El comportamiento del loro en casa

Francisco María García · 22 abril, 2018
Sociables y comunicativos, su manera de desenvolverse dependerá de la educación que reciba; también dependerá del ambiente familiar, pues en soledad tienen tendencia a la depresión

La crianza doméstica de aves es una práctica antigua, pero que sigue conquistando adeptos a día de hoy. Los loros, por ejemplo, continúan siendo muy queridos y admirados por su privilegiada inteligencia y notable sociabilidad. De hecho, el comportamiento del loro puede ser sorprendente y resulta muy favorable al entrenamiento.

En la actualidad encontramos muchos criadores especializados en loros domésticos. Sin lugar a dudas, la belleza exuberante y la notable inteligencia han sido aspectos cruciales para el éxito de estas especies. Pero no debemos olvidar su extraordinaria capacidad de memorizar y reproducir una gran cantidad de sonidos.

Es importante resaltar que la legislación española cuenta con una lista de especies exóticas y silvestres cuya tenencia es considerada ilegal. Antes de elegir un pájaro como mascota, es fundamental consultar este documento. Desafortunadamente, el tráfico de animales silvestres sigue en vigencia en todo el mundo y todos debemos cooperar para combatirlo.

A continuación, vamos a conocer mejor las características físicas y el comportamiento del loro; no olvidemos que es un pájaro que ha encantado a diversas generaciones.

El comportamiento del loro en estado silvestre

En estado silvestre, los loros son animales gregarios con elevada sociabilidad, o sea, forman grupos y viven en comunidades con armonía. Esta tendencia gregaria es aún más intensa en especies como las agapornis, la cotorra argentina y los loros amazonia.

Enriquecimiento ambiental para loros

La vida gregaria ofrece muchas ventajas a los loros y contribuye a su supervivencia. Trabajando en comunidad, consiguen garantizar una mayor disponibilidad de alimentos y mantenerse bien nutridos durante todo el año; las aves gregarias suelen mantener una dieta de mejor calidad y más nutritiva que las demás especies.

Por otro lado, los loros comparten la responsabilidad de cuidar de todos los miembros de su grupo, principalmente de sus pichones. Por ello, estas especies suelen ser menos vulnerables a los ataques de depredadores que las aves con hábitos solitarios.

Durante la época de reproducción, los loros ‘economizan’ el gasto energético y el riesgo de emigrar para encontrar parejas. Entre los miembros de su comunidad, pueden aparearse de forma segura y garantizar la continuidad de su linaje.

Algunas especies de loros también adoptan la cría cooperativa, en la cual los progenitores reciben la ayuda del colectivo en la crianza de sus pichones. Toda una vida en comunidad, como podemos ver.

El comportamiento del loro en la vida hogareña

Cuando es criado en cautiverio, el comportamiento del loro puede presentar algunas diferencias en relación a su estado silvestre. No obstante, la inteligencia y el alto nivel de sociabilidad siguen siendo las características más destacables de estas especies.

Adoptar a un loro como mascota significa preparar el hogar para la llegada de un nuevo miembro muy comunicativo. En la naturaleza, los loros emiten diversos reclamos, o sea, se expresan y se comunican con sus semejantes a través de vocalizaciones distintas. Pero también pueden emitir algunos sonidos solamente para entretenerse…

Psitacosis en loros: causas

En su vida hogareña estas especies se mostraran muy sensibles, sociables, atentas y enérgicas. Su inteligencia y predisposición para el entrenamiento facilitan su aprendizaje y resultan muy simpáticos en el día a día. No obstante, un loro que no se ejercita o no recibe una buena educación, puede volverse bastante escandaloso.

Canalizando la energía y la inteligencia de tu loro

Cuando el loro está bien educado y se entretiene diariamente, conservará un comportamiento más equilibrado y podrá aprender con mayor facilidad. La actividad física y la estimulación mental son aspectos esenciales para una vida saludable, y ayudan a prevenir una gran cantidad de enfermedades.

Para canalizar la energía y la inteligencia de sus loros, los dueños deberán proporcionarles las condiciones óptimas para su desarrollo físico y mental. Actualmente, encontramos diversos juguetes y accesorios para las jaulas de los loros, que permiten ejercitar sus capacidades cognitivas, emocionales y sociales.

Un loro también requerirá atención y disfrutará enormemente de la compañía de sus amos y de los momentos de diversión familiar. Al ser animales tan sociables, los loros pueden enfermar gravemente al llevar una vida solitaria.

En muchas especies, la soledad puede generar comportamientos autodestructivos, como arrancar sus propias plumas o herir su propia piel. Debemos estar atentos a señales de ansiedad o estrés en esta ave.

Resumiendo: los loros son animales muy inteligentes con una estructura psicológica compleja y fascinante. El comportamiento del loro en casa dependerá fundamentalmente de la educación y del ambiente que le son proporcionados. Además de una adecuada medicina preventiva, los dueños deberán contemplar su necesidad de estimulación física y mental.