Cómo cuidar a un cachorro huérfano

Para cuidar a un cachorro huérfano cuando la madre no puede darle la atención adecuada, porque no tiene capacidad para producir leche en cantidad adecuada, porque la progenitora haya fallecido o porque diferentes causas de conducta impiden atender y cuidar a los animalitos como se merecen, hay que seguir una serie de pautas, como un horario regular en la ingesta de alimentos, retirar los restos de las necesidades fisiológicas, acondicionar un buen lugar para que el animal duerma y descanse, un ambiente saludable y el tiempo preciso para el juego.

Una atención adecuada al cachorro huérfano

cachorro perro

Con los mejores cuidados, las posibilidades de que el animal sobreviva son altas. Si tienen menos de 5 días estas posibilidades disminuyen debido a que la ingesta de la leche de materna en los primeros momentos es muy importante. A partir de la séptima jornada la probabilidad de que el cachorro salga adelante es verdaderamente alta.

Las pautas necesarias para que un cachorro logre sobrevivir, y lo haga en las mejores condiciones, pasan por una buena nutrición, higienización, temperatura y humedad adecuadas y prevención de enfermedades. Los cachorros más saludables son gordos, fuertes, y tienden a dormir la mayor parte del tiempo. Los perros pequeños y enfermos tienen un tono muscular débil y lloran con frecuencia.

Nutrientes imprescindibles

Es muy importante para la vida del cachorro tomar en las primeras doce horas de vida el calostro materno. Pasadas esas doce primeras horas, pueden ser alimentados en forma artificial con una leche especial para cachorros huérfanos, con la ayuda de varios dispositivos, mamadera, jeringa, gotero, etc.
Los preparado de leche que podemos encontrar en el mercado tienen todos los nutrientes necesarios para que los cachorros huérfanos tenga una dieta completa y equilibrada. Las recetas caseras de leche para crías también son muy efectivas.

La alimentación del cachorro huérfano debe realizarse varias veces al día o cada vez que lloran y piden comida. La cantidad administrada está en función de la raza y el tamaño, aunque varía según los pesos.

Durante los dos o tres primeros días de su vida, los pequeños deben alimentarse cada 2 horas. Para el resto de los días de la primera semana de vida, las tomas serán cada 3 horas durante el día.  La segunda semana se alimentan cada 4 horas durante el día, y para el caso de la tercera semana los cachorros huérfanos deberían ir tomando alimentos poco a poco por ellos mismos.

A partir de la semana número cuatro, la alimentación se producirá 4-5 veces por día, y puede suspenderse la ingesta nocturna. Y ya cumplida la semana número seis, empieza a ingerirse comida sólida, acompañada siempre de la cantidad de agua adecuada.

Limpieza e higiene

Hay que tener en cuenta que un cachorro que acaba de nacer no puede orinar o tener un movimiento del intestino por sí mismo, a causa de que aún no ha desarrollado el músculo que realiza estas funciones. El animal tiene que ser estimulado, o bien por la madre lamiendo la zona anal para estimularlo a orinar y defecar, o bien manualmente por el cuidado con el uso de un algodón húmedo con el que se frota suavemente la zona anal y genital del pequeño.

El algunos casos los cachorros huérfanos responden bien a los estímulos antes de comer, y en otros tras la comida. Esta estimulación debe realizarse hasta pasados los 21 días. A partir de esa edad, los cachorros ya controlan sus necesidades.

Temperatura

Autor: Lisa L Wiedmeier
Autor: Lisa L Wiedmeier

Para estar sanos y evolucionar bien, los cachorros tienen que estar a una temperatura ambiente adecuada; a esta edad no mantienen bien el calor, hay que complementar con otros elementos calóricos como una lámpara, bolsa de agua caliente, manta termal, así como un aislamiento adecuado del suelo. El uso de un termómetro es útil para controlar la temperatura. Si el ambiente del habitáculo es muy seco, puede aportarse humedad extra colocado una toalla húmeda por encima y al lado de la cesta o nido de los cachorros huérfanos.

Educación y socialización

Para el cachorro huérfano es importante que empiece a comunicarse bien con el resto de miembros de la casa a partir de las 5-6 semanas de edad. Hay que tener en cuenta que se trata de bebés y hay que manejarlos con mucho cuidado, ir acostumbrándolos al movimiento, ruidos y otras personas y animales domésticos.

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