Fiebre de leche en perras: ¿cómo identificarla y qué debo hacer?

Durante la lactancia, las perras pueden sufrir una disminución brusca de sus niveles de calcio en sangre. Descubre en el siguiente contenido las causas y cómo tratar esta condición tan riesgosa.
Fiebre de leche en perras: ¿cómo identificarla y qué debo hacer?
Sebastian Ramirez Ocampo

Escrito y verificado por el médico veterinario y zootecnista Sebastian Ramirez Ocampo.

Última actualización: 22 junio, 2023

La eclampsia o fiebre de leche es un desorden metabólico en el que los niveles de calcio descienden a un punto insostenible para el correcto funcionamiento del organismo. Puede presentarse tanto en la gestación como en la lactancia. Además, se caracteriza por generar temblores, taquicardia, fiebre y debilidad muscular.

Si tu mascota está próxima a parir o tienes planes para que quede embarazada, es importante que conozcas a profundidad los signos, las causas, el tratamiento y la prevención de este trastorno. De esta manera, podrás brindarle una atención oportuna a tu animal de compañía.

¿Por qué se produce la fiebre de leche?

Perra amamanta a sus cachorros.
Las razas pequeñas son más propensas a padecer fiebre de leche, por sufrir en mayor medida la descompensación súbita del calcio. Crédito: Freepik.

De acuerdo con un artículo de la revista The Veterinary Clinics of North America, publicado en 2018, se considera eclampsia canina cuando los niveles de calcio en sangre están por debajo de los 9 mg/dl.

Se origina como resultado de la alta demanda de este mineral en las etapas pre y postparto. Es decir, durante la osificación esquelética de los cachorros y la producción de leche materna.

Si bien son dos procesos por el que pasan todas las hembras que crían neonatos, una inadecuada preparación o un mal manejo pueden conducir a que las reservas de calcio en la madre se vean agotadas.

Aunque puede darse en cualquier tipo de perra, son más propensas a padecerlo aquellas de razas pequeñas (pinscher, shih tzu, pomerania y chihuahua) o con predisposición a parir grandes camadas (labrador, golden retriever y san Bernardo).

De igual manera, ocurre con mayor frecuencia entre los 10 a 20 días posteriores al parto. Esto se debe a que es el momento en el que se presenta el mayor pico de producción láctea.



¿Cuáles son sus principales causas?

La fiebre de leche en perras está ligada fundamentalmente a déficits nutricionales y energéticos en la dieta. De acuerdo con lo expuesto en un documento de la revista Topics in Companion Animal Medicine, se pueden identificar dos causas principales.

1. Suplementación con calcio durante el embarazo

Muchos tutores podrían pensar que suministrar calcio a sus mascotas durante la gestación podría evitar la eclampsia. Sin embargo, esta actividad genera todo lo contrario.

El motivo es que la glándula paratiroidea —que en condiciones normales regula los niveles de calcio en sangre, a través de la parathormona— puede sufrir una atrofia ante el excesivo suplemento con este mineral.

En términos más prácticos, lo que se produce es una retroalimentación negativa, porque la glándula deja de liberar la hormona al identificar que no se necesita más calcio en el organismo.

No obstante, cuando llega el momento de la lactancia y se detiene la suplementación, la paratiroides es incapaz de producir la suficiente hormona para mantener los niveles adecuados de calcio en la circulación, generándose así la hipocalcemia.

2. Una dieta desbalanceada

Tanto en la gestación como en la lactancia, las hembras necesitan de alimentos que le aporten los nutrientes necesarios para su mantenimiento y el de sus cachorros. De hecho, precisan dietas que multipliquen por 5 sus requerimientos energéticos en condiciones normales.

Además, según el artículo A Quick Reference on Hypocalcemia, la vitamina D es esencial para una adecuada absorción del calcio a nivel intestinal.

Por lo tanto, si el alimento suministrado carece de un buen aporte calórico y tiene un desbalance en minerales y vitaminas, las madres no podrán recuperarse al mismo ritmo en que gastan sus reservas en la nutrición de sus neonatos.

¿Cómo puedo identificar la fiebre de leche?

Teniendo en cuenta que el calcio juega un papel fundamental en la transmisión de los impulsos nerviosos, gran parte de la sintomatología asociada a este desorden es de carácter neurológico. Entre los principales signos de la fiebre de leche en perras se encuentran los siguientes:

  • ataxia o incoordinación al caminar,
  • temblores y espasmos,
  • debilidad muscular,
  • temperatura corporal por encima de los 40 °C,
  • dificultad para respirar y jadeos,
  • agitación y nerviosismo,
  • rigidez muscular,
  • taquicardia,
  • convulsiones.

¿Qué debo hacer ante esta situación?

Veterinario atiende a perra.
El tratamiento y estabilización de una paciente con eclampsia siempre requerirá de la vía intravenosa. Crédito: Freepik.

La primera medida que debemos tomar es la de separar a los cachorros de su madre. Con esto evitaremos un mayor desgaste energético y reduciremos la pérdida de calcio. Posteriormente, como la vida de nuestra mascota está en riesgo, debemos llevarla a un médico veterinario lo más pronto posible.

El profesional se encargará de suministrar, vía intravenosa, gluconato de calcio al 10 % junto con dextrosa, para restablecer los niveles de calcio y energía en el organismo. Este procedimiento debe hacerse de forma lenta, pues de lo contrario, podría generarse una bradicardia y un paro cardíaco.

Conforme a lo expuesto en la guía Acute Management of Calcium Disorders, con el adecuado tratamiento los signos clínicos dejan de presentarse en unos 30 a 60 minutos. No obstante, si las convulsiones no cesan, es posible que deba administrarse un medicamento sedante.

Por otro lado, una vez estabilizada nuestra mascota, el veterinario podrá recomendar que esperemos por lo menos 24 horas antes de volver a amamantar a los cachorros. Durante este período los neonatos deben ser sostenidos con leche de fórmula o alimentación húmeda, dependiendo de su edad.

Por último, es posible que se prescriban tabletas de calcio junto con calcitriol, que es la forma activa de la vitamina D. El objetivo es estabilizar y sostener los niveles del calcio en sangre durante el período de lactancia.



Prevención de la fiebre de leche

Para evitar la eclampsia en nuestra mascota, es indispensable suministrar un alimento de calidad y bien balanceado desde las primeras semanas de gestación. Además, debemos asegurarnos de un adecuado consumo de agua, debido a que este elemento compone casi el 80 % de la leche.

Luego del parto, se recomienda que las madres consuman alimento para cachorros. Gracias al aporte mineral y energético de estas dietas, se evitarán los desórdenes metabólicos durante la etapa de lactancia.

Por último, como se puede observar, es contraproducente el uso de suplementos de calcio durante la gestación. Para estar seguros de que el embarazo de tu mascota va bien, lo ideal es pedir el consejo y revisión de un profesional capacitado.


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