Las características de la estrella de mar

Esta especie de invertebrado se caracteriza por tener cinco brazos en forma de estrella y habita en aguas saladas; su población está decreciendo a causa de la contaminación del mar

Dentro de la familia de los equinodermos podemos encontrar a la famosa ‘estrella de mar’ que debe su nombre a la forma de su cuerpo con cinco brazos en punta. En este artículo te contaremos algunas de las características más importantes de este ser que habita los fondos de todos los océanos del mundo.

Descripción de la estrella de mar

Con una apariencia simétrica y la mayoría de cinco brazos -que pueden regenerar en caso de perderlos- las estrellas de mar son uno de los seres más llamativos y coloridos del fondo oceánico. ¡Pueden vivir hasta los 6 000 metros de profundidad y en ambientes semicongelados del Ártico y la Antártida!

En la actualidad se conocen casi 2 000 especies diferentes de estrellas de mar y todas ellas habitan en aguas saladas. La mayor densidad de ejemplares se localiza en el Indo-Pacífico y en zonas tropicales, aunque también hay poblaciones en aguas frías y templadas.

Desafortunadamente, la estrella de mar debe sortear muchas amenazas y peligros continuamente. Por un lado, la contaminación del agua las aniquila ya que no cuentan con filtros de toxinas en su sistema respiratorio. Por el otro, porque se capturan como recuerdo o souvenir en las playas y al estar en contacto con el aire automáticamente mueren.

Sus ciclos de vida son muy complejos y pueden reproducirse tanto de forma sexual como asexual; cuentan con ‘pies’ operados por un sistema hidráulico y en el centro del cuerpo una boca o superficie oral que les permite alimentarse de invertebrados a los cuales ‘sorprende’ cuando se apoyan sobre ellas.

Anatomía de la estrella de mar

Anatomía de la estrella de mar

Este animal, como los demás equinodermos, posee un sistema muy curioso para moverse: sus brazos se van moviendo como si se tratase de una rueda. En el extremo de cada uno de ellos tiene un ojo simple para percibir luz y oscuridad, así como también para identificar objetos en movimiento.

La pared corporal está cubierta de gránulos, tubérculos o espinas; dichas protuberancias les permiten obtener oxígeno del agua.

En cuánto al sistema digestivo, se alimentan a través de un hueco en el centro del cuerpo; luego la comida pasa por un esófago muy corto y por dos estómagos. Puede digerir los alimentos fuera del cuerpo en el caso de que atrape presas más grandes que el tamaño de la boca.

Las estrellas de mar no tienen cerebro, pero sí un sistema nervioso muy complejo debajo de la piel en forma de redes y anillos que envían la información a los brazos para que estos se muevan. Además son sensibles a la luz, al tacto, a la temperatura y a la orientación de las corrientes.

¿Cómo se reproducen las estrellas de mar?

Pueden aparearse tanto de forma sexual como asexual. En el primer caso, se necesita un macho y una hembra -que no se distinguen externamente entre sí ya que los órganos sexuales son solo internos- y en algunos casos hay subespecies hermafroditas que producen espermatozoides y óvulos al mismo tiempo.

Alimentación de la estrella de mar

La fecundación es externa una vez que los brazos expulsan los gametos. Los embriones y larvas se ‘pegan’ a las rocas para desarrollarse y son cuidados celosamente por sus padres. La reproducción sexual depende de la temperatura del mar.

Por otro lado, la reproducción asexual se lleva a cabo cuando una estrella de mar se divide y de esta partición surgen nuevos ejemplares. Las larvas suelen ‘elegir’ este tipo de continuación de la especie cuando hay mucho alimento disponible.

¿Qué come la estrella de mar?

La dieta de la estrella de mar está compuesta por almejas, ostras, peces pequeños, artrópodos y moluscos gastrópocos. En algunos casos pueden complementar el ‘menú’ con algas y otras plantas marinas.

En la mayoría de los casos, se trata de depredadores generalistas que se aprovechan de la lentitud de las presas que nadan o descansan en el fondo marino. Algunas subespecies eligen animales o vegetales en estado de descomposición y otras se alimentan de partículas orgánicas en suspensión.

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