El arao: un ave con huevos a prueba de caídas

Eugenio Fernández 13 septiembre, 2018
La población de este ave europea quedó reducida a la mínima expresión por el desastre del Prestige, el petrolero que se hundió cerca de las costas de Galicia, con el consecuente vertido de fuel

El arao es un ave marina que vive al norte de los océanos Atlántico y Pacífico, y que ha desarrollado una estrategia la mar de ingeniosa para poder anidar en escarpados precipicios.

Conoce al arao

El arao común (Uria aalge) es un ave de plumaje negro y blanco que recuerda a los pingüinos o, mejor dicho, a las alcas, aunque estas no son tan conocidas. A diferencia de los pingüinos, posee plena capacidad de vuelo, además de una gran capacidad como nadador.

Este ave anida en las costas rocosas del norte de Europa, aunque puede ser visto en países como Gran Bretaña, Irlanda o Portugal. En España, la especie anidaba en costas gallegas hasta el desastre del Prestige.

El arao es un ave de pico delgada y cuerpo alargado. Su plumaje es muy denso, lo que permite la capacidad de nado en este ave. En el período de cría es especialmente gritón y ruidoso, por lo que emite contantes sonidos para comunicare con otras colonias.

Los curiosos huevos del arao

Una de las características más curiosas de los araos son sus huevos: son de gran tamaño y puntiagudos, o mejor dicho, con forma piriforme. Existen varias teorías respecto a qué función podrían tener, pero se cree que es más difícil que caigan de los acantilados al rodar en círculo, y además resisten mejor los impactos al contar con más superficie.

Otra de las teorías es que la forma permite una transmisión de la temperatura mucho más eficaz. Se cree también que podría beneficiar a las madres durante el nacimiento o incluso reducir la contaminación fecal en grandes colonias.

Arao común: huevo

Estas agitadas colonias donde los araos incuban sus huevos en escarpados acantilados son solo una parte de su vida; el resto del año lo pasan en aguas templadas cerca de la costa.

Comportamiento del arao

Su alimento es variado, y come desde sardinas a boquerones o arenques. La técnica de pesca del arao consiste en sumergir la cabeza para buscar bancos de peces, para luego zambullirse y perseguir a su presa.

Normalmente, los araos consumen sus presas antes incluso de emerger del agua, aunque en época de cría las aves transportan peces hasta el nido para alimentar a su pollo durante varias semanas. Finalmente, el pollo deberá lanzarse desde los riscos al agua en una primera vez en la que su padre le acompañará.

Arao (Uria aalge)

Amenazas del arao

En Europa las actividades humanas han reducido sus zonas de cría. En general, es un ave amenazada por la pesca tanto por la peligrosidad de las redes como por la desaparición de us presas. Además, estas aves también están amenazadas por el cambio climático y los plásticos.

La población mundial de este pájaro se encuentra en casi 10 millones de parejas, de las cuales unos dos millones crían en continente Europeo. El arao llegó a ocupar grandes áreas de la costa Cantábrica, pero desastres como el del Prestige han reducido su aparición a anecdótica, por lo que en España se considera una especie en peligro crítico, y muy cerca de ser otro de los animales extintos en España.

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