Marsopas: ¿cuál es la diferencia con los delfines?

Este artículo fue redactado y avalado por el biotecnólogo Alejandro Rodríguez
2 julio, 2019
Pueden parecer similares, pero sin duda existen diferencias entre los delfines y las marsopas

En muchas ocasiones, la naturaleza y la evolución nos presentan especies que a simple vista son prácticamente indistinguibles. Pero hace falta un poco de estudio –y paciencia– para descubrir que estamos ante seres vivos distintos. Es lo que ocurre con las marsopas y sus parientes, los delfines. Si quieres aprender a distinguirlos, no te pierdas lo que viene a continuación.

Marsopas y delfines: ¿parientes?

Si atendemos a su clasificación biológica estricta, podríamos afirmar que estos dos grupos de animales están emparentados. El motivo detrás de esta afirmación es puramente taxonómico. Para aclarar esto, conviene recordar que tanto marsopas como delfines pertenecen al orden de los cetáceos.

Los cetáceos son mamíferos adaptados a la vida en el agua, por lo que, entre otras cosas, han transformado sus extremidades anteriores en aletas. Actualmente se conocen unas 80 especies distintas de cetáceos, divididos en dos grandes grupos.

El primero de ellos lo componen los denominados misticetos, o lo que conocemos como ballenas. En el segundo grupo, el de los odontocetos o cetáceos con dientes, encontramos a las orcas, los delfines y las marsopas. Dicho esto, queda claro que tanto marsopas como delfines tienen una relación de parentesco evolutivo. Sin embargo, existen diferencias morfológicas entre ambos.

Phocoena phocoena

Las diferencias más significativas

Si continuamos dentro del mundo de la taxonomía animal, la primera diferencia entre ambos grupos la encontramos, precisamente, en su clasificación. Y es que los delfines pertenecen a la familia Delphinidae, mientras que las marsopas son de la familia Phocoenidae.

Sin duda, las mayores diferencias las encontramos en su anatomía general. En primer lugar, basta con fijarse en la forma de su hocico para darse cuenta de que los delfines tienen un hocico alargado y delgado. El hocico de las marsopas, por el contrario, es más suave y redondeado.

El patrón de dentición también es diferente. Si bien la dentadura de ambos grupos es homodonta –todas las piezas dentales son iguales–, los dientes de los delfines son más cónicos y afilados que los de la marsopa, cuyas piezas dentales son más aplanadas.

Observando el resto del cuerpo, llegamos a la aleta dorsal. Aquí encontramos otra de las diferencias, ya que las marsopas suelen tener una aleta triangular y no demasiado grande, mientras que la aleta dorsal de los delfines es bastante más grande y redondeada.

Esto quizá nos lleva al aspecto diferencial más apreciable y que, a su vez, causa más confusión: el tamaño. Generalmente, los delfines son más grandes que las marsopas, si bien estas tienen una forma general más robusta. Es por esto que, en muchas ocasiones, algunos delfines pequeños son erróneamente llamados marsopas.

Marsopa común

Conservación de la marsopa

Ahora que ya disponemos de todos los datos para diferenciar a una marsopa, vamos a terminar con algunos datos adicionales sobre su estado de conservación. Actualmente se conocen seis especies, y pueden encontrarse en todos los océanos del planeta, cerca de las zonas cercanas a la costa.

La marsopa es un animal tímido y huidizo, y prefiere la vida solitaria o en pequeños grupos poblacionales. En términos de conservación, desafortunadamente para algunas especies, las noticias que llegan no son buenas. Es el caso, por ejemplo, de la marsopa negra (Neophocaena phocaenoides), que habita en aguas asiáticas y que actualmente se encuentra catalogada como especie en peligro de extinción por la UICN.

La situación de la vaquita marina (Phocoena sinus) es todavía peor. Cada año que pasa, su número se va reduciendo progresivamente. A principios de 2019, su número se estimaba entre 10 y 15 ejemplares, por lo que está en peligro crítico. Este hecho ha propiciado que se incluya en varias listas y programas de recuperación, como el programa EDGE o la Ley de Especies Amenazadas del Gobierno de Estados Unidos.

  • Galatius, A., Berta, A., Frandsen, M. S., & Goodall, R. N. P. (2011). Interspecific variation of ontogeny and skull shape among porpoises (Phocoenidae). Journal of Morphology272(2), 136-148
 
  • Fajardo‐Mellor, L., Berta, A., Brownell Jr, R. L., Boy, C. C., & Natalie P. Goodall, R. (2006). The phylogenetic relationships and biogeography of true porpoises (Mammalia: Phocoenidae) based on morphological data. Marine Mammal Science22(4), 910-932.