¿Cuándo puedo dejar de recompensar a un perro?

3 febrero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Los premios alimentarios se utilizan para recompensar a un perro y, así, facilitar el proceso de dar forma a nuevos comportamientos

La costumbre de recompensar a un perro cuando ejecuta una conducta deseada es un elemento básico en el entrenamiento con refuerzo positivo. A pesar de que existe la creencia de que las recompensas de alimentos pueden convertirse en ‘sobornos’ que podrían hacerle dependiente de la comida, esto no es así se usa correctamente.

El entrenamiento canino se cumple en diferentes fases

La recompensa constante

Al comienzo del proceso de capacitación con refuerzo positivo, recompensar a un perro continuamente es lo normal. Sí, esto significa recompensar a tu perro por cada repetición de comando.

La repetición permite que se consolide el aprendizaje del nuevo comando. Luego, cuando el perro pueda ejecutar con éxito cada comando sin la necesidad de gestos con las manos, lenguaje corporal o atracción, se puede ajustar el programa de recompensas.

La recompensa variable o intermitente

Una vez que el perro comprende completamente el comando verbal, se puede avanzar a un entrenamiento de recompensa variable. Puede ser programado, para lo que se planifica recompensar a un perro a intervalos aleatorios.

Por ejemplo, se puede recompensar cada tercera, quinta o primera repetición. La idea de practicar un programa de recompensas variables es generar el deseo de ejecutar el comando. Así, la práctica de la recompensa variable induce al perro a realizar cada comando con entusiasmo, independientemente de si se recompensa esa repetición o no.

Recompensar a un perro

Dejar de recompensar a un perro… ¿para siempre?

Objetivamente, no hay razón para eliminar por completo las recompensas cuando se trata de entrenar a un perro. Muchos expertos recomiendan mantener en uso el programa de recompensas variables.

Puede ser que se recompense el buen comportamiento con comida, con una recompensa de juguete o con tiempo de juego. Mantener el sistema de recompensas hace que el entrenamiento sea divertido para tu perro, pero también garantiza el apego a las conductas ‘buenas’.

¿Cómo detectar que puedes avanzar a la fase de recompensa variable?

Ahora que sabes cómo desvanecer el uso de golosinas en el adiestramiento canino, es importante acertar en el momento adecuado para hacerlo. Debes construir una base de obediencia antes de esperar que tu perro pueda desempeñarse sin una golosina.

Así, debes cerciorarte de que tu perro tenga una respuesta constante al comando en diferentes entornos: el hogar, afuera en el patio, mientras camina sin correa, etc. También debes tener en cuenta la obediencia en presencia de una variedad de distracciones: cuando hay otros perros alrededor, grupos de personas, ruido de tráfico…

Es importante tener en mente que el entrenamiento debe ser divertido y gratificante tanto para ti como para tu perro. Por tanto, ampliar las recompensas de golosinas con atención, elogios, caricias, juegos y libertad para olfatear o explorar, lo hará feliz y obediente.

Refuerzo positivo en perros

Recompensar a un perro alternando las golosinas con premios de la vida real

Seguramente, te habrás dado cuenta de que los perros encuentran muchas cosas gratificantes en la vida. Por esta razón, aunque las golosinas son motivadores increíbles para tu cachorro, hay momentos en que anhelan otras cosas.

A partir de este conocimiento cotidiano, es posible aprovechar estos momentos para enseñarle a tu perro que puede obtener lo que quiere, simplemente mostrando el comportamiento deseado. Para ilustrar este tipo de recompensas a un perro, te anotamos algunos ejemplos:

  • Tu perro quiere salir al jardín y le puedes dar un comando de ‘sentado’: la recompensa de la vida real es abrir la puerta.
  • El cachorro busca atención y juego; puedes recompensar que haya mantenido las cuatro patas en el suelo –sin saltos– buscando tu atención con elogios y caricias.
  • Durante un paseo puedes recompensar a tu perro si ha mantenido la correa floja, para permitirle durante un momento olfatear un rincón que le interesa.
  • Si tu perro acude cuando lo llaman, toma una pelota y juega con él a que la atrape.

Los entrenadores de perros profesionales siempre están pensando en aprovechar cada momento en particular. La observación les permite plantear la recompensa para fomentar el buen comportamiento.

Al incorporar diferentes maneras de recompensar a un perro durante el entrenamiento, será más fácil disminuir los premios de golosina más adelante.

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