7 peces de agua salada

Yamila · 10 noviembre, 2017
Hay muchos ejemplos de peces de agua salada, si bien requieren más cuidados en lo a que salubridad y temperatura del agua se refiere

Si quieres tener una pecera en casa, pero no cuentas con suficiente tiempo como para hacerte cargo, los peces de agua salada pueden ser ideales para ti. Podrás disfrutar de su belleza y colorido eligiendo especies de menor mantenimiento. Conoce algunas de ellas en el siguiente artículo.

Cuidados de los peces de agua salada

Como primera medida, tienes que saber que los peces de agua salada requieren un tipo de líquido diferente al que sale del grifo. Es tan simple como mezclar 35 gramos de sal especial, que se compra en las tiendas de mascotas, por cada litro de agua y medir los niveles de salinidad regularmente.

Otra cuestión a tener en cuenta es la temperatura del agua: alrededor de 26°C, aunque igualmente hay algunas especies que requieren más o menos calor. No olvides colocar grava, vegetación y elementos para darles cobijo y, por supuesto, un filtro para la higiene del agua; además, la pecera debe estar en un sitio donde reciba luz directa del sol.

Peces de agua salada: cuáles elegir

Ahora que ya sabes sobre los principales cuidados básicos de los peces de agua salada, es momento de conocer cuáles son algunas de las especies que puedes elegir para tu acuario:

1. Pez cirujano

Es una especie muy colorida y de tamaño considerable, con un cuerpo aplanado y que puede superar los 30 centímetros. El pez cirujano es originario del océano Índico, y es de color azul brillante con una aleta dorsal amarilla. De carácter solitario, suele refugiarse entre los objetos de la pecera, y se recomienda tener solo uno para evitar problemas de comportamiento.

Peces de agua salada: pez cirujano

2. Damisela

Similares en cuanto a colores con el cirujano, las damiselas son otros peces de agua salada que puedes elegir para la pecera. Ideales para principiantes, son animales solitarios que crecen unos siete centímetros y se adaptan a los ambientes artificiales. Es muy importante que tengan espacio para nadar libremente, ya que si no es así pueden ser agresivas con los peces tímidos, e incluso con otros de su misma especie.

3. Pez navaja

Habita zonas tranquilas de arrecifes del mar Rojo y el océano Indopacífico, y debe su nombre a que es alargado y fino como el filo de un cuchillo o navaja. Puede medir unos 15 centímetros y en estado salvaje es omnívoro, por lo cual puede alimentarse de pequeños crustáceos y de algas.

La coloración del pez navaja oscila entre el marrón y el verde oliva con gris y negro. Por otra parte, merece la pena destacar que, en ocasiones, puede ser agresivo con peces de movimientos rápidos.

4. Pez payaso

Su fama entre los peces de agua salada es debido a sus hermosos colores naranja y blanco con bordes negros, y también a la película Buscando a Nemo. Vive entre arrecifes de corales protegidos por anémonas, a quienes ayuda a eliminar las bacterias de la boca.

Peces de agua salada: pez payaso

Es necesario que el pez payaso tenga donde esconderse y refugiarse; y es que aunque sea un pez tranquilo que se lleva bien con todos, puede tener problemas con los de su misma especie.

5. Lábrido rayado

Es originario del océano Pacífico –entre Australia y la Isla de Pascua– y su cuerpo es de colores azulados, anaranjados y amarillos. Presenta una boca en forma de pico para poder buscar comida entre las rocas y la arena.

Es un pez carnívoro que se alimenta de almejas y gambas; le gusta estar rodeado de otros peces y vivir en comunidad, ya que es bastante pacífico y sociable. Por otra parte, debe disponer rocas vivas y arena para enterrarse.

6. Gobio

Estos peces de agua salada, que llegan hasta los 10 centímetros de largo, incluyen cerca de 2 000 subespecies. Las más conocidas son los limpiadores, que se alimentan de los parásitos de sus compañeros, con quienes comparten pequeñas comunidades; pueden adaptarse a los cambios de ambiente o temperatura.

7. Perca enana magenta

Si quieres un pez que realmente llame la atención de tu acuario entonces debes elegir un perca magenta. Requiere de una pecera grande –de mínimo 200 litros– y puede ser algo territorial con peces de pequeño tamaño, si bien contando con refugios para esconderse será más pacífico.