Ñandú, un ave corredora de Sudamérica

Alba Muñiz · 12 octubre, 2018
Aunque sus alas no le sirven para volar, le sirven para guardar el equilibrio en sus carreras a pie a gran velocidad

El ave más grande de América del Sur no vuela, pero corre, tiene un comportamiento gregario y llama la atención porque es el macho el que construye el nido, empolla los huevos y se encarga de las crías de las varias hembras que corteja a la vez. Te presentamos al ñandú, un animal que, además, es cazado y criado por múltiples motivos.

Un ave corredora y sudamericana

Rhea americana es el nombre científico del ñandú común, también conocido como choique común o suri común. Asimismo, se lo llamó avestruz americano, por su parecido con esa ave africana con la que comparte orden (Struthioniformes), junto con los casuarios y los emúes.

Habita principalmente en llanuras y estepas sudamericanas. Se encuentra en Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil. En Argentina se puede ver desde los Andes hasta el Atlántico y desde el norte del país hasta el norte de la Patagonia.

Es un ave corredora que puede alcanzar velocidades de alrededor de 60 km/h. Por tal motivo, sus patas –carente de plumas– son fuertes y largas, y poseen tres dedos dirigidos hacia adelante. Por su parte, sus grandes alas, si bien no le posibilitan volar, le son de gran utilidad para darle equilibrio al cuerpo cuando gira mientras corre.

Ñandú: alimentación

El ñandú, la más grande de las aves sudamericanas, no puede volar, pero alcanza los 60 km/h cuando corre.

Características físicas del ‘avestruz americano’

Ñandú significa araña en lengua guaraní. Y es que las plumas de este animal –que presentan tonos grises y marrones– a muchos les recordaron a las arañas peludas de la Cuenca Amazónica. En la base del cuello, en el pecho y en la parte superior de la cabeza la coloración del plumaje es negra.

La altura de esta ave se ubica entre un 1,50 y 1,80 metros, y el peso entre 25 y 35 kilogramos. Los machos son un poco más oscuros y de mayor tamaño que las hembras.

Otras características físicas son:

  • Cabeza pequeña
  • Pico fuerte y ancho en la base
  • Cuello largo
  • Carencia de quilla, una extensión del esternón presente en las aves voladoras

Hábitos alimenticios y reproductivos del ñandú

De hábitos omnívoros, el ñandú se alimenta principalmente de:

  • Hierbas
  • Semillas
  • Frutos
  • Insectos
  • Reptiles
  • Pequeños mamíferos
Ñandú: reproducción

Se reúne en grupos de entre 20 y 30 individuos que se van separando cuando comienza la época reproductiva. Se conforman, entonces, grupos más pequeños, unos integrados por un macho con varias hembras y otros de animales más jóvenes y de machos que no consiguieron hembras para aparearse.

Es el macho el encargado de construir el nido en la tierra y empollar –durante unos 38 días– los huevos puestos entre 2 a 12 hembras. Y si bien suele ser un animal pacífico, puede tornarse peligroso en estas circunstancias. También se ocupa de la crianza de los polluelos.

Un animal cazado y criado por variados motivos

Con un promedio de vida de 15 años, el ñandú es hoy una especie ‘casi amenazada‘ y con población decreciente, de acuerdo a la clasificación de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza).

El hombre lo ha cazado desde siempre –y actualmente lo cría– con fines alimenticios. También usa sus huevos, que pueden pesar unos 600 gramos. Además, se utilizan sus plumas para la elaboración de plumeros.

Por otra parte, la piel del cogote y de las patas es empleada para la elaboración de artículos de marroquinería. Y el aceite que se obtiene de su grasa abdominal es muy apreciado en cosmética y farmacología.