Evita que tu gato suba al sofá

Francisco María García · 19 mayo, 2018
Es conveniente no reforzar esa conducta, sobre todo cuando son cachorros recién adoptados; los felinos buscan la comodidad, por lo que se les puede ofrecer una cama que emule el confort del sofá

A los gatos les encanta trepar en los muebles para obtener una vista privilegiada del hogar o simplemente disfrutar de una siesta tranquila. Pero hay que evitar que el gato suba al sofá o a la cama por cuestiones de higiene y salud.

¿Los gatos pueden ser adiestrados?

Desafortunadamente, todavía está vigente en la cultura popular la creencia de que los gatos no necesitan o no pueden ser adiestrados, pero ello es absolutamente falso. Los felinos son muy inteligentes y sensibles, por lo cual no solo pueden, sino que también deben aprender las normas básicas de convivencia.

Debemos entender que los gatos son animales independientes y que cada minino es dueño de una personalidad única. Y ello no significa que no puedan aprender u obedecer a sus dueños como los perros. Simplemente necesitarán recibir una educación orientada a sus necesidades y a su forma de comprender la realidad.

Perros y gatos perciben, interpretan y expresan de maneras totalmente distintas las informaciones de su entorno. Por ello, pretender que nuestros mininos aprendan en los mismos tiempos o con las mismas técnicas que los perros es un grave error.

Gato en sofá

No existe una única manera de educar nuestras mascotas, así como no hay una formula universal para el aprendizaje de nuestros niños. En realidad, las metodologías educativas deben adaptarse a la naturaleza de cada especie y a las particularidades de cada individuo.

¿Quieres evitar que tu gato suba al sofá?

Si queremos evitar que nuestro gato se suba al sofá, lo primero que debemos hacer es no reforzar esta conducta. Cuando recién adoptamos un gato bebé, tenemos la tendencia a permitirle todo con tal de verlo cómodo, seguro y feliz. No obstante, es durante la infancia cuando los animales adquieren las costumbres que llevarán a la edad adulta.

Si permitimos que el pequeño felino suba al sofá, él asimilará esta conducta como algo permitido e inofensivo. A partir de ahí, continuará utilizando este mueble para reposar o sentirse calentito durante los días fríos, también en su etapa adulta. Y cuando el animal ya ha fijado un hábito como parte de su rutina, se vuelve más difícil quitárselo.

Es fundamental empezar la educación de tu gato desde su llegada al nuevo hogar. Para evitar que tu felino suba a la cama o al sillón, no dejes que este habito sea incorporado en su rutina. Aunque decirle ‘no’ a un hermoso cachorro pueda parecer un poco cruel, ello será fundamental para su educación.

Felino en sofá

Tips para evitar que tu gato suba al sofá

Ofrecerle una cama muy cómoda

Muchos gatos suben al sillón o a la cama por no encontrar un lugar cómodo y calentito para descansar. Cada minino debe contar con su propia cama o su cojín donde pueda dormir y relajarse.

También podemos dejar a su disposición una caja de cartón con una manta y algunos juguetes en su interior. A los gatos les encanta tener su propio escondite para jugar y disfrutar de momentos de ocio.

Enriquecer su ambiente

Los gatos son frecuentemente diagnosticados con síntomas de estrés o aburrimiento. Y la mayoría de estos mininos lleva una rutina sedentaria por no encontrar un entorno enriquecido para estimular su cuerpo y su mente. Como consecuencia, pueden adoptar hábitos indeseados como subirse al sofá, a la cama, a las estanterías o a las cortinas.

Se hace necesario observar tu hogar y constatar si tu gato tiene juguetes, rascadores y complementos para ejercitarse y entretenerse durante tu ausencia. Recuerda que el enriquecimiento ambiental puede ayudar a mejorar el comportamiento de tu minino y mejorar sus capacidades cognitivas.

Utilizar el refuerzo positivo

El método educativo con castigos no resulta efectivo para adiestrar a nuestros mininos. En realidad, no debería ser empleado en ningún animal, ya que está basado en provocar emociones negativas, como miedo o inseguridad. Los gatos no demostrarán sumisión a una persona por conductas irracionales ni aprenderán a partir de métodos violentos.

El refuerzo positivo es la forma más segura y eficaz de enseñar buenos hábitos a nuestras mascotas; con ello estaremos conservando su bienestar físico o mental. Al enseñar a tu minino, recuerda ofrecerle un premio para reconocer cada buena conducta y estimular su aprendizaje.

No necesariamente tienen que ser ‘obsequios alimenticios’. Además de golosinas, podemos ofrecerles juguetes, complementos, caricias o una deliciosa comida casera.