Las características de la estrella de mar

Yamila 9 marzo, 2018
La estrella de mar es un animal marino que habita tanto en mares como en océanos. Desafortunadamente, su población decrece debido a los crecientes niveles de contaminación. 

La estrella de mar es un animal invertebrado que se caracteriza por tener cinco brazos que terminan en punta. Evidentemente, esta forma es la que le da el calificativo de ‘estrella’. Ahora bien, ¿qué otros datos interesantes se conocen acerca de esta especie? A continuación te los comentamos con detalle.

Este animal pertenece a la familia de los equinodermos; es decir, un grupo de animales marinos que presentan un conjunto de rasgos físicos únicos, como lo son su sistema esquelético, tegumento, simetría, y también, un curioso sistema vascular.

Anatomía de la estrella de mar

Cabe destacar que la estrella de mar no tiene cerebro, pero sí un sistema nervioso muy complejo debajo de la piel, en forma de redes y anillos, que envía la información a los brazos para que estos se muevan.

Este curioso animal marino es muy sensible a la luz, a los cambios de temperatura e, incluso, a las distintas corrientes marinas. Por ello, no es capaz de sobrevivir fuera del agua ni tampoco en aguas que no sean saladas. Asimismo, es muy sensible al tacto.

Al igual que los demás equinodermos, la estrella de mar posee un sistema de locomoción muy interesante: sus brazos mueven como si fuesen una rueda. Y en caso de pérdida, son capaces de regenerar sus miembros.

En el extremo de cada uno de los brazos, la estrella de mar tiene un ojo simple para percibir luz y oscuridad, así como también para detectar el movimiento de otros animales u objetos.

Por otra parte, su pared corporal está cubierta de gránulos, tubérculos o espinas; dichas protuberancias le permiten a la estrella obtener oxígeno del agua.

Anatomía de la estrella de mar

Hábitat

En la actualidad, se conocen casi 2000 especies diferentes de estrellas de mar y todas ellas habitan en agua salada. De hecho, la mayor densidad de ejemplares se localiza en el Indo-Pacífico y en zonas tropicales, aunque también hay poblaciones en aguas frías y templadas.

Las estrellas de mar pueden vivir en el fondo del mar hasta a 6000 metros de profundidad.

Reproducción

Pueden aparearse tanto de forma sexual como asexual. En el primer caso, se necesita un macho y una hembra -que no se distinguen externamente entre sí ya que los órganos sexuales son solo internos- y, en algunos casos, hay subespecies hermafroditas que producen espermatozoides y óvulos al mismo tiempo.

Alimentación de la estrella de mar

La fecundación es externa una vez que los brazos expulsan los gametos. Los embriones y larvas se ‘pegan’ a las rocas para desarrollarse y son cuidados celosamente por sus padres. Y, como señalamos anteriormente, el éxito de la reproducción sexual dependerá, en gran parte, de la temperatura del agua.

Por otro lado, la reproducción asexual se lleva a cabo cuando una estrella de mar se divide y de esta partición surgen nuevos ejemplares. Las larvas suelen ‘elegir’ este tipo de continuación de la especie cuando hay mucho alimento disponible.

Alimentación

La dieta de la estrella de mar está compuesta por almejas, ostras, peces pequeños, artrópodos y moluscos gastrópocos. También pueden alimentarse de algas y otras plantas marinas.

La estrella de mar es un depredador generalista que se aprovecha de la lentitud de las presas que nadan o descansan en el fondo marino. Algunas subespecies eligen animales o vegetales en estado de descomposición y otras se alimentan de partículas orgánicas en suspensión.

En cuanto al sistema digestivo, se alimentan a través de un hueco en el centro del cuerpo; luego la comida pasa por un esófago muy corto y por dos estómagos. Puede digerir los alimentos fuera del cuerpo en el caso de que atrape presas más grandes que el tamaño de su boca.

El efecto de la contaminación

Desafortunadamente, en la actualidad, las estrellas de mar deben sortear muchas amenazas y peligros. Por un lado, la contaminación del agua las aniquila, puesto que no encuentran la forma de procesar las toxinas para respirar. Hay que recordar que las estrellas no cuentan con un filtro en sus sistema respiratorio.

Por otra parte, su creciente captura para venderse como recuerdo o souvenir en las playas y tiendas de decoración hace que su población se reduzca cada vez más. Y si bien aún no se encuentran un la lista de animales en peligro de extinción, sí se considera como una especie amenazada.

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