El origen de la tortuga

¿Cuál es el origen de las tortugas? Este curioso reptil encierra algunos secretos y sorpresas en su evolución

Las tortugas son unos de los reptiles más interesantes y han ganado mucha popularidad como mascotas. A pesar de su comportamiento, que sugiere demasiada tranquilidad y algo de monotonía, lo cierto es que la historia y el origen de la tortuga resultan extraordinarios cuando nos proponemos conocerlos.

A continuación, analizaremos los asombrosos cambios que han experimentado las tortugas a lo largo de los siglos que llevan habitando en nuestro planeta.

El origen de los primeros reptiles en nuestro planeta

Los reptiles comprenden algunas de las especies más antiguas que han logrado sobrevivir en el planeta Tierra. Entre ellas, se encuentra un tipo muy peculiar de tortuga nativa del continente americano conocida popularmente como ‘tortuga caimán’.

Los llamados ‘primeros reptiles’ surgieron en el principio del periodo Carbonífero, hace unos 300 millones de años. Según la mayoría de los zoólogos, esta antigua familia de animales denominada Captorhinomorfos son los antepasados de todos los reptiles que conocemos en la actualidad.

Los captorhinomorfos tenían un cuerpo parecido a los actuales lagartos de pequeño tamaño; además, mostraban cambios significativos en relación a los anfibios laberintodontos a partir de los cuales evolucionaron, en especial en las proporciones y características del cráneo.

El cráneo de estos ‘primeros reptiles’ mostraba un revestimiento óseo completo en la región de sus pómulos. Por ello, son considerados como animales anápsidos.

El origen de la tortuga: la evolución a partir de los anápsidos

La evolución de las tortugas es un caso muy particular, incluso en el ámbito de la historia evolutiva de los reptiles. Su evolución a partir de los anápsidos registró cambios únicos que no fueron observados en el proceso evolutivo de otras especies de reptiles.

Ciclo de vida de las tortugas Galápagos

A causa de estos cambios, y por estas razones, las tortugas tienen un aspecto muy particular, y es que no se asemejan a ningún otro animal vivo en la superficie terrestre.

Una de las grandes curiosidades sobre la historia de la tortuga es que, al contrario de lo que se suele pensar, originalmente era un animal terrestre. La historia evolutiva de los reptiles apunta a que fueron necesarios unos 100 millones de años para que algunos testudinos evolucionaran de tal forma que se adaptaran al medio acuático.

El primer ejemplar

De hecho, el primer animal que está relacionado directamente con las actuales tortugas es el Eunotosaurus. Se trata de un reptil ya extinto que fue el primero en desarrollar el ensanchamiento de costillas, que resultaba esencial para el proceso de respiración y ventilación del cuerpo del animal.

En la práctica, solo después del nacimiento de los Pappochelys fue posible observar una estructura similar al plastrón de las actuales tortugas. Esta estructura primitiva se llamaba gastralia y su principal función era proteger los órganos vitales del individuo.

Por todo ello, la evolución de las tortugas ha comprendido un doble proceso adaptativo; parten, como todos los reptiles, de anfibios, para posteriormente experimentar nuevos cambios morfológicos y de comportamiento para regresar a la vida bajo el agua.

Caparazones de las tortugas

Los primeros testudinos en habitar nuestro planeta

El primer representante de los testudinos de cuya existencia tenemos noticia se denomina Odontochelys. Esta especie nació en Asia meridional durante el periodo Triásico, hace unos 220 millones de años. Se trataba de un animal acuático cuyo plastrón –parte inferior del caparazón– ya estaba bien formado; su espalda aún poseía rasgos primitivos.

Unos 10 millones de años después, aún durante el Triásico, surgiría el segundo testudino conocido como Proganochelys, que habitaba en Eurasia. A pesar de también ser una especie primitiva, su caparazón ya se asemejaba más al de las actuales tortugas.

En este segundo ejemplar, su cuello y sus extremidades aún no eran retráctiles, ya que estaban recubiertas por espinas, además de poseer dientes en su paladar. Según estas evidencias, las tortugas podrían ser unos de los reptiles más antiguos del mundo, y es que surgieron incluso antes que las serpientes y los lagartos.

La polémica clasificación de las tortugas

La taxonomía puede parecer una ciencia muy exacta para los que no se involucran directamente en su estudio. No obstante, la clasificación de las tortugas ha despertado fuertes debates que, hasta el día de hoy, no son un consenso en la comunidad científica.

Durante muchos años, los herpetólogos parecían concordar que dichos reptiles pertenecían a los anápsidos. Pero en 201, el biólogo Gabe S. Bever realizó un detallado estudio en el cráneo de una tortuga primitiva (Eunotosaurus africanus); este informe permitió demostrar que las tortugas pertenecen, en realidad, a la subclase de los diápsidos.

Realmente, la evolución y el origen de la tortuga aún puede guardar muchos misterios, que esperamos descubrir con el avance de la ciencia y de la tecnología.