Información sobre la rata marrón

Alba Muñiz · 4 enero, 2019
La rata marrón es un roedor que se encuentra tanto en el campo como en edificios, y es que mientras haya comida estará al acecho; come casi de todo

Combatida por ser considerada plaga, la rata marrón se encuentra tanto en ámbitos urbanos como rurales de buena parte del mundo. Pero, al igual que otras especies de este pequeño roedor, destaca por su inteligencia. Es así que, en los últimos tiempos, empezó a ganarse también un lugar como mascota.

Conoce detalles sobre la rata marrón

Rattus norvegicus es el nombre científico de este mamífero de la familia Muridae. Pero, además, es llamada rata parda, gris, de alcantarilla, noruega, china o guarén.

Los orígenes de este animal parecen encontrarse en China, en Siberia y en algunas regiones de Japón. Y, como sucedió y sigue sucediendo con muchas especies, llegó a otros continentes a través del transporte marítimo.

De esta manera, ingresó a Europa y Norteamérica en el siglo XVIII mientras se alimentaba de las provisiones almacenadas en las bodegas de los barcos. Hoy es una de las especies de ratas más conocida y extiende su reinado a todo el mundo, con excepción del desierto y los polos.

Características físicas de este roedor

La rata marrón posee 16 piezas dentales: 12 molares y cuatro incisivos que crecen de manera continúa. Otras características físicas de este roedor son:

  • Longitud: entre 21 y 27 centímetros (cuerpo y cabeza).
  • Peso: entre 280 y 520 gramos.
  • Cola: con escaso pelo, cubierta de escamas en forma de anillos y larga (de 17 a 22 centímetros).
  • Cabeza: maciza, con nariz chata, orejas recubiertas de fino pelo y ojos pequeños, prominentes, vivaces y, por lo general, de color negro.
  • Patas: poseen cinco dedos; en las delanteras presentan un pulgar muy atrofiado.
  • Color: el pelaje del lomo es gris parduzco y el del vientre presenta un gris más pálido.
Rata de color marrón

La rata marrón es un pequeño roedor extendido por casi todo el planeta. Combatida por ser considerada plaga, en los últimos tiempos empezó a ganarse un lugar como mascota.

Más detalles sobre la Rattus norvegicus

De hábitos gregarios, este roedor suele encontrarse en distintas edificaciones humanas, tanto en la ciudad como el campo. Mientras haya comida y agua asegurada, la rata marrón dirá ‘presente’.

Por su gran proliferación, llega a provocar graves daños en los cultivos y a contaminar alimentos almacenados. Sobre todo a través de la orina, puede transmitir enfermedades como la leptospirosis.

Buena nadadora, saltadora y trepadora, es precavida y desconfiada y, por tal motivo, prefiere andar de noche. Y si bien suele construir sus madrigueras en el suelo, bajo distintas superficies, también puede anidar en áreas altas como áticos y tejados.

Por otra parte, destaca por su buen olfato y oído. Además, emite sonidos semejantes a un chirrido estridente. Cuando se pelea da gritos gritos agudos y, si se siente acorralada, produce una especie de gruñido.

Alimentación de la rata marrón

La Rattus norvegicus es un animal omnívoro y voraz. Prefiere los alimentos ricos en proteínas, pero come casi de todo.

Rattus norvegicus

Por ejemplo, en su variada dieta se incluyen:

  • cereales
  • carne
  • lombrices
  • pequeños peces y mamíferos
  • huesos
  • huevos y crías de aves
  • insectos
  • ranas y sapos
  • fruta

De plaga a mascota

La rata marrón alcanza la madurez sexual entre los dos y los cinco meses. El período de gestación se extiende entre 21 y 25 días. Y el promedio anual de camadas es entre cinco y ocho. Las crías –entre 6 y 14, por lo general– nacen ciegas y sin pelaje, y son amamantadas durante tres o cuatro semanas.

Con una esperanza de vida de un año en estado salvaje y de tres en cautiverio, sus principales enemigos son –según los hábitats– zorros, aves rapaces, mustélidos y gatos. Pero por encima de todos está el hombre, que no cesa en buscar distintos métodos para eliminarla.

Sin embargo, en los últimos tiempos, las ratas han empezado a ser vistas con otros ojos. Es así que, si son criadas desde pequeñas, se domestican y pueden ser excelentes mascotas.

Rattus norvegicus no es la excepción. En estas condiciones se muestra sociable y cariñosa y, dada su inteligencia, sorprende a todos con los trucos que es capaz de aprender.