Los orígenes de los caballos ¿Quieres conocerlos?

Mariela Ibarra Piedrahita · 17 marzo, 2015

Los caballos son criaturas magníficas, que simbolizan belleza, elegancia y fuerza. El hombre se ha beneficiado a lo largo de la historia de este majestuoso animal, pero ¿te has preguntado alguna vez por los orígenes de los caballos? Te invitamos a conocer un poco más de cerca a esta especie, que tanto tiempo ha estado entre nosotros y de la que tanto nos hemos servido.

El caballo que conocemos en la actualidad lleva un proceso de evolución de aproximadamente 50 millones de años. Sin embargo, en sus inicios no tenía las enormes dimensiones de las que goza en la actualidad, de hecho no era mayor que la de un perro de estatura mediana.

No se tiene información exacta de los orígenes del caballo como animal terrestre, pero la evidencia sugiere que el pariente que todos los caballos del mundo tienen en común es el tarpán, un animal ya extinto antes del siglo XIX. Actualmente, no queda ningún resto recuperable de este animal para que permita una investigación más profunda. Sin embargo, en las cuevas que se conservan paisajes rupestres, se puede apreciar el gran parecido entre estos animales y los caballos modernos.

Es muy difícil rastrear los orígenes o antepasados del tarpán, pero se cree que fue un animal que sobrevivió a la glaciación (era de hielo) y que provenía de la zona norte de América, cuando la tierra era aún una enorme Pangea y los continentes no se habían separado, emigrando posteriormente a la zona que actualmente conocemos como Asia.

La evidencia fósil del tarpán es muy rica, además de permitir a la comunidad científica desentrañar los misterios de su extraordinaria evolución, mostrando los procesos migratorios que tuvo la especie. El fósil más antiguo conocido (de unos 55 millones de años aproximadamente) de un equino, fue el del Eohippus, descubierto en Norteamérica. Tenía como peculiaridad las patas con almohadillas y no con cascos como los actuales, además de medir sólo 30 centímetros.

caballos 3

Debido a un proceso migratorio (hacia la actual Europa y después a Asia) y a los cambios climáticos que se sucedieron en los milenios posteriores, la especie evolucionó en tres tipos, siendo el último, el Merychippus, el que guardaba cierto parecido con los burros actuales. Este proceso de evolución tomó 25 millones de años.

Después de este proceso evolutivo aparecen los primeros ejemplares que poseían cascos en la zona euroasiática y tenían un tamaño mucho mayor al de su ancestro más antiguo, se cree que para este momento, los ejemplares que vivían en América, se extinguieron hace aproximadamente ocho mil de años. Estos animales se dividían en dos subespecies, los Dinohippus y los Pliohippus, siendo estos los que conocemos actualmente como el tarpán.

Ambas subespecies lograron sobrevivir, las demás se extinguieron durante la era glacial, desplegándose por todo Europa, Asía y África. De acuerdo a las condiciones climáticas y geográficas, los caballos terminaron adquiriendo la estructura de las razas actuales.

Tipos de caballos

El caballo del bosque: Es un caballo sólido, de cabeza y cascos grandes, siendo muy probable, por su estructura física, que sea el ancestro de los caballos de tiro y los caballos de sangre fría.

Los caballos de meseta: Estos son caballos mucho más pequeños que los del bosque, eran de tipo fino y resistente.  Es probable que sean los ancestros de los semisalvajes mongoles.

caballos

El caballo de la estepa: Era de tipo más ligero y originó las razas árabes y el bardo, quienes a su vez son el ancestro del pura sangre actual.

El caballo de la tundra: Adaptado perfectamente a climas fríos, era el ejemplar más grande y pesado. El Yakut, originario de las zonas polares, parece ser su único descendiente en la actualidad.

Los caballos fueron domesticados hace aproximadamente seis mil años, siendo esto de vital importancia para el desarrollo que tuvo la humanidad. Posiblemente los primeros en domesticarlos fueron las tribus nómadas cercanas al mar Caspio y Negro.

Actualmente, algunos miembros del mundo científico han recuperado al tarpán por medio del cruce del ADN de caballos de las razas más antiguas, privilegiando aquellas que no han sufrido mucho mestizaje y han conservado cierta cercanía con su antecesor. Se reproduce en yeguadas polacas, aunque su carácter será siempre híbrido.