Elegir el tipo de agua para tu acuario: dulce o salada

Francisco María García · 4 noviembre, 2017

Tener peces no significa simplemente comprar un recipiente, verter agua y echarlos a nadar. La acuariofilia es una práctica compleja, con conocimientos y especificaciones puntuales. Uno de los temas fundamentales es elegir el tipo de agua para tu acuario.

A decir verdad, el tipo de líquido que elegiremos dependerá de la clase de peces que deseemos tener. Y también de las magnitudes del proyecto que vayamos a emprender. Básicamente, existen dos tipos de pecera: la de agua dulce y salada.

Lo importante primero es entender cuáles son las diferencias entre ambos ecosistemas para luego elegir el tipo de agua tu acuario.

Acuario de agua dulce

Estos ecosistemas se caracterizan por ser de agua templada y poco turbia. Sus características propias permiten el mantenimiento del clima marino con instrumentos de poca envergadura.

Peces en una pecera

Estos acuarios pueden ser de tamaño inferior, pues sus peces, por lo general, son de volumen pequeño. Una pantalla y un filtro de 36w servirán para mantener limpio un estanque de tamaño mediano.

De todo esto se desprende que su mantenimiento es más fácil y barato. Por ello es lo más recomendable para niños y fanáticos que apenas se inician en el mundo de la acuariofilia.

Otras ventajas

La iluminación que necesita este ecosistema es baja, por lo cual lo cual la factura de electricidad no vendrá tan elevada. Aquí lo importante es respetar los tiempos estabilización del agua a la hora de hacer el primer llenado. No tendremos que gastar tanto dinero en test para medir su nivel de toxicidad.

A pesar de que sus peces son pequeños en líneas generales, existen muchas especies aptas para esta alternativa. Las condiciones del ambiente facilitarán la reproducción tanto de plantas, como de nuestras mascotas acuáticas.

En contraste, los acuarios de agua salada pueden considerarse como un reto para expertos. Veamos por qué.

Acuario de agua salada

A diferencia de los primeros, los acuarios tropicales exigen muchos cuidados e inversión. También una disposición a mantener el ambiente controlado de forma incisiva. Este es ideal para personas con experiencia en la materia.

Para comenzar, este ecosistema exige un estanque que recoja al menos 90 litros, con la intención de aguantar las condiciones propias de sus aguas. De lo contrario, el acuario podría romperse.

Añadido a esto, el acuario tropical generará gastos importantes en electricidad e instrumentos de iluminación. Toda la fuente debe estar cubierta por igual.

Otros retos de este acuario

Para su mantenimiento, se necesitarán filtros de alta calidad y potencia, test para verificar constantemente el estado del líquido acuoso, y una piedra grande natural que realizará labores de filtrado natural a nivel de sustrato.

Se requerirán plantas específicas y las labores de reproducción serán mucho más complicadas. No se trata de que no debamos buscar esta alternativa. Más bien debemos ser conscientes del nivel de atención e inversión que se necesita.

En contraste, este ecosistema permitirá la implantación de corales y otros animales que permitan una diversidad atractiva en el ecosistema. Sus peces podrán ser de gran tamaño y variedad, aunque siempre se debe tener en cuenta el tamaño de la pecera.

Cuidado con el verano

Los acuarios de agua salada son mucho más difíciles de cuidar en el verano. Las subidas de temperatura lo evaporan con mayor rapidez. Y es fácil que se generen altos niveles de condensación en el cuarto donde esté ubicado el ecosistema controlado.

Pecera

Cualquier cambio afecta tanto a la salinidad como a la densidad interna. En este periodo serán recurrentes los diferentes tipos de test para medir la toxicidad. Eso, sin contar las dificultades para la limpieza.

Todo esto ocurrirá en momentos donde, por lo general, las personas suelen salir de vacaciones y viajar. Los peces tienden a saltar más hacia las afueras del entorno, y se requerirá de una persona que los cuide mientras nos marchamos. Llenar el agua y suministrar comida son dos funciones que no pueden tomarse a la ligera en este caso.

Elegir el tipo de agua para tu acuario

Como podemos ver, elegir el tipo de agua para tu acuario dependerá de lo que estés dispuesto a invertir en tiempo, dinero y dedicación.

Con respecto a los amantes de peces más expertos, debemos decir que Europa es un territorio que no ha explorado mucho la acuariofilia tropical. Las oportunidades en el campo son infinitas, pero se debe estar muy convencido de lo que se quiere lograr. Por ello hay que elegir sabiamente el tipo de agua para tu acuario.