¿Qué es el enriquecimiento ambiental?

Cuando compartimos la vida con animales, ya sean exóticos o domésticos, resulta difícil dar a nuestra mascota todos los estímulos que su equivalente salvaje disfrutaría en el medio natural.  Esto se puede solucionar a través del enriquecimiento ambiental.

Y es que aunque los animales domésticos han evolucionado debido a esta convivencia, la mayoría de necesidades biológicas de un perro y un gato siguen pareciéndose mucho a las de un lobo o un gato montés.

Es por ello, que consideramos que la vida de nuestras mascotas, en mayor o menor medida, es una vida en cautividad, pues no son libres de ir a donde quieran cuando quieran. De hecho,  gran parte de su vida la pasan en ambientes para los que no están adaptados biológicamente.

Ello puede suponer un empeoramiento en el bienestar de estos animales, y repercutir en su vida tanto a nivel físico como a nivel psicológico. Esta privación de libertad es más acusada en los animales de granja, y aún mayor en los animales exóticos.

Es por ello que el enriquecimiento ambiental es una técnica muy útil para mejorar el bienestar de los animales que conviven con el ser humano, y puede ser ideal para reducir el estrés de estos.

Las carencias referidas a estos estímulos no solo pueden empeorar el bienestar de nuestra mascota, sino también hacer más difícil la convivencia. Un ejemplo sería cuando nuestro perro muerde cojines u otros objetos.

La búsqueda de comportamientos naturales

El enriquecimiento ambiental consiste en mejorar el bienestar de estos animales proporcionando estímulos a su ambiente, al buscar la realización de comportamientos naturales.

Tortuga verde nadando
Fuente: Mbz1

Cuando hablamos de comportamientos naturales, se podría pensar que un comportamiento como que nuestro perro juegue con una pelota es antinatural, pero no es así. Perseguir y morder una pelota implica comportamientos de depredación y patrones de juego, ambos naturales y propios de cánidos salvajes.

Aún así, existen muchos comportamientos naturales que muchas veces nuestros animales no experimentan, como puede ser explorar con sus cinco sentidos un ambiente naturalizado y cambiante.

Es decir, sí, una pelota o cualquier juguete para nuestra mascota puede ser un elemento de enriquecimiento ambiental, pero esta disciplina abarca muchas más cosas que simples juguetes.

El enriquecimiento ambiental consiste en mejorar el bienestar de estos animales proporcionando estímulos a su ambiente, al buscar la realización de comportamientos naturales.

¿Cómo debe ser el enriquecimiento ambiental?

Existen una serie de normas para realizar un enriquecimiento ambiental correcto para nuestras mascotas, y podría resumirse en los siguientes puntos:

  • Debe ser específico de cada especie: es decir, debe adaptarse al comportamiento y anatomía del animal; por ejemplo, un elemento para afilar las zarpas de un gato no tiene sentido en un perro.
  • Debe tenerse en cuenta la jerarquía existente: si tenemos varios animales en casa que se suelen pelear por la comida, normalmente también lo harán por el enriquecimiento ambiental. Deberemos ofrecer varios objetos al igual que ofrecemos varios comederos.
  • Debe prestarse atención a la peligrosidad: hay que tener en cuenta la presencia de elementos tóxicos o punzantes en los objetos y materiales que utilicemos.

Tipos de enriquecimiento ambiental

Existen diferentes tipos de enriquecimiento ambiental dependiendo de qué comportamientos promovamos en nuestra mascota:

El enriquecimiento natural abarca cualquier elemento estructural de la instalación o la casa que fomente estos comportamientos naturales. Un ejemplo claro son los árboles rascadores para nuestros gatos, en los cuales hay plataformas y túneles.

Gato en el arbol

También tenemos el enriquecimiento alimenticio, que es cualquier forma de disponer el alimento a nuestras mascotas de forma diferente, para que promueva estos comportamientos. Lo cierto es que si nuestras mascotas debieran cazar, tardarían mucho más en comer. Un buen ejemplo son los juguetes de goma con huecos para el alimento, popularizados como Kong.

En el caso del enriquecimiento social, su objetivo es propiciar las interacciones con otros animales, ya sean miembros de la especie de nuestra mascota, o incluso de otras.

Proporcionar relaciones sociales a nuestros animales es sin duda uno de los métodos de enriquecimiento ambiental más importantes en el caso de especies sociales.

El enriquecimiento sensorial busca comportamientos exploratorios, y se basa en los sentidos más utilizados por cada especie. En el caso de los gatos, el olfato es un buen sentido que estimular a través de elementos como la hierba gatera.

Así las cosas, existen muchas combinaciones de estos tipos de enriquecimiento; prueba a buscar ideas por la red y adaptarlas a tu mascota para que este entretenido y se libre del estrés.

Fuente de la imagen principal: El Coleccionista de Instantes Fotografía & Video

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