¿Es posible cambiarle el nombre a mi perro?

Yamila · 27 marzo, 2017

Si crees que has bautizado a tu mascota de una forma inadecuada, consideras que es un nombre muy extenso o no te gusta el que le han puesto sus anteriores dueños, debes saber que tienes la posibilidad de cambiarle el nombre. En el siguiente artículo te contaremos más.

El nombre del perro no es trascendente

A diferencia de lo que sucede con los humanos, en los perros y gatos el nombre no es un derecho fundamental. Es más, para ellos la forma de comunicarse y presentarse es a través de su olor personal. Pero nunca de la palabra que se indica en la chapa identificadora del collar.

Un perro no asigna su identidad a un nombre y tampoco lo cuestiona. Para un peludo se trata de una palabra relacionada a una orden (similar a que le digamos “ven aquí” o “no hagas eso”). Puedes hacer la prueba y llamarle de otra forma con el mismo tono y ver que reacciona igual.

Por lo tanto el cambio de nombre del perruno será como una nueva enseñanza para él. Ya que en muchos casos se usa el nombre como una manera de regañar el animal, lo asocia con algo negativo. Por ello puede que le llames mil veces en el parque y cada vez se alejará más de ti.

Incluso en casos de mascotas que han sido abandonadas o maltratadas en el pasado, los veterinarios recomiendan cambiarles el nombre que traían. Así pueden modificar en su mente esa relación nombre-castigo.

A veces también es bueno decirles de otra manera como una forma de evitar problemas o ideas negativas. Por ejemplo, si adoptamos una mascota cuyo nombre es igual al de nuestra pareja o amigo, si nos parece inadecuado, nos da vergüenza, es embarazoso o no se adapta a nuestro estilo de vida (una persona muy religiosa teniendo un perro llamado Satanás podría ser negativo) entonces mejor cambiárselo.

Cómo cambiar el nombre a mi perro adoptado

Es más común que alguien desee modificar cómo llamar a la mascota si no se lo ha elegido. Así sucede con los adoptados o rescatados. Esa palabra con que supuestamente se lo definía no tiene por qué gustarte y estás en todo tu derecho de cambiarla.

La buena noticia es que incluso será algo beneficioso para el animal. Él dejará de lado la asociación de su nomenclatura con su feo pasado.

Para que el perruno acepte el cambio es importante tener en cuenta ciertas cuestiones que facilitarán el proceso (que puede llevar más o menos tiempo según el caso). Por ejemplo, es necesario conocer algunos factores que pueden influir para bien o para mal en esta modificación.

Si el animal es anciano o hace muchos años que lo han “bautizado” seguramente te tome incluso meses que entienda que ahora se lo llama de otra manera. Igualmente nunca es tarde para que se puedan aprender su nuevo nombre y lo reconozca como propio.

Por el contrario, si había sido maltratado, en el futuro le sentará de maravilla que ahora se lo nombre diferente y que la palabra que asocia con golpes o gritos no sea dicha nunca jamás. Presta atención a estos pasos para bautizar a tu mascota de otra forma:

1. Elige bien el nombre

No es válido que nos cansemos de lo escogido y se lo queramos cambiar a cada rato porque en esas transiciones el animal puede sufrir. Deja volar tu imaginación y recuerda que son mejores los nombres cortos y simples de entender.

2. Prémialo

Cuando lo llames por su nuevo nombre y voltee, puedes darle una golosina o algo que sepas que le guste mucho. También puedes felicitarle y hacerle un mimo.

3. Míralo a la cara

El perro debe saber que se le está hablando a él. Por lo tanto tendrás que mirarle a la cara mientras le dices el nombre nuevo. Tendrás que repetirlo muchas veces para que realice la asociación. Te aconsejamos que no lo retes usando su nueva identidad, así no lo relaciona con los castigos.