Alimentación y cuidados de los dientes de los roedores

Laura Huelin · 5 septiembre, 2018
Además de verduras, hortalizas y frutas de temporada, los roedores precisan de alimentos más duros para desgastar sus dientes, que están en continuo crecimiento, para mantener un óptimo estado de salud

Los roedores son mascotas comunes, ya que son fáciles de cuidar y son muy simpáticos. Eso sí, tienen una gran requerimiento en común: la atención y cuidados de los dientes de los roedores.

Roedores, características generales de su alimentación

Hay muchos tipos de roedores que pueden vivir dentro de nuestras casas como mascotas: cada especie concreta tiene unas necesidades alimentarias diferentes. Por eso, para poder llegar a los detalles y cuidar su salud al máximo, la mejor opción es que consultes guías específicas.

Sin embargo, la alimentación de los roedores tiene muchos puntos en común y se puede hacer una guía básica para muchas de las especies: los roedores normalmente son herbívoros, aunque un par de ellos pueden considerarse omnívoros y necesitan proteína animal.

La base de la alimentación de los roedores debe estar formada por verduras y hortalizas: pimiento, tomate, calabacín, zanahoria… además de frutas de temporada que no sean muy ácidas, como manzana, pera, sandía o melocotón. Muchas especies de roedores pueden comer cereales y semillas, que son beneficiosas para ellos.

Cuidados de los dientes de los roedores

La clave de los cuidados de los dientes de los roedores es tener en cuenta que están en constante crecimiento, por lo que deben desgastarlos para tener un boca sana. Unos dientes demasiado crecidos son peligrosos para ellos: mastican mal la comida, se les clavan en otras partes de la boca, les impiden comer, etc.

Sin embargo, esta dieta de verduras y frutas no es suficiente para poder desgastar los dientes al ritmo que estos necesitan. Los roedores deben ingerir otro tipo de alimentos más duros para poder tener una boca sana. Te desglosamos algunos de ellos a continuación:

Heno

El heno es hierba seleccionada y seca. Las cobayas y las chinchillas, por ejemplo, deben tenerlo disponible siempre en su jaula para poder masticarlo cuando les apetezca.

Heno para roedores

El heno es difícil de masticar y, no solamente es importante en los cuidados de los dientes de los roedores, sino que también lo es en la digestión, ya que les aporta fibra. Hay muchos tipos de heno en el mercado, desde el normal a otros seleccionados con flores o hierbas aromáticas.

Pienso

Casi todos los roedores mascotas ya tienen piensos específicos comercializados, orientados a cubrir sus necesidades nutritivas básicas: la proporción de nutrientes y de proteínas son únicas para cada especie.

De una manera ideal, no solamente deberíamos incluir pienso en la dieta de los roedores, sino que debería ser un complemento. Ya que es duro, pueden desgastar los dientes con una comida indicada para ellos, además de asegurarnos de darle un alimento completo, por si su dieta de verduras y hortalizas no fuera suficiente.

Premios y snacks

Como a todos los animales, a los roedores también les gusta tener premios, snacks o chucherías en sus jaulas. Con estos también podemos ayudar a sus dientes, ya que suelen ser duros y crujientes.

En el mercado se pueden encontrar diferentes opciones para ofrecerle a nuestra mascota, desde barritas de cereales a galletas secas. Sin embargo, debemos tener en cuenta que estos premios son solo un alimento ocasional y que abusar de ellos puede ser perjudical para su salud.

La seguridad ante todo

Todas las especies de roedores tienen unas necesidades nutricionales diferentes, y la lista de alimentos beneficiosos y tóxicos es única para cada una de ellas. Antes de elaborar el menú para nuestros roedores tenemos que conocer qué puede comer su especie y si le sentará bien.

Alimentación de roedores

Por ejemplo, para muchas cobayas la lechuga es perjudicial, ya que les provoca malestar y diarreas. En cambio, para las chinchillas es saludable. Los ratones y las ratas pueden tomar leche y, por lo tanto, queso, mientras que para los jerbos y las cobayas es perjudicial. Los hámsters no se sentirán atraídos por el heno, mientras que es imprescindible para las cobayas.

También debes tener en cuenta el tamaño de cada animal: las chinchillas son mucho más grandes que las ardillas o los hámsters. Los trozos de comida deben ser de diferentes tamaños, al igual que las barras de cereales y snacks.

La alimentación de nuestros roedores debe tener en cuenta que los dientes de nuestra mascota nunca dejan de crecer: necesitará alimentos crujientes y duros para poder desgastarlos. Por suerte, encontrar maneras de darle estos complementos no es difícil y hay muchas opciones diferentes.