El pony: origen, características y curiosidades

Francisco María García · 3 mayo, 2018
Se trata del antecesor de los actuales caballos, ejemplares más grandes y estilizados; este pequeño equino destaca por ser dócil y afectuoso, ideal para niños, ancianos y personas con discapacidades

Allí donde esté el pony llama la atención de niños y de grandes. Su aspecto macizo y relativamente pequeño inspira simpatía; los niños seguramente sienten ganas de montarlo imaginando que son jinetes experimentados. A muchos adultos probablemente les recuerde algún feliz momento de su niñez.

Es poco frecuente que las personas sientan miedo al acercarse a un pony. Todo lo contrario, es un animal que atrae a las personas. Por su carácter apacible, es un buen compañero para niños, ancianos y personas con discapacidades.

Pony: origen

 Características del pony

  • El pony es un caballo pequeño. La Federación Ecuestre Internacional solo tiene en cuenta el tamaño como criterio para considerar que un caballo es un pony. Las normas establecen que cualquier caballo con una altura que no supere los 1,48 metros se encuentra dentro de esta categoría.
  • Bien entrenados, son muy útiles para que los niños aprendan equitación. A pesar de su tamaño, son muy fuertes, por lo que también se los usa para personas con discapacidades aunque sean adultas.
  • Los ponis de algunas razas muestran complexión y rasgos parecidos a los del enanismo: cabeza grande, espalda larga y piernas cortas; parecen caballos enanos. Hay ponis de otras especies que se asemejan a los caballos comunes en su forma y conservan sus proporciones.
Razas de pony

Origen del pony 

Las investigaciones muestran que el pony es el origen de los caballos actuales. Todo indica que los primeros caballos eran ponis; cuando se empezó a trabajar en la cría planificada, la selección provocó que la especie mejorara.

Los animales más grandes comenzaron a valorarse más y a considerarse los mejores; se hicieron cruces que les permitieron alcanzar mayor altura. De esta manera, se llega a los caballos del tamaño que conocemos en la actualidad.

Razas de pony más conocidas 

  • Exmoor

Es la raza más antigua de la que se tiene noticias. Su larga presencia en Gran Bretaña ha hecho que se considere a este país como el lugar de procedencia de esta raza.

Es un animal que prefiere los entornos aislados, lejanos a las grandes ciudades.  Es muy resistente, independiente y rústico; una vez adiestrado se vuelve dócil y cariñoso. Por estas cualidades, es una buena raza para niños y personas discapacitadas.

En la antigüedad se usaba al exmoor como caballo de tiro en las granjas. Mide 1,20 metros y se diferencia de otras razas por sus cuartos traseros, que se muestran muy poderosos. Es un animal de un tono oscuro, y tiene crines largas y abundantes. 

  • Asturcón

El pony asturcón abunda en el norte de España, especialmente en Asturias. Es también de origen salvaje; hubo una época en que la raza estuvo en peligro de extinción, pero luego se implantaron medidas proteccionistas que salvaron la especie.

Su buen carácter y su docilidad lo convierten en apto para monta, especialmente en paseos; también es eficaz en tiro ligero. Cuando se lo cría y entrena bien, es una buena opción para asistir a competiciones.

El pony asturcón es fuerte y muy enérgico. Su aspecto general es bien proporcionado; se trata de un animal grande, que alcanza la altura máxima para este tipo de pequeños caballos.

  • Galés

El pony galés se ha utilizado para crear otras razas. De ella descienden los hackney, los hackm, el pony de polo y el pony de las Américas. Todas tienen su genética.

En estado salvaje se los encuentra en las montañas y son los de mayor tamaño de la especie. Por su aspecto proporcionado y elegante, se le suele preparar para exhibiciones y competiciones estéticas.

Es un pony ganador a través de la historia, uno de los animales más versátiles que ha utilizado el hombre. Por su fortaleza, valentía, inteligencia y docilidad, es la raza ideal para montar.

  • Shetland

Originario del norte de Escocia, es una raza muy robusta y fuerte acostumbrada a las adversidades de su lugar de origen. Su fortaleza lo ha hecho apto y muy empleado en los trabajos agrícolas. En la actualidad se le suele utilizar para monta de los niños.

Tiene una melena gruesa y larga, y un doble pelaje que lo mantiene caliente. Es su protección natural a las bajas temperaturas de las islas de Shetland; con ella resiste inclemencias climáticas de cualquier índole.

En el siglo XVII los ponis eran las mascotas de los príncipes niños; esa función preferencial para los pequeños sigue presente en el imaginario popular.