¿Qué significan los niveles de peligro de extinción?

Laura Huelin · 30 agosto, 2018
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza establece unos baremos para catalogar a las especies en una lista –que se actualiza anualmente– en función de la situación de su población, ya sea a nivel mundial o en territorios concretos

Los científicos necesitaban una herramienta para poder organizar y alertar sobre la situación de las especies animales en peligro de extinción. Para eso se creó La Lista Roja y se desarrollaron los niveles de peligro de extinción. Te explicamos qué significa cada uno de ellos.

Los diferentes niveles de peligro de extinción

La Lista Roja es el inventario más completo jamás creado de especies animales y del tamaño de sus poblaciones. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza –UICN por sus siglas– la creó en 1963 para poder organizar los datos sobre las poblaciones de animales, además de poder transmitirlos de manera sencilla.

Esta Lista Roja se divide en tres grandes apartados: ‘preocupación menor’, ‘amenazada’ y ‘extinción’. Cada una de estas categorías tiene subapartados, en los que se clasifican las especies animales según unos cuantos criterios sencillos.

La Lista Roja se actualiza todos los años, y se pone en revisión profunda cada lustro. La UICN la actualiza con muchas de las especies animales, pero gobiernos e instituciones locales se ocupan de analizar la situación de las especies que hay dentro de sus territorios. Entre todos se mantiene activo y vigente este inventario tan enorme.

Los criterios que debe cumplir una especie para poder ser clasificada en alguno de los siguientes apartados son complejos, pero los hemos resumido para que sea más sencillo de entender. Además, hay que tener en cuenta que estas definiciones pueden ser absolutas –afectan a todo el planeta– o pueden limitarse a un solo territorio.

1. Extinto

Todos los ejemplares de esta especie animal han muerto. Por ejemplo, el dodo o el mamut: el último ejemplar ha muerto y no hay posibilidad de encontrarlos en estado salvaje ni en cautividad.

2. Extinto en estado silvestre

Los ejemplares que quedan vivos de esta especie están en cautividad o fuera de su hábitat natural. Es frecuente llevar a cautividad a los últimos animales de una especie para intentar conocerlos y hacer que se reproduzcan con la intención de aumentar su población y luego devolverlos a la naturaleza.

Tortuga gigante de Seychelles

Este es el caso de la tortuga gigante de las Seychelles: su hábitat natural no era muy amplio y, tras la destrucción de parte de este, solo unos pocos ejemplares sobreviven en cautividad.

3. En peligro crítico de extinción

Hay varias razones por las que una especie animal puede categorizarse en estos niveles de peligro de extinción:

  • Se ha reducido su población en por lo menos el 90% en los últimos 10 años, pero se conocen las causas y se sabe que es reversible.
  • Se ha reducido su población en por lo menos el 80% en los últimos 10 años, pero no se conocen las causas de esta situación o es irreversible.
  • El área que ocupan en libertad es menor a 10 kilómetros cuadrados.
  • Su población es menor de 250 ejemplares y sigue disminuyendo, o es menor de 50 aunque ya no se reduzca.
Rinoceronte negro: hábitat

Este es el caso de rinoceronte negro: en las últimas décadas ha reducido muchísimo su población por causa de la caza furtiva. Se cree que hay en libertad aproximadamente 4 000 rinocerontes negros y se está luchando por revertir esta situación.

4. En peligro de extinción

El siguiente de los niveles de peligro de extinción es preocupante, aunque no tanto. Los criterios de las especies amenazadas son parecidas, pero más relajadas que las del nivel anterior:

Para que una especie esté en peligro de extinción debe haber reducido su población en un 70% por causas conocidas y reversibles o un 50% por causas desconocidas o irreversibles. También afectan los números totales de la especie: si hay 2 500 ejemplares en libertad y su población se sigue reduciendo; o si son 250 aunque sus números estén estables.

Situación del lince ibérico

En esta situación se encuentra el lince ibérico: sus poblaciones se han reducido mucho en las últimas décadas, pero se conocen las causas y su población en libertad es de aproximadamente 400 ejemplares. Los esfuerzos por su conversación están consiguiendo que cada vez sean más.

5. Vulnerable

Ya dentro del apartado ‘preocupación menor’ se sigue estudiando el estado de las especies para poder dejar constancia de este, además de así contar con un registro que permita ver la evolución de una especie, aunque se considere que sus poblaciones están sanas.

Para que una especie se considere vulnerable debe haber perdido el 50% de su población en la última década por causas conocidas o reversibles; o el 30% por causas desconocidas. También se considerará vulnerable si hay menos de 10 000 ejemplares y este número desciende, o si ya ha alcanzado el mínimo de 1 000 ejemplares.

6. Casi amenazada

El criterio para entrar en este grupo es más sencillo que el resto: después de haber estudiado a una especie, se ha visto que todavía no se puede clasificar en ninguno de los grupos ya descritos, pero se sospecha que en los próximos años podría cumplir con los requisitos.

7. Baja preocupación o datos insuficientes

Por suerte, no todas las especies animales del mundo necesitan clasificarse dentro de los niveles de peligro de extinción. Dentro del apartado ‘baja preocupación’ se aglutinan todas las especies que, después de haber sido estudiadas, no solamente no cumplen con ninguno de los requisitos de los niveles anteriores, sino que se sospecha que no los cumplirán en los próximos años.

Un caso aparte son las especies que todavía no están suficientemente estudiadas: no se pueden categorizar en ninguno de los puntos anteriores porque no se sabe lo suficiente de ellas. Al menos de momento, se les pone en esta lista que se espera que sea provisional, a la espera de tener más recursos o más tiempo para conocer su situación real.

Los diferentes niveles de peligro de extinción son una herramienta que permite a los científicos conocer cómo evoluciona la salud de una especie animal. Sin embargo, también nos sirve al resto del público para entender la situación de los animales del planeta.