Los hábitos de la golondrina: todo lo que debes saber

Se trata del ave migratoria más extendida y conocida a lo largo de todo el mundo; son de pequeño tamaño y gracias a su ligereza pueden alcanzar gran velocidad, gracias a la que eluden a sus depredadores

Los hábitos de la golondrina han sido una pieza clave para comprender los comportamientos migratorios y reproductivos de nuestras aves. Gracias a la capacidad social de estas bellas aves, los especialistas pudieron estudiarlas con gran riqueza de detalles. A continuación, vamos a conocer mejor las golondrinas y su comportamiento.

Golondrina: taxonomía y características físicas

La golondrina, cuyo nombre científico es Hirundo rustica, es un ave migratoria pequeña perteneciente a la familia Hirundinidae. En la actualidad es la especie migratoria más difundida y famosa en todo el planeta. Sus seis subespecies conocidas pueden ser encontradas en España y en todo el hemisferio norte.

Su cuerpo difícilmente supera los 19 centímetros de longitud, lo que incluye una cola con cerca de siete centímetros. Su peso promedio queda entre 20 y 25 gramos, y su envergadura puede alcanzar los 33 centímetros.

Esta estructura ligera permite a las golondrinas alcanzar excelentes velocidades en su vuelo, además de escaparse rápidamente frente a posibles depredadores o amenazas externas.

Golondrina: migración

Entre sus características físicas más destacadas está el plumaje de su parte superior, que reluce tonos metálicos de azul oscuro. También son notables las plumas rojizas que exhiben en su garganta, su barbilla y su frente. Entre la garganta y el pecho, encontramos una franja blanquecina muy típica de las golondrinas.

Dimorfismo sexual

Las golondrinas se encuentran entre las aves que no presentan un dimorfismo sexual muy acentuado. La principal diferencia entre machos y hembras puede ser observada en las plumas de sus colas: los ejemplares masculinos exhiben una cola notablemente más larga que las hembras.

Los hábitos de la golondrinas y su alimentación

Las golondrinas son omnívoras, y su dieta se basa mayormente en el consumo de insectos, gusanos y lombrices. En este sentido, suelen ser excelentes aliadas de los granjeros y pequeños productores agrícolas, por su ayuda a controlar posibles plagas. Pueden capturar sus pequeñas presas en lo alto de los arboles, en arbustos o plantas menores, o directamente en el suelo.

Los hábitos de la golondrina respecto a su alimentación también demuestran su gran adaptación a los seres humanos. Es común verlas alimentándose de residuos de nuestras comidas o de insectos que se acumulan cerca de los basurales.

Estas aves se acostumbraron a convivir tan bien con nuestros hábitos que pueden ser vistas en todas las grandes ciudades. Ahí encuentran gran disponibilidad y facilidad de conseguir alimentos durante todas las estaciones del año. Esta puede ser la razón de que algunas especies adoptaron hábitos sedentarios y dejaron de migrar.

Golondrina: características

El canto de la golondrina

Las golondrinas no son muy reconocidas por sus emisiones vocales. No obstante, son aves muy cantarinas y alegres que emiten reclamos constantemente. Exhiben un canto acelerado y musical, en el cual predominan los gorjeos terminados en un áspero “prrr”.

Hábitos de la golondrina: la migración

Entre las seis subespecies conocidas de golondrinas, cuatro destacan como aves eminentemente migratorias. Con la llegada del otoño en el hemisferio norte, las golondrinas se preparan para realizar su migración. Suelen consumir una mayor cantidad de comida para generar una reserva de energía.

Pocos días antes del invierno, estas pequeñas aves empiezan su jornada rumbo al hemisferio sur. Su destino se distribuye en toda Sudamérica, África y Oceanía, donde disfrutan de la calidez del verano y de la primavera. Una vez que las bajas temperaturas se anuncian en el hemisferio sur, las golondrinas se preparan para su viaje de regreso.

Cortejo y reproducción de las golondrinas

Como hemos mencionado, los hábitos de la golondrina son fundamentales para comprender los hábitos de cortejo y reproducción de las aves. Al regresar del viaje de migración, los machos siempre llegan al sitio de apareamiento antes que las hembras. Son los encargados de elegir el mejor lugar y empezar a preparar el nido.

Cuando las hembras llegan al lugar de apareamiento, los machos empiezan su ritual de cortejo. Incansablemente realizan vuelos circulares alrededor del nido, mientras despliegan sus plumas, principalmente las de su cola. Las hembras tienen una predisposición a preferir los ejemplares con mejor simetría en la disposición de sus plumas.

Formadas las parejas, las golondrinas deben concluir la construcción de sus nidos. Después del periodo de apareamiento, las hembras suelen poner de dos a siete huevos blanquecinos con pequeñas manchas rojizas. La incubación puede durar hasta 20 días, y eventualmente machos y hembras se relevan en la realización de esta tarea.

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