Aves expertas en construir su nido

Estos animales, a medida que fabrican más a lo largo de su vida, son capaces de mejorar la estructura y de utilizar materiales más adecuados; suelen esconderlos para evitar a los depredadores

La habilidad para construir su nido despierta la curiosidad de cualquier observador sobre las aves. Arquitectas especialistas en sus propias viviendas, las aves parecen nacer con esa capacidad constructiva.

Aparentemente, nadie les indica dónde instalar el nido ni qué materiales utilizar; tampoco reciben indicaciones sobre el formato que debe tener. Da la impresión de que estas habilidades estaban establecidas en los genes.

Sin embargo, las investigaciones demuestran que no todo está determinado por la genética.  Los científicos han concluido que la habilidad de las aves para construir su nido es también fruto del aprendizaje.

Cada especie tiene su propio estilo y modelo constructivo, que procede de un conocimiento innato, pero también interfiere un interesante proceso cognitivo.

Una misión fundamental para la vida: construir su nido

El nido contribuye a la supervivencia de la especie. La sabia naturaleza determina que las aves construyan varios nidos; cuantos más nidos construyen más descendencia tienen.

De esta forma, los machos se dedican a construir nidos para atraer a las hembras. La hembra llega a un nido, se aparea y, después de la puesta, empolla los huevos. De forma paralela, el macho construye otro nido, atrae a otra hembra y el proceso vuelve a empezar.

Fabricar nidos de pájaros

Así, se asegura que si un nido fracasa por un depredador o por factores climáticos, habrá otros en los que nazcan los polluelos. Está más que demostrado que, si no fuera así, muchas especies de aves hubieran desaparecido del planeta.

El aprendizaje es un factor importante a la hora de construir el nido

Los investigadores han observado el comportamiento de las aves al construir su nido. Se han realizado pruebas con parámetros controlados en diferentes especies.

Con la metodología de grupo experimental y grupo de control, se puso a disposición de uno y otro grupo materiales diferentes. Después de probar con materiales con propiedades diferentes, todas las aves eligieron los que resultaban más eficaces y descartaron los otros.

La experiencia les permitió aprender qué material funcionaba mejor en el nido. La elección no fue realizada instintivamente, sino que obedeció a intentos diferentes de los animales.

Este tipo de experiencias viene a complementar diferentes observaciones realizadas en el entorno natural, sin intervención humana. A medida que un ave construye más nidos, es posible observar ligeras diferencias que mejoran la estructura y la forma.

Nido de ave

Diferentes tipos de nidos

Hay aves que no construyen nidos, sino que ponen sus huevos en espacios naturales que los albergan. Tal es el caso del arao y del búho real, que empollan en fallas de la roca de acantilados. Tampoco construye nidos el pingüino, quien envuelve sus huevos en su propia piel y los incuba mientras deambula.

Sin embargo, la mayor parte de las especies fabrican sus propios nidos. Cada estructura depende de la naturaleza de la vida de las aves que lo habitan. Los modelos más frecuentes son los siguientes:

  • Nidos escarbados. Es la construcción más sencilla y menos trabajosa. El ave utiliza un pequeño hoyo en el suelo y lo cubre de ramas, de hojas, de plumas y de pequeñas piedras. La idea es mantener los huevos en su lugar y camuflarlos un poco; se trata de un tipo de nido común en aves de ribera.
  • Nidos en montículo. Los huevos son envueltos en una masa de ramas, palos, palillos y hojas en el suelo; esta masa se pudre y genera el calor que conservará los huevos. Es el caso de los flamencos, por ejemplo.
  • Nidos en cavidades. Generalmente, aparecen en huecos en troncos de árboles o grandes cactus. Los pájaros carpinteros son un buen ejemplo de los típicos pobladores de estos nidos.
  • Nidos colgantes. Se construyen con forma de bolsa alargada, tejida con hierbas y fibras vegetales flexibles; suele verse a estos nidos suspendidos en las ramas. Los caciques y los oriólidos son hacendosos tejedores de estos nidos.
  • Nidos sobre plataformas. Se los encuentra de formas y materiales diversos. Son los nidos ubicados sobre árboles, postes de líneas de energía o palos de cercos. Aparecen con formas diferentes, desde la estructura casi perfecta del hornero hasta los similares a cuencos, sencillos y visualmente desprolijos.

La mimetización con el entorno y la ubicación en lugares inaccesibles permiten la protección de los huevos y de la nidada. Los hábitos que protegen de parásitos y patógenos a los polluelos son también factores que complementan esta increíble habilidad que tienen las aves para construir su nido.

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