Las plumas detectan enfermedades

Francisco María García · 4 octubre, 2017

Ya sea por su suavidad, sus llamativos colores o por la función que cumplen. Las plumas de las aves siempre han sido un objeto de curiosidad para las personas. Pero también las plumas detectan enfermedades en este grupo de animales.

En primer lugar, es importante conocer qué función cumplen en el cuerpo de las aves.

¿Qué son las plumas?

Las plumas son el elemento que diferencia con mayor notoriedad a las aves de los demás animales. Están configuradas por una estructura que surge de la piel. El origen tiene como antecesor a las escamas de los reptiles. Esta hipótesis surge al observar su crecimiento similar y su composición de queratina.

Funciones de las plumas

Las plumas surgieron inicialmente para controlar la temperatura corporal. Esto no ha cambiado hasta la actualidad. Sin embargo, se han ido incrementando sus funciones. Entre las más importantes tenemos:

  • Camuflaje: es una función importante de las plumas en las aves. Les permite adaptarse al entorno e impedir ser devoradas por otros animales. También el camuflaje sirve para atraer a posibles presas.
  • Reproducción. en algunos tipos de aves sirven como elemento de cortejo para el apareamiento.
  • Transporte de agua: determinadas aves mojan las plumas de sus pechos para llevar agua a sus nidos.
  • Amortiguan el sonido: así pueden cazar con mayor sigilo. Esto ocurre con las aves que cazan durante la noche.
  • Sentir: aunque las plumas en sí mismas están desprovistas de nervios, dan un estímulo a la zona nerviosa de la piel que las rodea.
  • Flotar: las aves, como los patos, por ejemplo, pueden flotar haciendo uso del aire atrapado entre sus plumas.
  • Protección contra las inclemencias del clima: la queratina, sustancia de la que están hechas las plumas, es capaz de resistir el agua y el desgaste producto del viento o del sol. Las plumas también son un aislante contra el frío cuando las aves se mojan.
  • Volar: por su firmeza y rigidez permiten que las aves puedan volar.

¿Las plumas detectan enfermedades?

Una observación paciente y sistemática hará que se puedan notar los cambios en el plumaje de un ave. Suelen ser generados a causa de algún trastorno genético, patológico o por estrés.

Los cambios en el color, la firmeza y el brillo de las plumas son manifestaciones de que algo anda mal en el ave. Esto también aplica para el pico y los ojos.

Hay varios hechos anómalos que pueden detectarse en un ave por la observación de los cambios en su plumaje. Entre los más conocidos podemos mencionar:

Falsa muda

Normalmente un ave cambia su plumaje entre dos y hasta tres veces al año. Sin embargo, cuando la temperatura es mayor a la habitual, las aves renuevan su plumaje de forma inestable. En estos casos se recomienda transportar al ave a un lugar más fresco.

Picaje

Son las autolesiones que se infringe la propia ave. Se debe a la existencia de parásitos o por estrés. Es muy desagradable para las aves que lo sufren. Se recomienda hacer una desparasitación externa o visitar al veterinario.

Enfermedad del crisantemo

El crecimiento de las plumas se detiene bruscamente. Se trata de un fenómeno de carácter congénito.

Quiste folicular

Aunque no se puede curar, se puede tratar con una cirugía. Un quiste folicular se origina cuando las plumas, en lugar de crecer hacia afuera de la piel, crecen hacia adentro.

Polyomavirus

Esta enfermedad se reconoce por el surgimiento de pequeños puntos rojos en las alas. La sufren normalmente los periquitos. Genera ausencia de hambre y depresión. Si el ave es joven, es probable que resulte fatal.

Pododermatitis

Es una enfermedad agresiva que hace que se caiga la piel del ave. Las bacterias son las principales causantes de esta peligrosa enfermedad. De no ser detectada y tratada a tiempo, el ave infectada muere.

Se puede concluir entonces que las plumas detectan enfermedades, sólo hace falta ser un buen observador.

Recomendaciones generales

Es bueno recordar que las aves son animales muy sensibles y pueden llegar a estresarse y sufrir complicaciones en la salud.

Una mala alimentación también puede crear trastornos en la manera y la forma como crecen las plumas en un ave.

Es importante mantener una constante supervisión de la apariencia de las aves. Las plumas detectan enfermedades y esa es la mejor herramienta para el mantenimiento de su buena salud. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que hay que acudir al especialista. El veterinario es la persona capacitada para detectar con mayor precisión cualquier anomalía y administrar el tratamiento apropiado.