5 mensajes de apoyo para la pérdida de una mascota

Brindar apoyo durante la pérdida de una mascota consiste más en saber gestionar la propia empatía que en tener un repertorio de frases para la ocasión. Aquí tienes algunos consejos para ello.
5 mensajes de apoyo para la pérdida de una mascota
Sara González Juárez

Escrito y verificado por la psicóloga Sara González Juárez.

Última actualización: 29 octubre, 2022

Cada día más personas aceptan que los animales no humanos convivientes en el hogar son parte de la familia. Por eso, la actitud y los mensajes para brindar apoyo cuando alguien sufre la pérdida de una mascota es cada vez más parecida a la que se tiene con familiares de nuestra misma especie.

No obstante, reconocer el duelo de una mascota como válido no quiere decir que siempre se acierte a la hora de brindar consuelo al allegado. De hecho, ser un buen acompañante en estos duros momentos es una tarea que requiere ciertas habilidades. Aquí te ayudamos a conseguirlo.

El acompañamiento en el duelo

El duelo es una respuesta natural a la pérdida de un ser querido. Se trata de una experiencia única para cada individuo, por lo que no existen mensajes de apoyo universales y efectivos para cualquier ocasión. Son muchos los factores que influyen en el dolor emocional: lo súbita que haya sido la muerte del animal, la sensibilidad del tutor, sus capacidades de afrontamiento y más.



Entonces, ¿qué hacer para ayudar a una persona a superar la muerte de su animal? ¿Es posible aliviar su dolor? En los siguientes apartados tienes algunos consejos que te ayudarán a ser una buena compañía durante este periodo.

¿Cómo decirle a tu hijo que su mascota ha muerto?

El proceso de duelo no se debe omitir

No puedes eliminar el dolor de la pérdida de un ser querido. El duelo es un proceso natural: la persona necesita pasar por ello y lo normal es que el propio tiempo lo cure. Tu deseo de aliviar el sufrimiento de alguien de seguro es sincero, pero debes respetar sus pautas y necesidades.

Cada persona experimenta el duelo de diferentes formas. Sin embargo, según la teoría de Elisabeth Kübler Ross, todas pasan por una serie de fases que distinguen a este proceso:

  1. Negación: como su nombre lo dice, es la primera reacción de la persona frente a una pérdida. En pocas palabras, “no se puede creer lo que pasó”. Esta fase también se puede presentar en una forma más difusa o con menor duración.
  2. Ira: aparecen sentimientos de frustración e impotencia que con el tiempo se transforman en enojo. Se busca atribuir la culpa de la pérdida a un factor externo o incluso a sí mismo.
  3. Negociación: se presenta una serie de pláticas internas en las que la persona tiene la esperanza de que todo continúe igual. Visto de otra forma, es pensar en el pasado para evitar afrontar el presente, negociando un futuro diferente y maravilloso en el que la pérdida no hubiera sucedido.
  4. Depresión: es la fase en la que se comienza a asumir la pérdida. Llega con sentimientos de tristeza, desesperanza y mucha falta de motivación.
  5. Aceptación: última etapa, consiste en aceptar la pérdida y comprender la muerte como parte natural de la vida. Se trata de aprender a vivir con la ausencia de la mascota.

El dolor de esa persona es válido

Los mensajes de apoyo a una persona que atraviesa la pérdida de una mascota no debe pasar por anular sus sentimientos. Los mensajes como “solo era un perro” o “el fallecimiento de un canario no es como si se te muriera el gato” solo dan a entender al doliente que no respetas sus emociones.

Disminuir la carga emocional de un dolor ajeno demuestra una clara falta de empatía.

Pon las necesidades de esa persona por delante

Es común encontrar testimonios de personas que han percibido poco soporte emocional durante sus procesos de duelo, más cuando se trata de la muerte de un familiar no humano. Se suele manifestar que los acompañantes tienen como prioridad reducir su propio malestar a través de intentar aliviar el dolor del duelo o restarle importancia.

Si de verdad quieres ayudar a alguien que ha perdido a su animal, nunca debes invalidad su dolor. Es probable que a través de la empatía tú mismo sufras también, pero recuerda que el que necesita ayuda es el otro.

Cómo ayudar a una persona en duelo

Es probable que leyendo las recomendaciones expuestas hayas encontrado pegas a todas ellas. Esto es normal, ya que cada persona, como se expresaba hasta ahora, vive la muerte a su manera. Por eso, aquí tienes recomendaciones más específicas para ayudar a un amigo que sufre la pérdida de su mascota.

¿Qué necesitas?

Si el doliente es una persona cercana a ti, sabrás qué necesita en momentos bajos. Puede ser hablar sobre el tema, distraerse con otra cosa, un abrazo o incluso estar en soledad. Preguntar acerca de las necesidades en ese momento también es una buena forma de acompañar, pues esa persona tendrá una prueba palpable de tu preocupación, aunque ya sepas cómo ayudar.

Da consejos solo cuando te los pidan

Es natural querer dar un consejo como modo de apoyo para que alguien cercano supere la pérdida de una mascota, pero en momentos de tristeza muy intensos, estos mensajes pueden no ser bien recibidos. Sobre todo si son recomendaciones simplistas, como “tú lo que tienes que hacer es salir”. Es la propia persona la que debe gestionar el duelo y poner medidas para aliviar su sufrimiento.

Practica la escucha activa

Una persona que expresa su dolor ante los demás suele mandar un mensaje más dirigido a sí misma que a los presentes. Decir en voz alta lo que siente forma parte del proceso de asumir la muerte del animal y encaminarse hacia la recuperación.

Presta atención a lo que declare tu allegado, pero no trates de corregirlo o “arreglarlo”. Pregunta, marca silencios para que siga hablando o solo quédate a su lado mientras se desahoga.

Evita las condolencias simplistas

Es natural querer encontrar un mensaje que alivie el dolor que siente una persona cuando muere su animal de compañía. Las palabras son sanadoras en algunos escenarios, no obstante, sentimos anunciarte que esto no siempre se cumple en el caso de la muerte. Algunos mensajes a evitar son estos:

  1. “Sé cómo te sientes”: a no ser que seáis similares a la hora de procesar una pérdida y la hayas vivido con la misma cercanía que esa persona, no puedes afirmar que sabes cómo se siente. Se trata de una frase inocente y llena de buenas intenciones, pero en algunas personas despierta respuestas de rechazo.
  2. “Ya no sufre más”, “ya está descansando”: esta frase puede ser de ayuda si el doliente se la recita a sí mismo, aunque viniendo de fuera pone el foco en el animal que ha muerto, cuando a quien se quiere consolar es al que se queda en este mundo.
  3. “Mi perro murió de…”: compartir la propia experiencia con el duelo puede ser beneficioso en etapas más avanzadas, si bien no aporta nada cuando el animal acaba de morir.
  4. “Al menos no ha muerto por…”: no consuela en absoluto pensar que el animal podría haber sufrido más de lo que ha podido hacerlo hasta su defunción.
  5. “Ahora tienes que ser fuerte”: otra frase que se dice con buena intención que, sin embargo, desde la perspectiva del doliente solo le aporta presión para recuperarse. Alguien que acaba de sufrir una pérdida tiene derecho a mostrarse vulnerable.

Mensajes de apoyo que ayudan en la pérdida de una mascota

Si bien es cierto que no siempre es necesario decir algo para apoyar a alguien durante su pérdida, puedes darle algunos mensajes que lo hagan sentir acompañado. Ten en cuenta que no debe ser un discurso elaborado, sino frases sencillas seguidas de silencios y muestras de afecto que permitan reconfortarlo. Entre los mensajes de apoyo más adecuados se encuentran:

  1. No es necesario que me contestes si no te apetece, solo quiero saber cómo te encuentras y que sepas que estoy disponible si te apetece hablar”.
  2. Quiero que sepas que estoy aquí para ti si me necesitas”.
  3. Puedes llamarme en cualquier comento si necesitas hablar”.
  4. (Cuando no se puede estar de manera física), “Me habría gustado estar acompañándote en este momento, pero aunque no esté físicamente, te acompaño y te tengo presente”.
  5. Siento mucho por lo que estás pasando”.

Recuerda que el objetivo de estos mensajes no es darle solución a su dolor, sino buscar que la persona se desahogue para reducir la carga emocional. Bajo ningún motivo se debe intentar minimizar el dolor, pues esto solo propicia el estrés e impide la expresión de emociones.



Ser el mejor amigo de tu perro no es difícil si lo tratas bien.

Un último consejo

Es natural sentir tristeza cuando un animal de la familia muere, pero también es normal recuperarse de ello. Si observas que alguien cercano extiende su duelo en el tiempo y no mejora, quizá sea buena idea que acuda a un psicólogo. Reconocer un duelo patológico es tarea de un profesional, pero dar apoyo durante la pérdida de una mascota no termina después del ritual de despedida.

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