Cómo educar a tu perro para que no se escape de casa

Francisco María García · 29 diciembre, 2017
Que tu can se escape puede suponer un momento muy estresante, ya que vagabundear puede ser peligroso para su salud; practicar ejercicio con tu mascota, por ejemplo, es una de las recomendaciones que te hacemos para frenar esta tendencia

Un perro puede intentar huir del hogar por muchos motivos, pero a través de la educación podemos evitar que ello suceda.  A continuación, te invitamos a conocer algunos consejos para orientarte a educar a tu perro para que no se escape de casa. ¿Empezamos?

Educando a tu perro para que no se escape de casa

El vagabundeo representa un serio riesgo a la salud y al bienestar de nuestros mejores amigos. Al escaparse, un perro se expone a diversos microorganismos, accidentes, o al hecho de ser llevado por otra persona.

Violencia no, refuerzo positivo sí

Ciertas conductas de nuestros perros pueden hacernos enfadar bastante, pero jamás debemos usar la violencia como un ‘correctivo’ frente a una acción indeseada. Hay que tener en cuenta que también podemos generar reacciones agresivas y experiencias traumáticas.

En este sentido, también es preciso apuntar que nuestra agresividad puede llevar al perro a escapar por sentirse asustado, inseguro, o no querido en su hogar.

Perro triste tumbado en el suelo

Por ello, debemos priorizar el refuerzo positivo en la educación de nuestro mejor amigo. Recompensar sus conductas adecuadas es fundamental para estimular su potencia cognitiva y fortalecer su autoconfianza; un perro que siente el afecto y el reconocimiento de su dueño difícilmente se escapará por miedo o inseguridad.

Asociar positivamente su nombre

Si utilizamos el nombre de nuestro perro para regañarlo o cuando estamos enfadados, nuestro perro asociará su nombre a experiencias negativas. Ello no significa que no debamos educarlo o establecer límites en su crianza.

Debemos preferir el clásico e infalible ‘no’ para señalarle una conducta inadecuada; y dejamos su nombre para los momentos de recompensa, juegos y caricias.

Así, el perro responderá más fácilmente a nuestra llamada y hará caso si intenta escapar. Pero si el animal asocia su nombre a tu enfado o a un castigo, difícilmente retornará a casa al oírlo. Es el primer paso de una educación positiva y uno de los aspectos más importantes para evitar que nuestras mascotas se escapen.

Cuidado con tu lenguaje no verbal

Los perros son muy sensibles y perciben fácilmente los cambios cuando oyen nuestra voz, pero también en nuestro lenguaje corporal. Por ello, son capaces de intuir nuestro estado de ánimo, los cambios de humor y las emociones que experimentamos.

Si tu perro intenta escaparse, además de cuidar tu tono de voz, es fundamental vigilar tu expresión corporal. En estos casos, lo ideal es agacharse e intentar llamarlo de forma serena, pero firme. Si ello no resulta, el ‘plan B’ es correr en dirección contraria a él, como si fuera una invitación a jugar y vivir juntos una nueva aventura.

Afecto, contención e integración familiar

Un perro que se siente amado por su familia y parte de su hogar no tiene muchos motivos para escaparse. Al contrario, un animal expuesto a la violencia, a la soledad o a la indiferencia de sus propietarios puede huir en busca de una mejor calidad de vida.

Actividad física regular

Los perros que experimentan una rutina sedentaria o que están mucho tiempo encerrados, pueden huir para correr, jugar y sentirse libres. Por ello, la práctica regular de ejercicios físicos es una medida esencial para educar a tu perro para que no se escape de casa.

Consejos para que tu perro no se escape de casa

Un excelente tip es aprovechar los primeros paseos de tu cachorro para enseñarle a jugar ‘al escondite’. Para empezar, basta soltarlo y esconderte detrás de un árbol, por ejemplo; después, deberás llamarlo hasta que pueda encontrarte.

Finalmente, para reforzar su buena conducta, es importante ofrecerle una golosina, un elogio, caricias y juegos; de esta manera, tu perro asimilará perderte de vista con la necesidad de encontrarte.

Educar a tu perro para que no se escape de casa: la castración

El ímpetu de satisfacción sexual está entra las principales causas de las escapadas caninas, principalmente en los machos sexualmente activos. O sea, muchos perros se escapan para satisfacer tu apetito sexual o sus necesidades fisiológicas.

En estos casos, la castración es el método más eficaz para evitar que tu mascota huya de su hogar. La mayoría de los perros adopta un carácter más tranquilo y experimentan una reducción de su apetito sexual después del procedimiento.

Sin embargo, la retirada de los órganos sexuales no implica la eliminación del deseo sexual. Un perro esterilizado también puede escaparse para conseguir su autosatisfacción o por otros motivos. Por ello, la esterilización no descarta la necesidad de educar a tu perro para que no se escape de casa.