La cotorra argentina, un ave muy escandalosa

Antonia Tapia · 12 mayo, 2015

El loro del Quaker, también conocido como la cotorra monje, cotorrita verdigrís o cotorra argentina (Myiopsitta monachus), es un tipo de ave gregaria originaria de América del Sur. Se trata de un ave verde, pequeña y muy ruidosa. ¿Lo conocemos?

La cotorra argentina es endémica de Bolivia Central, el sur de Brasil(Río Grande del Sur), Paraguay, Uruguay y la parte norte y este de Argentina (en las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires). Este loro debe su nombre a su plumaje facial de color gris, parecido a un anticuado traje Quaker. Históricamente, es una especie de bosque, pero se ha adaptado bien a las zonas urbanas.

Características físicas de la cotorra argentina

La cotorra argentina puede vivir de 25 a 30 años. Es parecida a una cacatúa, pero su cuerpo es más voluminoso. Mide entre 28 y 30 centímetros, incluyendo su larga y puntiaguda cola. Su envergadura es de 48 a 53 centímetros y pesa entre 90 y 139 gramos.

El plumaje superior es de color verde, mientras que la cara, la garganta, el pecho y las patas son de color gris pálido. El pecho, por su parte, tiende a ser de color marrón grisáceo y cada pluma afilada suele ser de un gris pálido. La parte superior del abdomen es de color amarillo-oliva y el bajo vientre, nalgas, muslos y cola coberteras superiores presentan un color verde amarillento.

La cotorra argentina es un tipo de ave gregaria.

Las bandas exteriores de las plumas de vuelo son de color azul. Respecto al lado superior de la cola, es verde, con la parte del centro azulada y la parte inferior es de color verde pálido, con una base de color grisáceo-azul. El pico presenta un color marrón-cuerno; los pies son de color gris y los ojos son de color marrón oscuro, con anillos oculares perioftálmicos grises.

Los machos y las hembras son muy parecidos entre sí. Además, las cotorras argentinas jóvenes se parecen mucho a las adultas. La única diferencia es su frente gris que más tarde se teñirá de verde.

La cotorra argentina se parece un poco a los pericos. Sin embargo, estos son más pequeños y tienen la cara y el pecho de color verde, además de una banda amarilla en las superficies exteriores de las alas

Temperamento

Este tipo de loros vive en colonias y tienen estructuras sociales complejas. Además, se caracterizan por ser la única especie que construye su propio nido utilizando ramitas y otros materiales vegetales. A través de sus casitas, se vinculan con sus vecinos para formar estructuras similares a “condominios de aves”, con recámaras individuales y entradas a los nidos separadas para cada familia en la que todos los miembros de la colonia pueden reproducirse.

Estas estructuras de anidamiento pueden ser del tamaño de un pequeño automóvil y pueden llegar a pesar más de 90 kg. Normalmente están situados en árboles o en estructuras hechas por el hombre, como torres de radio o postes de luz eléctricos. Como resultado de esta rica estructura social, el loro del Quaker es un pájaro muy sociable, amable y lleno de energía, lo cual lo hace una mascota maravillosa.

Las hembras pueden poner un promedio de 5 a 12 huevos blancos por nidada, que son incubados por ambos padres durante aproximadamente 24 días. Una vez que las crías han nacido, los padres suelen tener pájaros ayudantes que colaboran en la alimentación de los polluelos. Por lo general, esa tarea recae sobre algunos descendientes que ya han crecido.

La cotorra argentina es un ave que construye sus propios nidos.

Habilidades cantoras

Estos loros son muy sociables y suelen ser bastante ruidosos. Sus voces se componen de estridentes graznidos y chillidos que, sobre todo, se escuchan cuando vuelan o se alimentan. En las zonas urbanas, en particular, se pueden considerar una gran molestia, ya que forman grandes bandadas ruidosas que se pueden oír a grandes distancias.

La cotorra argentina puede irritar a los humanos con sus sonidos. Por este motivo, no se recomienda como mascota para aquellas personas más sensibles al ruido. Además, tienen un gran talento para imitar la voz humana y otros sonidos que escuchan en su entorno. En ese sentido, sí pueden ser buenos compañeros para aquellos que se quejan de la soledad y el silencio.

Si lo que quieres es una mascota que te haga compañía sin darte demasiado trabajo, la cotorra argentina es tu mejor aliada.