Las 6 serpientes más coloridas

Yamila · 21 marzo, 2018
Estos reptiles llaman la atención por los vivos y peculiares tonos de su piel; gracias a ellos se pueden camuflar con el ambiente e incluso pueden aparentar ser más peligrosas para sus depredadores

Es verdad que no querrás toparte con ninguna de ellas, pero aunque no lo creas, algunas de las serpientes más coloridas del mundo… ¡Son inofensivas! Conoce sobre ellas en este artículo.

Las serpientes más coloridas que existen

Dentro del mundo de los reptiles en general, y de las serpientes en particular, muchos ejemplares y especies llaman la atención por sus colores estridentes. Les hacen parecer más peligrosas ante los depredadores o incluso mimetizarse con el ambiente en que viven. A continuación, algunos ejemplos más que interesantes de las serpientes más coloridas que existen:

1. Chrysopelea Paradisi

Esta especie de serpiente arborícola –foto que abre el artículo– es nativa del sudeste asiático y tiene la capacidad de girar en el aire y hasta de planear para pasar de una rama a otra. Para ello emplea un mecanismo más que curioso: despliega las costillas y aplana el cuerpo para hacerlo más ancho –hasta el doble de su tamaño– y así aprovechar mejor el aire.

2. Ahaetulla fronticincta

Es una culebra que se encuentra en Asia, concretamente en Birmania y los bosques himalayos meridionales. Es llamativa por su color verde con marcas blancas y negras y porque su cabeza es en forma de triángulo o flecha.

Ahaetulla froncticincta

La Ahaetulla fronticincta se alimenta de peces gracias a un método de caza infalible: enrosca su cuerpo en una rama cerca del agua y coloca la cabeza en la superficie. Puede pasar horas sin moverse hasta que una presa se acerca; en ese momento lo ataca inyectándole veneno y dejándole inmóvil.

3. Lampropeltis triangulum

Este reptil conocido como culebra real coralillo o coral ratonera habita en casi todo el continente americano, en especial desde el sur de Canadá hasta Venezuela, Colombia y Ecuador. Es muy habitual en Centroamérica, México y Estados Unidos.

Lampropeltis triangulum: serpiente

Hasta el momento se conocen más de 20 subespecies y su principal rasgo distintivo es el color de su piel: roja con líneas transversales negras y tiras amarillas. Como su nombre incida, se alimenta de ratones.

4. Atheris hispida

No solo es una de las serpientes más coloridas, sino también de las más extrañas, ya que su cuerpo está cubierto de escamas que le dan un aspecto ‘erizado’ y, por supuesto, temerario. Esta especie es venenosa –mortal para personas que no reciben primeros auxilios– y endémica de África central.

Atheris hispida: serpiente

Los machos de Atheris hispida pueden alcanzar unos 75 centímetros de largo (las hembras hasta 60 centímetros), y ambos sexos presentan ojos grandes y redondeados, fosas nasales como hendiduras, y escamas en la cabeza y cuello más grandes que en el cuerpo.

Tiene la capacidad para trepar ramas, cañas y tallos, y durante el día se la puede encontrar tomando sol (es de sangre fría), aunque también es de hábitos nocturnos. Su alimentación está compuesta por lagartos, ranas y pequeños mamíferos.

5. Serpiente de jarretera

También conocida como culebra rayada –o Thamnophis sirtalis– es una serpiente inofensiva que habita en sitios cercanos a aguas dulces de Canadá y Estados Unidos, y cuya familia está compuesta por más de 15 especies.

Serpiente de jarretera

La principal característica de este reptil es su color: rojo y turquesa. Las ‘combinaciones’ entre ambos tonos pueden ser diferentes, pero lo cierto es que no pasa desapercibida por ningún sitio. La cabeza siempre es de color rojizo predominante.

6. Diadophis punctatus regalis

Se la conoce popularmente como ‘serpiente de cuello de anillo’ y es endémica de los desiertos y montañas del sur de Estados Unidos y norte de México. Aunque su color más frecuente es el gris, presenta manchas blancas, naranjas, amarillas, rojas o marrones en el dorso de su cuerpo.

Serpiente Diadophis punctatus regalis

Se alimenta de serpientes pequeñas como las de tierra, las de cabeza negra o las de cabeza chata. Utiliza veneno para inmovilizar a sus presas, el cual es inofensivo para las personas. De hábitos nocturnos, esta serpiente pasa la mayor parte del día escondida entre rocas o troncos. Cuando se ve amenazada tuerce la cola como si fuese un resorte.