Una chinchilla como mascota: cuidados y consejos

Eugenio Fernández · 19 marzo, 2018
Estos pequeños roedores precisan de una atención específica más allá de la alimentación y de la higiene; es una especie de origen silvestre que necesita un espacio amplio, ambientado a sus hábitos nocturnos y con una temperatura moderada

Tener una chinchilla como mascota es cada vez más frecuente. Estos roedores han sabido ganarse los corazones de mucha gente y es cada vez más común encontrar gente interesada en adquirir una chinchilla, así que es clave saber como mantenerla de forma adecuada.

Jaulas para una chinchilla como mascota

Aunque no es lo ideal, la mayoría de dueños optan por una jaula para mantener a su chinchilla. Si bien es cierto que pueden tener una buena vida en una instalación de este tipo, lo ideal siempre es tener una pequeña instalación naturalizada o una habitación adaptada.

Dado que esta no es una posibilidad que pueda cumplir mucha gente, existen jaulas de gran tamaño y con varios pisos, que pueden ser bastante interesantes para mantener a una chinchilla. Si bien cuanto más grande sea la jaula será mejor, deberíamos garantizar que al menos tenga medio metro de ancho y de profundidad, y más de un metro de altura.

La jaula debe tener plataformas a distintos niveles, y estar en una zona bien ventilada pero seca. Las chinchillas están acostumbradas a temperaturas frías, por lo que si tienes puesta la calefacción, puede ser buena idea bajarla en la sala en la que esté tu mascota para que no sobrepase los 20ºC.

Es importante que disponga de un arenero y de elementos para roer, como piedra pómez o juguetes de madera. Como en otros animales salvajes, especialmente los nocturnos como la chinchilla, conviene tener en cuenta el respetar sus ritmos circadianos y saber que probablemente estén más activas de noche al ser animales nocturnos. Por ello, lo ideal es que la habitación esté libre de ajetreo e iluminada con luz natural.

Los baños de arena en la chinchilla como mascota

Las chinchillas poseen una enorme cantidad de pelos en cada folículo, lo que les da uno de los pelajes más densos de la naturaleza. En estado silvestre, este pelaje es cuidado mediante roca volcánica, pero la chinchilla como mascota necesita baños de arena.

Chinchilla como mascota

Lo ideal es tener una bandeja poco profunda con arena especial para chinchillas, en la cual suelen revolcarse todos los días, lo que es también un sistema de enriquecimiento ambiental ideal, pues fomenta comportamientos naturales.

El enriquecimiento ambiental de chinchillas se realiza a través de juguetes de madera diseñados para mascotas, los cuales no contienen barnices tóxicos. El uso de túneles, ramas, nidos o hamacas en la instalación también es muy interesante

Salud de la chinchilla como mascota

Aunque las chinchillas no suelen ponerse enfermas con facilidad, los golpes de calor en verano pueden ser una de las principales preocupaciones a tener en cuenta. Para evitarlos se deben seguir las recomendaciones de temperatura, y tener la jaula en un lugar ventilado.

El sobrecrecimiento dental es algo que afecta a varias especies de roedores, y debe prevenirse con heno, juguetes de madera y piedra pómez, además de otros objetos. Si no atendemos a este tema, podríamos enfrentarnos a una cirugía. Conviene tener a nuestra mascota desparasitada y seguir las recomendaciones nutricionales para evitar problemas digestivos.

 

Chinchilla: verdura Alimentación de la chinchilla como mascota

Se basa en el uso de forraje en forma de heno o alfalfa, junto a un pequeño porcentaje de pienso especial para estos roedores. El uso de frutos secos, fruta y verdura será ocasional y será principalmente usado como enriquecimiento.

Es importante respetar los porcentajes de fibra recomendados en la dieta, dada la sensibilidad digestiva de estos animales.

Normalmente en esta jaula deberá existir siempre heno y agua a libre disposición, esta última a través de un bebedero de biberón, como el que se usa para otros roedores.