¿Cuánto dura un embarazo de una gata?

Francisco María García · 5 mayo, 2016

Lo mismo que ocurre con los seres humanos, las gatas también tienen una serie de síntomas, e indicadores de su embarazo. Estos síntomas no se observan inmediatamente, sino que se van a observar a partir de la tercera o cuarta semana de gestación.

Cambios físicos

gata embarazada 2

El primer síntoma que puede observarse del embarazo son los cambios en los pezones, que comienzan a hincharse y se tornan de un color rosado más oscuro. Otro de los síntomas es el incremento del apetito y los vómitos y náuseas matinales. También son usuales los cambios en su comportamiento, pues la gata puede volverse cariñosa y demandar compañía o por el contrario volverse extraña y solitaria.

Pero la señal principal es el aumento del tamaño del abdomen, que empieza a notarse alrededor de las cinco semanas de gestación.

En este período de gestación, es aconsejable suministrar al animal una dieta equilibrada, que aporte mucha carne, pescado y leche, con sus complementos minerales y vitamínicos.

Cuando llega el parto

Conocemos que el momento del parto está cerca cuando vemos que aumenta el tamaño de las mamas, causado por la acumulación de leche. También se observa la zona perineal flácida y relajada.

En el día previo al parto, la gata estará inquieta, activa, sin parar de caminar, con pérdida de apetito, decaimiento y con aullidos que suben de tono según vaya acercando el momento.

Al comenzar el parto, los maullidos son más fuertes con cada contracción, las cuales expulsarán al primer gatito, que puede salir con o sin placenta. No obstante, cada cría tendrá su propia placenta.

Cuando la placenta no se rompe sola,  la gata se encargará de hacerlo con sus dientes. El intervalo entre las salidas de los mininos recién nacidos puede oscilar desde cinco minutos hasta una hora. Las mininas pueden tener entre uno y ocho gatitos.

En cuanto a la duración total, el parto completo desde el primer hasta el último gatito puede llegar un día entero.

Generalmente, las gatas llevan el parto con pocas dificultades y no precisan asistencia humana. En cuanto los pequeños felinos hayan nacido, se acercarán a los pezones de la gata y comenzarán a mamar.

Algunas pautas para el embarazo

  • El período de gestación de nuestra gata seguramente será más corto de lo que podemos pensar en un principio. Normalmente oscilará entre 56 y 64 días, no más allá de dos meses.
  • Cuando sospechamos que puede haber gestación, lo ideal es llevar la gata al veterinario para confirmar el diagnóstico. Pediremos que nos anticipe el tiempo en que nuestra mascota ha estado preñada De esta forma calcularemos el momento de la llegada del parto y estaremos preparados para ayudar.
  • A partir del conocimiento de esta gestación incrementaremos los cuidados de la felina. Sobre todo en lo que respecta a su dieta y a su nutrición; de esta forma podremos garantizar al máximo la salud de la madre y de los cachorros que nacerán.
  • Hasta la semana número seis, la gata puede comer la ración que toma habitualmente una vez al día. Desde ese momento, y más o menos hasta la semana número siete, la ración debe dividirse en dos para una mejor asimilación. A partir de la séptima semana, lo ideal es realizar tres tomas, mañana, tarde y noche. De esta forma el animal tomará lo mismo pero poco a poco.
gata masha

  • El pienso o alimentos preparados que suele tomar podemos sustituirlos por otros de una mejor calidad. De esta forma, tanto la madre como los cachorros recibirán todos los nutrientes necesarios.
  • El espacio que la futura madre de cachorros necesitará durante el embarazo debe ser más cómodo y fresco, sin demasiado calor, poco iluminado para potenciar la serenidad de la gata, y con comida y agua abundante. Cuanto mayor comodidad sienta el animal, más tranquila estará y mejor afrontará el próximo parto.
  • Los juegos que tenemos habitualmente con nuestra amiga podemos seguir realizándolos durante la gestación. Esto no significa que esté impedida del todo, aunque lo haremos con más suavidad, evitando cualquier movimiento brusco.
  • En la última fase del embarazo, los órganos y músculos de las futuras crías felinas completan su crecimiento. De esta forma, durante la fase final de la gestación felina, los cachorros recién nacidos van a desarrollar su hocico y el pelaje característico que va a cubrir su cuerpo durante el resto de su vida.