Lo que debes saber del embarazo de tu gata

El periodo de gestación dura entre 60 y 70 días, durante los cuales la hembra puede exhibir comportamientos muy cariñosos o agresivos, así como somnolencia o falta de apetito

El embarazo es un momento único y muy delicado para las hembras de todas las especies. Por ello, cuando elegimos tener una mascota, debemos saber cómo prevenir embarazos indeseados y cómo cuidar a una hembra embarazada. A continuación, te explicamos todo sobre el embarazo de tu gata, sus síntomas y cuidados esenciales.

El primer celo y la madurez sexual en las gatas

Las gatas suelen experimentar su primer celo entre sus primeros seis y nueve meses de vida. La fecha exacta varía de acuerdo con el tamaño, la raza y el organismo de cada hembra. Por ello, hay que recordar que cada minina es un ser único y singular que puede vivir su ciclo sexual de una manera distinta.

El hecho de alcanzar su madurez sexual no significa que una hembra esté preparada para llevar a cabo un embarazo. En este periodo tu gata está en pleno desarrollo físico, cognitivo, emocional y social. Una gestación en esta etapa de su vida puede interrumpir su crecimiento y traer problemas a la hora del parto.

No obstante, a partir de su primer celo, la hembra puede quedarse embarazada tras tener un contacto sexual con un macho. Por esta razón, es fundamental estar atentos a su control reproductivo para evitar camadas no planificadas. Además, prevenir los embarazos indeseados es fundamental para combatir la sobrepoblación callejera.

Para los dueños que no pretenden que sus mininas tengan crías, es convenientes esterilizarlas tras su primer celo. De esa forma, evitamos que la gata se escape del hogar durante los periodos de celo y de a luz a varias camadas por año. Lógicamente, la elección del periodo óptimo para la esterilización debe ser orientada por un veterinario.

¿Cuánto dura el embarazo de tu gata?

El embarazo de tu gata dura de 60 a 70 días, pero su celo puede seguir ocurriendo durante las dos semanas posteriores a la fecundación. Por ello, puede conservar algunos comportamientos característicos del periodo fértil. En los primeros 15 días de su gestación, tu gata puede intentar escaparse de casa y mostrarse más cariñosa que de costumbre.

Gata preñada: síntomas

¿Cómo saber si tu gata está embarazada?

En la primera etapa de la gestación, la hembra no demostrará signos evidentes; el reconocimiento temprano solo es posible con la ayuda del veterinario. En la clínica, el profesional podrá hacer un examen físico completo y requerir una ecografía para confirmar el embarazo.

Pasados los primeros 15 días de la fecundación, tu gata empezará a presentar los síntomas característicos de un embarazo. Entre ellos, podemos destacar las siguientes alteraciones físicas y comportamentales:

  • Dilatación abdominal.
  • Mamas y pezones inflamados y aumentados de tamaño.
  • La vulva también se inflama y se vuelve más visible.
  • En las primeras semanas la gata suele comer poco. En la fase intermediaria del embarazo, su apetito se incrementará y deberá comer un pienso altamente proteico. Al final del embarazo, la ingesta de comida vuelve a disminuir por la presión en el estómago.
  • En la gestación, tu minina necesitará más horas de sueño diario y deseará estar tranquila en un ambiente donde se sienta segura.
  • Algunas gatas embarazadas pueden mostrarse más cariñosas y serenas, mientras otras se tornan más agresivas y reservadas.
Gata emabrazada

Problemas en la gestación

Por otro lado, si tu gata padece alguno de los siguientes síntomas es importante acudir rápidamente al veterinario, y es que algunas alteraciones físicas o de comportamiento aparecen como un indicativo de problemas en el embarazo.

  • Mareos
  • Vómitos
  • Fiebre
  • Pérdida de peso
  • Deshidratación
  • Sangrados
  • Desmayos

¿Cómo saber que una gata está a punto de parir?

Cuando tu gata se aproxima al sexagésimo día del embarazo, es importante estar atento para los primeros indicios de parto. Lo ideal es que tu gatita cuente con la ayuda de un veterinario al momento del parto. Para ello, es importante que los dueños sepan reconocer las primeras señales de que su gata está a punto de parir.

En los días previos al parto, tu gata empezará a prepararse para dar a luz y amamantar a sus crías en un ambiente seguro. Estará inquieta y buscará el sitio perfecto para hacer el ‘nido’ en el que nacerán sus pequeños.

Algunas horas antes de parir, la hembra dejará de comer y lamerá constantemente su vulva. Su vientre tendrá contracciones que serán más intensas y constantes, hasta que logre expulsar el tapón mucoso por su vulva. Y esta es la señal definitiva de que el parto ha empezado.

Dependiendo de su raza, tamaño y organismo, las gatas pueden parir de una a seis crías por gestación. Si el dueño no tiene posibilidades para criar a todos los cachorros, será fundamental buscar personas responsables y cariñosas que estén dispuestas a adoptarlos.

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