor parte de su población está en Sumatra y Borneo. Parece que se han encontrado fósiles que sitúan a los primeros orangutanes hace diez mil años por el centro de China. Hoy se estima que hay unos 25 mil orangutanes en todo el mundo.

Orangutan con su cria

Le encanta vivir en bosques tropicales en los que trepar a árboles frondosos que le aporten comodidad, refugio en invierno y fresco en verano.

Su alimentación se basa principalmente en frutas. Es por ello que le encanta los bosques. En ellos puede conseguir todo tipo de frutas que él ya conoce, en qué época del año sale cada una y cuáles son las mejores para comer. El instinto funciona de formas insospechadas.

Además de las frutas, añade a su dieta hojas tiernas, flores y cortezas. De estas últimas sacará los insectos que la habitan, como hormigas, saltamontes y termitas.

Comportamiento

Son solitarios. De hecho, pasan el 90% de su vida en soledad. No es lo mismo en el caso de las hembras, las cuales viven durante varios años con sus hijos. Mientras, el padre no participa en nada de esto.

Si los hijos son hembras, estas siempre tendrán un fuerte vínculo que las unirá a su madre por el resto de su vida. Mientras que los machos, en cuanto alcanzan una edad adulta, se alejan y hacen su propia vida.

Mientras haya abundancia de alimento, les gusta reunirse con otros para comer. Incluso juegan a lanzarse comida unos a otros. No obstante, supone un problema cuando el alimento escasea. Ya se sabe la ley de la selva: “sobrevive el más fuerte”.

Los orangutanes no tienen jerarquía. Pero, como hemos dicho antes, las adiposidades de su cara y cuello marcan quién es el macho dominante. No se les conoce como agresivos, pero sí se transformarán si hay algo con lo que se sienten amenazados.

Como curiosidad, se han observado algunos ejemplares que usan hojas grandes de los árboles para refugiarse de la lluvia, para emitir sonidos que asusten a los depredadores y hasta para limpiar su cara. ¿Qué podemos decir? ¡Un animal inteligente donde los haya!

¿Qué te ha parecido conocer un poco más de cerca a este maravilloso animal? Nos ha encantado ayudarte a ello, pues acercarnos más a los animales hará que los amemos y respetemos, evitando un mundo en el que ya no existan con el paso del tiempo.