Náuseas en gatos: causas y tratamientos

16 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Las náuseas en gatos es un síntoma común en multitud de patologías, además de una defensa natural del cuerpo.

Las náuseas en gatos y, el posterior vómito, están controlados por un reflejo coordinado muy complejo, que termina causando el vaciado del estómago. Este reflejo está regulado por un conjunto de neuronas localizadas a lo largo del tronco encefálico, estructura del sistema nervioso central que une el cerebro con la médula espinal.

Esta neuronas pueden ser activadas por un conjunto de estímulos, tanto externos como internos al gato. Al estimularse, envían una señal al estómago, que comienza a moverse de forma espasmódica lo que produce las ganas de vomitar o náuseas.

Diferencia entre vómito y regurgitación

Los felinos son expertos regurgitadores, por lo que debemos diferenciar cuándo expulsan el contenido no digerido de aquel que sí lo está. El vómito se caracteriza por ser alimento parcialmente digerido que estaba contenido en el interior del estómago. Además, suele expulsarse por razones ajenas al gato.

Por otro lado, la regurgitación es la capacidad de expulsar sustancias no digeridas que están al final de la boca, en el esófago o en el estómago. Los gatos regurgitan, principalmente, para expulsar las bolas de pelos que se forman en su tubo digestivo al acicalarse continuamente.

Bola de pelo de gato vomitada tras comer césped

En este caso, es de vital importancia que el gato tenga acceso siempre a hierba gatera. Esta facilita el arrastre de las bolas de pelo.

Causas de las náuseas en gatos

Las náuseas en gatos son, al fin y al cabo, un malestar estomacal que incita al vómito. Aquellas situaciones que provoquen daño real o potencial en el estómago y glándulas anejas pueden causar náuseas.

Preñez

Al igual que ocurre en otros mamíferos, el embarazo en gatas puede provocar náuseas. Estas, a su vez, son causadas por múltiples razones como los propios cambios hormonales, evitar la ingestión de alimentos dañinos para los fetos, cansancio, etc.

Viajes en coche

El mareo que produce a algunas mascotas viajar en coche se debe al órgano encargado del equilibrio y la propiocepción, el órgano vestibular. Este comienza a mandar multitud de señales al cerebro, que no consigue entender en qué lugar del espacio-tiempo se encuentra y finaliza con los mareos y el vómito.

Gato viajando en coche asoma la cabeza

Gastritis agudas y las náuseas en gatos

Las gastritis agudas en gatos pueden tener como consecuencia la aparición de náuseas. Durante esta enfermedad el estómago se encuentra irritado e, incluso, dañado. Por tanto, evitará digerir parte del alimento que recibe e intentará devolverlo.

Pancreatitis y otras patalogías relacionadas con el páncreas

El páncreas tiene una función exocrina durante la cual expulsa enzimas que participan en la digestión de los alimentos. Cuando este órgano no funciona correctamente, no segregará estas sustancias, la digestión no se completará y el bolo alimenticio intentará ser expulsado.

Consumo accidental de sustancias tóxicas

La ingestión de sustancias tóxicas, como plantas del hogar, veneno o productos de limpieza, provocarán, sin duda, muchas náuseas al animal, que terminará vomitando.

Olores fuertes

Algunos olores como el de los cítricos, el acetato, productos de higiene dental, entre otros, causan náuseas a los gatos más sensibles a los olores.

Tratamientos de las náuseas en gatos

Para tratar las náuseas en gatos se debe conocer, en primer lugar, qué las está causando y, si es posible, eliminar el agente causante.

Generalmente, para el tratamiento sintomático de las náuseas se usan antieméticos, fármacos que reducen los movimientos peristálticos del tubo digestivo.

En los casos en los que el estómago se encuentra dañado, y es este el causante de las náuseas, es recomendable un cambio en la dieta e, incluso, someter al gato a 24 horas de ayuno. El vaciado intestinal favorece la recuperación de la flora intestinal, la disminución de las sustancias digestivas y, por tanto, la relajación del tubo digestivo.

Antes de someter al gato a cualquier tipo de tratamiento debes acudir al veterinario, pues ese será el que mejor diagnóstico pueda ofrecer.

  • El patrocinio de ZOETIS, C. (2014) Aproximación al manejo del vómito en gatos.
  • García Mitacek, M. C., Stornelli, M. C., Tittarelli, C. M., Núñez Favre, R. D. L. Á., Williams, S. I., Sota, R. L. D. L., & Stornelli, M. A. (2012). Interrupción de la gestación en la gata doméstica: actualización bibliográfica. Analecta Veterinaria, 32.
  • Margarita, R. I. A. (2001). Manual de gastroenterología de perros y gatos.